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[E] La Oscuridad de uno mismo - Capítulos 22 - Llegamos a los estrenos - 27/7

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Re: [E] La Oscuridad de uno mismo - Capítulos 22 - Llegamos a los estrenos - 27/7

Mensaje por MaNtoSastO el Lun Jul 15, 2013 2:05 am

Sarabalalán! El capítulo 19 volvió a confirmar lo que había pensado la primera vez: creo que el solo objetivo de Kame mandando a Kotaro a Nikolinos era que lo apresaran para que allí conociera a este enigmático anciano y fuera entrenado por él. En alguna ocación pasada le había dicho que él no era el indicado para ser su maestro, así que tendría algo de sentido Very Happy

Ahora en cuanto al nuevo episodio... *extiende los brazos y grita "oh yeah!"*
Se me hizo cortitísimo, venía re acelerado por la emoción. Al parecer la realeza de Nikolinos conoce a Kotone (lo que tiene sentido si ella pertenece a la realeza también), pero estoy seguro que ella es de otra familia, quiero decir, no creo que sea una Culiant. Me da una ligerísima sensación de que, solo para fastidiar a Kotaro y complicar las cosas, Kotone podría estar comprometida en un acuerdo de poderes con algún príncipe xD

En fin, esperaré máximo una semana mientras persigo perros por la plaza, entonces me lanzaré con una catapulta hasta estamparme en la ventana de tu habitación y pegaré la cara en el vidrio mientras hago muecas perturbadoras y sonidos extraños con derivaciones de la palabra "menchu". A menos que veamos la continuación para entonces, claro está.

Saludos!
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Re: [E] La Oscuridad de uno mismo - Capítulos 22 - Llegamos a los estrenos - 27/7

Mensaje por yuske el Miér Jul 17, 2013 2:21 am

Veamos tenemos un maestro viejo, barbudo, canoso y ¿pervertido? si se da esa combinación no me cabe duda que sera uno de esos maestros épicos.

Realmente no se me ocurre mucho que decir, salvo que kame es un cabrón por hacerle eso a kotaro. En cuanto a kotone, pues si, la verdad ya era justo que tuviera su momento estelar y vaya que lo ha hecho bastante bien,y como manto, creo y se me hace perfectamente lógico que el príncipe sepa quien es kotone si esta pertenece también a la realeza aunque sea de otra ciudad-estado.

Por cierto, el príncipe me recordó en sumo grado a eomen, sobrino del señor de la marca y rey de rohan: Theoden

En fin...Es bueno ya estar en los nuevos capítulos es pero que mis preguntas sobre el principe (¿Cual es su fuerza? ¿por que se peleo con su padre?) sobre el maestro y kotaro (¿como saldrán de la prisión? ¿en que consiste el entrenamiento?) y desde luego que sera de kairi y kame... aunque he de creo que kairi estaa salvo, después de todo a impresionado mucho a el príncipe, en cambio kame, me parece que no tendrá una amable y placida estadía (lo cual se lo merece por lo que le hizo a kotaro)





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Re: [E] La Oscuridad de uno mismo - Capítulos 22 - Llegamos a los estrenos - 27/7

Mensaje por Izanagi el Dom Jul 21, 2013 9:56 pm

Llegué justo a la semana, así que no tenés que amenazarme más Manto, vamos con un nuevo capítulo de La oscuridad, esta vez más dedidca a Kotaro, aunque sin olvidar a los demás pero antes respondo.

Yuske sobre el entrenamiento tendrás que esperar un poco más para enterarte de como va como también del poder de Culiant y el porque de su pelea con el padre.  

Manto creo que tienes a Kame en una consideración mejor a la que él mismo tiene de si mismo.

Ahora si, él capítulo número 21

Capítulo 21:
Capítulo 21: Escape y Reencuentro

El caos reinaba en el lugar, la sirena sonaba a más no poder notificando el escape de dos de los prisioneros, los guardias corrían sin cesar intentando encontrar a los prófugos sin embargo poca era la suerte que tenían cuando los encontraban ya que a los pocos segundos caían inconscientes debido a las habilidades de uno de ellos.

- No entiendo como terminaste en prisión si te cargas con tanta facilidad a los guardias- bromeó el anciano mientras veía como Kotaro vencía a dos guardias en cuestión de segundos- ¿Cómo llegaste aquí?- preguntó.

- Entré a la ciudad y llegué a la mitad- le respondió antes de detenerse  y desaparecer de su vista por un instante para luego hacer aparición detrás de él con otro enemigo en el suelo- Ahí me encontré con tres einherjer que no se alegraron mucho de verme- comentó mientras guardaba a Danshiguraito en su vaina- me costó demasiado vencerlos sin embargo recuerdo que lo hice- Kotaro llevó su mano a la barbilla intentando concentrarse para continuar con el relato- Después de ahí todo se vuelve confuso, por cierto, ¿Dónde estará Foxi?- se preguntó mientras avanzaban por el pasillo que llevaba a la salida del calabozo.

- ¿Foxi?- preguntó confundido el anciano- ¿Qué clase de nombre es ese?, ¿acaso es tu compañero?- continuó con las interrogantes mientras continuaba su marcha.

- Es mi mascota, un zorro demoníaco- contestó- entonces anciano, ¿Cómo hiciste para quitarnos las esposas?- preguntó interesado- No me habías dicho nada que eras un einherjer- agregó previo a escuchar una fuerte carcajada por parte del viejo.

- No soy un einherjer, soy un humano, sólo que aprendí a usar las habilidades de un…- por un segundo se detuvo- creo que si te lo explico no lo entenderías, así que por ahora piensa que soy un einherjer- comentó, Kotaro encogió sus hombros, aceptando la respuesta- y por cierto, desde que te liberé ya no debes llamarme anciano, ahora soy tu profesor así que trátame como tal- comentó antes de alcanzar la puerta final, su mano se acercó al picaporte, sin embargo cuando iba a abrirlo se detuvo y dirigió su mirada a su nuevo “pupilo”- Creo que del otro lado está la respuesta a como terminaste aquí-.

Kotaro primero lo miró extrañado sin embargo luego llevó su mano directo a su katana, preparado para atacar. La puerta se abrió permitiendo el ingreso de la luz solar a la oscura prisión. Detrás de ella un joven los esperaba. De casi dos metros de alto, tez de piel morena y ojos color rojos permanecía impasible con su mirada fija a la puerta de entrada.

- Si ya lo recuerdo- pronunció Kotaro mientras se adelantaba- Tu eres el tipo que me venció- con un rápido movimiento desenfundó su katana y se lanzó al mismo tiempo que la realidad se fundía con los recuerdos de las horas anteriores.




Foxi corría con toda la velocidad que podía, sobre ella Kotaro intentaba con todo su esfuerzo permanecer conciente a pesar que el cansancio y las heridas ocupaban todas sus preocupaciones. Si había posibilidad alguna que cumpliera su misión era a la velocidad de zorro demoníaco, el cual superaba kilómetros en cuestión de segundos.
Sin embargo un espectador observaba el acto del demonio y el einherjer, planeando lentamente como detener su marcha. Su vista se adelantó a sus movimientos, fijando delante de ellos el techo de una casa donde pronto pisarían. Lentamente llevó su mano hasta la cintura y tomó un martillo que tenía allí. Pasaron dos segundos, su mirada permanecía fija en ese punto, como si estuviera haciendo un complejo cálculo o algo similar y de un momento que no se diferenció en nada a los demás lanzó el martillo con una fuerza de magnitudes absurdas.

Ajeno a todo esto Kotaro y Foxi continuaban su camino en dirección al rey, sin embargo al llegar al lugar “marcado” por el extraño moreno el impacto del martillo golpeó el hombro del joven, haciéndolo caer de su montura.

Un atronador grito de dolor que resonó en todo el lugar era la clara muestra del sufrimiento que le provocaba a Kotaro el inhumano golpe. Aunque que había sido hecho a una distancia de más de 400 metros de distancia la fuerza abrumadora que cargaba había herido en gravedad a Kotaro.

- Mierda- masculló el joven mientras se llevaba su brazo sano al lastimado hombro- ¿Qué fue… lo que me golpeó?- preguntó a sabiendas de que el único ser que le escucharía sería Foxi y que el zorro demoníaco no podría responderle. Intentando levantarse Kotaro se esforzó haciendo que el dolor se duplicara, impidiéndole que se incorpore- No puedo moverme- masculló mientras que sus oídos empezaba a captar como unas pisadas subían lentamente las escaleras. Su atacante, probablemente se estaría acercando- Foxi… toma esta carta- con esfuerzo, y utilizando su único brazo disponible sacó de su bolsillo el mensaje que Kame le había entregado- Entrégaselo al rey y escapa, ¿puedo confiar en ti?- con delicadeza la zorra tomó con su boca la carta, como manera de respuesta- buena chica- murmuró antes de verla desaparecer.

Pasaron unos minutos hasta que vio a su atacante frente a él, preparado para finiquitar el asunto. En su mano izquierda tenía otro martillo, con el cual jugaba moviéndolo de una mano a otra. Luego todo se volvió oscuro.



- Juraría que habías roto mi hombro- gritó Kotaro mientras lanzaba un corte en dirección de la cabeza de su enemigo quien con gran exactitud en sus movimientos esquivaba el corte del joven- Entonces, ¿Tu también eres un einherjer de Nikolinos?, pensé que esos tres eran los únicos- dijo refriéndose a Ipbre y companía.

Sin embargo no importaba cuantas preguntas o insultos le dijera el joven con quien Kotaro se enfrentaba no parecía dispuesto a decir siquiera una palabra su mente estaba concentrada absolutamente en el duelo que llevaba y nada lo desconcertaría.

Kotaro mientras seguía intentado golpearlo pero él parecía prever cada una de sus ofensivas, todo movimiento hecho por el joven einherjer de Tokio era previsto por su enemigo y sus contraataques cada vez resultaban más efectivos contra la defensa del joven.

- No hay dudas que Kotaro es un einherjer excepcional pero ese chico está en otro nivel- pensó el anciano mientras veía la pelea entre los dos jóvenes- Debe tener sangre blanca sino no podría tener semejantes habilidades- el anciano estaba preocupado, sabía que si esto seguía así su joven pupilo no tardaría de ser nuevamente vencido y eso no ayudaba demasiado a su plan de escape- Tengo que intervenir- pensó, al mismo tiempo que cerraba sus ojos y empezaba a concentrarse.

Al instante este gesto llamó la atención del extraño einherjer, que con preocupación miró al anciano retirando su vista de Kotaro por primera vez en la batalla. La leve distracción fue suficiente como para que el joven pudiera lastimar a su enemigo. La velocidad de Kotaro le garantizaba una cosa, si su enemigo estaba un segundo de más con la guardia baja recibiría un corte de su espada.

- ¿Qué le ocurre?- pensó al ver como su enemigo dirigía su atención contra el anciano que había sacado de la cárcel, sin embargo a pesar de su curiosidad por saber que había llamado la atención del joven ignoró completamente los hechos y le provocó un gran corte en el pecho del einherjer.

La sorpresa provocada por el inminente ataque obligó al rival a retroceder, eso sumado al gran dolor que le había producido el ataque de Kotaro obligaba al extraño a replantearse mejor su próxima acción o sino se arriesgaría a que su rival terminara la pelea en ese mismo choque de movimientos.

- ¡¡No es ni el momento ni el enemigo para luchar Kotaro!!- gritó el anciano sin sorprender al joven, este se había percatado de la gran superioridad de su rival- Esa herida le impedirá alcanzarte con tu velocidad, tienes que escapar ya- agregó.

- ¿Y dejarte sólo aquí?- preguntó Kotaro confundido- Recuerda que necesito que me enseñes esa habilidad tuya, no puedo abandonarte.

- Es mejor eso que morir- le respondió el anciano duramente, sin embargo Kotaro lo había ignorado, no abandonaría al anciano aunque su rival fuera el mismo Loki.

Sin dejarlo pensar su enemigo contraatacó, con su mano derecha lanzó uno de sus martillos el cual debido a su gran potencia, sumado a la escasa distancia que los separaba obligó a Kotaro a esquivarlo utilizando su habilidad.

- El golpe que me lanzaste antes no sólo fue más rápido sino que además más potente- dijo Kotaro sonriendo- Creo que esta vez podré hacerlo- agregó segundos antes de lanzar un silbido al aire- ¿En serio no me dirigirás ni una palabra?- preguntó, al ver como su rival no reaccionaba a su pregunta suspiró- Entonces tendré que irme sin saber quien eres- dijo y sin decir más desapareció de la vista del joven. El einherjer miró a los costados buscando alguna señal del anciano sin embargo parecía como si nunca nadie hubiera estado allí, el campo de batallas estaba vacío y sólo quedaba el extraño joven como prueba de que Kotaro y el anciano habían escapado.  



A pesar de mantener su concentración para proteger tanto su mente como la de Kame, Kairi mantenía sus poderes activos rastreando al campamento de Culiant. Estaban siendo escoltados, no de una manera muy pacífica, por los soldados que servían al príncipe de Nikolinos. Aunque ahora podían ver la cantidad de enemigos que los tenían atrapados, Kame sabía que no podría vencerlos a todos y al mismo tiempo asegurarse de que la joven que le acompañaba no recibiera daño alguno.

- Ya estamos cerca- le avisó Kairi a su guía y compañero de viajes, la joven se sentía bastante mal por la situación que Kame estaba llevando, nadie le dirigía la palabra y todos los soldados permanecían preparados para atacarlo ante cualquier mínima resistencia. Ella en cambio viajaba con más libertad debido a que a pesar de notar sus excepcionales habilidades como telépata no tenía forma de resistirse a los soldados.

- ¿A dónde se ha ido Culiant?- le preguntó Kame, sus mentes estaban unidas gracias a las habilidades de valquiria de la joven, permitiéndoles dialogar sin que sus captores los escuchen- ¿Puedes percibirlo aún?- agregó a su pregunta.

- Lo perdí hace un tiempo, lo último que sentí de él fue que estaba yendo en búsqueda de Kotone, ¿cómo es que un príncipe conoce a Kotone?- preguntó.

- No la conoce- le respondió Kame- seguramente su valquiria habrá descubierto que ella es de Hwajae, digamos que la gente de ese lugar no es muy bien recibida por este lado- explicó.

El grupo se detuvo tras un gesto de quien encabezaba la formación, Kame miró a su alrededor intentado descubrir el porque se habían detenido en ese lugar y a pesar de que a primera vista el sitio parecía seguir siendo un páramos lleno de nieve y sin presencia alguna de humanos al verlo nuevamente pudo notar que allí mismo, perfectamente escondido en la nieve se levantaba el campamento liderado por Pharos Culiant.

Las tiendas de campaña se mantenían rígidas a pesar de las intensas ráfagas de helado viento y hasta se podía ver una que otra fogata escondida bajo pequeñas paredes que ayudaban a la llama a sobrevivir bajo las acciones del frió. Una treintena de hombres trabajaba en la manutención del campamento. Los trajes blancos hacían que a simple vista los soldados pasaran desapercibidos tras la nívea nieve.

- Este idiota hizo un buen trabajo- murmuró Kame antes de que le obligaran a caminar de vuelta.

  
Su cuerpo temblaba completamente, la pelea con los gigantes la había agotado, además el inhóspito clima de la región no ayudaba en la recuperación de la joven.

La pequeña fogata empezaba a morir sin embargo Kotone no estaba en condiciones de mantenerla prendida, el esfuerzo que necesitaba para activar su habilidad era algo imposible para ella mantenerse parada ya era una proeza.

Rodeada por los cientos de gigantes de hielo muertos Kotone buscaba en las provisiones algo que le diera energía rápidamente había escuchado movimientos cerca de donde estaba y eso sólo podía significar una cosa, más ataques.

Con la mayor velocidad posible buscaba comida, sacando todo de los bolsos con brusquedad, estaba nerviosa y débil, sus movimientos eran torpes. Sus nervios se avivaron cuando se giró, con la intención de agarrar una barra energética que había dejado caer en su apuro, y vio que la figura de un joven la miraba con gran seriedad.

- Es bueno verte de nuevo Kotone- habló Pharos Culiant dejando a la joven totalmente muda.

Espero que lo hayan disfrutado.

Saludos: Izanagi
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Re: [E] La Oscuridad de uno mismo - Capítulos 22 - Llegamos a los estrenos - 27/7

Mensaje por MaNtoSastO el Lun Jul 22, 2013 4:45 am

Sabía que Pharos sí la conocía. Jojo!
Me llama la atención el moreno de pocas palabras que enfrentó Kotaro. La sangre blanca que menciona el anciano era la de los demonios (como Kame) si mal no recuerdo. ¿Será que continuaron experimentando con ello?
Por otro lado, el viejo dice no ser un einherjer, ¿será así como Kame? Aunque menciona haber aprendido las habilidades de un... O hay algo más aparte de einherjer y valkiria o iba a decir ladrón o algo parecido xD Pero prefiero quedarme con la primera opción. Ya veremos en el futuro Very Happy

Esperaré al siguiente capítulo mientras compro abanicos y los pego con pegamento topolino para hacer un ventilador a tuerca.
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Re: [E] La Oscuridad de uno mismo - Capítulos 22 - Llegamos a los estrenos - 27/7

Mensaje por yuske el Mar Jul 23, 2013 7:02 pm

Me ha encantado la parte de kotaro, aunque me revolví un poco cuando termino el flash back. Tengo el presentimiento de que el anciano-sensei sera uno de mis personajes favoritos en esta historia.

Pero sin embargo a quien le doy el titulo del personaje mas habilidoso es a kiari, vaya que proteger su mente, la de kame y rastrear el campamento a su edad. Por algo fue la unica valquiria de la cosechadora que despertó por si misma.

ahora en cuanto Pharos y konotne... hay al algo, es un no se qué, que apresa mi atención. Saldran chispas, fogonazos y llamaradas de ahí.

ay algo más aparte de einherjer y valkiria o iba a decir ladrón o algo parecido xD[

Por lo que dijo que seria complicado dudo que sería a las habilidades de un ladrón aunque me parecería bastante chulo.

hasta luego.




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Re: [E] La Oscuridad de uno mismo - Capítulos 22 - Llegamos a los estrenos - 27/7

Mensaje por Izanagi el Vie Jul 26, 2013 11:46 pm

Bueno para los que pedian saber más sobre Pharos y Kotone aquí tienen bastante para cotillear en los programas chimenteros de la tarde (?), ahora con este capítulo seguramente volveré a reducir la cantidad de entragas al ritmo que llevaba antes y no al de las últimas dos semanas debido a que se terminaron mis vacaciones. No quieren decir que no vaya a acutalizar sólo que tal vez no todas las semanas.

Capítulo 22:
Capítulo 22: Sueño II y Extorsión

Su cuerpo tembló levemente, un poco por la fatiga acumulada y otro poco por quien estaba frente a ella.

Desde que había escuchado de la boca de Kame que irían en la búsqueda de Pharos Culiant y su gente Kotone había planeado no encontrarse con él o por lo menos intentar no hacerlo. Sin embargo todo su plan se había ido al diablo ya que él mismo había ido a buscarla, algo que la joven no hubiera imaginado.

- Culiant- murmuró entre jadeos, la sorpresa había llegado en el peor momento ya que su cuerpo estaba al límite físico luego del largo asedio de los gigantes de hielo- ¿qué… qué haces aquí?- preguntó con esfuerzo.

- ¿Culiant?, vamos Kotone nos conocemos hace tiempo como para semejante formalidad- le respondió el chico con un fingido dolor- ¿es que ya no somos amigos?- preguntó con una ladina sonrisa en su rostro.

Kotone se esforzó para obligar a sus rodillas no dejarse flaquear, no podía permitir mostrar más debilidad ante esa persona, algo difícil teniendo en cuenta su penoso estado.

- ¿desde cuando los amigos necesitan que sus guardaespaldas tengan a tiros a los otros amigos?- preguntó Kotone refiriéndose a la decena de arqueros que permanecían escondidos a su alrededor listos para disparar ante cualquier movimientos hostil de la joven.

- Tienes que perdonar a mi gente, después de semejante alboroto que hiciste no puedes culparlos por tener miedo de ti- señaló Culiant mientras se agachaba y examinaba de cerca uno de los cuerpos quemados por las habilidades de Kotone- Necesito que me acompañes a mi campamento.

- Lo siento pero tengo que quedarme aquí- dijo recordando las palabras de Kame y como ella debía ser la referencia de Kairi para encontrar el camino de vuelta.

De repente la chica sintió un pequeño pique tras su cuellos, al principio no pareció demasiado sin embargo al pasar los segundos se fue volviendo más y más molesto hasta que de un momento a otro la sensación desapareció, para un instante después tener adormilado todo su cuerpo impidiéndole mover cualquiera de sus extensiones pero no así su conciencia.

- Lo siento querida pero negarse no era una opción- le dijo Culiant antes de indicarle a dos de sus hombres que la cargaran y de esa manera retornar al campamento.

El anciano miraba con curiosidad al extraño zorro que lo había salvado, al notar que la herida era suficientemente fuerte como para impedirle atrapar tanto a él como a Foxi Kotaro le había indicado al demonio que recogiera al anciano al mismo tiempo que él escapaba.

Ya los tres permanecían refugiados en una pequeña casa, en lo más cercano a la montaña dentro de la ciudad como también en lo más cerca de las murallas laterales. El lugar tenía por fuera la forma de un iglú pero por dentro había un túnel que llevaba a una habitación más grande.

- Todas las casas son así, en la plena asunción de Loki se utilizaron muchas bombas nucleares sin embargo muchas más quedaron intactas y ahora están en territorio de los demonios, no es que sepan usarlas pero por las dudas se crearon casas para prevenir la radiación- le había explicado a Kotaro al ver la sorpresa en el rostro del joven.

- Entonces, ¿cómo es tu nombre?- preguntó el joven ya acomodado en un sillón, agradecía la comodidad después de su larga estadía en el desierto.

- Rei- contestó mientras calentaba un poco de té en una hogareña hornalla que tenía en la esquina de la habitación, luego vertió el líquido en dos tazas llevándole una al joven- Y como ya te dije soy un entrenador de einherjer- repitió.

- Si, y prometiste enseñarme ese truco para mejorar mis habilidades- le recordó Kotaro, Rei lo miró con seriedad aún no entendía que había hecho cambiar su parecer sobre eso, se había prometido a él mismo no volver a enseñarle a ninguna persona más esa habilidad debido a las consecuencias que había traído a su anterior estudiante.

No quería manchar sus manos de sangre otra vez…

- Mira niño, no es tan fácil como crees- insistió preparado para hacer cambiar el parecer de Kotaro, este suspiró ante el intento del anciano- Mi alumno anterior murió antes de poder completarlo y te aseguro que él tenía una preparación mayor a la tuya- cada una de sus palabras eran reales, Kotaro lo sabía sin embargo no estaba listo para recibir una negativa de su parte.

- Mira Rei- le cortó con su tranquilidad habitual- Hasta hace poco tiempo vivía dentro de una cosechadora, fui sacado de mi mundo junto con mi hermana a uno totalmente hostil donde yo soy lo único que tiene como protección, una guerra viene hacia aquí y yo tengo que estar listo para protegerla- Rei suspiró ante el argumento del joven.

- ¡No puedes protegerla si estás muerto!- le recordó efusivamente, Kotaro se paró ante la “amenaza” del hombre.

- Sólo yo decidiré como y cuando morir- le  contestó Kotaro con suma seriedad, luego volvió a sentarse ya más tranquilo- No moriré ante esto y sí lo hago lo haré porque así lo quise, esta es la única manera de proteger a  Kairi- reafirmó- Empezamos mañana- le indicó mientras se alejaba del sillón dispuesto a dormir un rato, sin embargo una especie de presencia lo detuvo, algo que salía del mismo Rei pero que no parecía tener forma corporal.

- Sí quieres hacerlo antes de que lleguen los demonios, entonces será  mejor que empecemos ya- le indicó con una sonrisa forzada- Vida o muerte, después de esto no podrás diferenciarlas, ¿no te diste cuenta?- Kotaro miró confundido al hombre- Ya estamos dentro del sueño…


Lentamente sus músculos empezaban a reaccionar ante sus órdenes, el poder de la anestesia iba desapareciendo. Se encontraba sentada en la tienda principal, la cual era propiedad de Culiant. A pesar de ser la morada de un príncipe distaba de muchas comodidades, sólo había una bolsa de dormir. Una pequeña mesa de madera y cuatro asientos, los cuales habían sido traídos especialmente para los “invitados”. Culiant permanecía sentado de un lado mientras que Kotone estaba frente a él, a su lado los dos asientos permanecían disponibles.
- ¿Para qué hizo traer dos asientos más?- se preguntó Kotone antes de sentirse completamente recuperado, por un momento planeó seguir fingiendo estar paralizada para tomar por sorpresa a Culiant, teniendo en cuenta que no había guardias entre ellos, sin embargo por la sonrisa que le dio Kotone supo enseguida que él sabía en qué preciso momento su prisionera sería libre de moverse nuevamente.
- Bien ya podemos hablar con tranquilidad- dijo complacido Culiant- ¿Cómo estás Kotone?, hacía tiempo que no nos veíamos- preguntó como si nada. Kotone suspiró, lo conocía bien y sabía que querría jugar al poder por un tiempo, sin embargo ella no se lo dejaría.
- Como si te importara como estoy- respondió agresivamente- ¿Puedes decirme por qué me capturaste?, sino es mucha molestia claro- preguntó con especial sorna en las últimas palabras.
- Sólo sí tú me dices primero que hacías en mis tierras matando gigantes- respondió a modo de reto, Kotone pensó ante de responder no sabía que había pasado con Kame sin embargo aunque tenía una ligera idea de cual era el objetivo de este en encontrar a Culiant no estaba del todo segura, por lo menos no el método que usaría para convencerlo, por eso tenía que inventar algo para no hablar del verdadero porque de su aparición en esa zona.
- No sabía que estas tierras te pertenecían- mintió con tranquilidad- a decir verdad estaba viajando en dirección a Tokio cuando terminé en medio de la zona de Gastropnir, sobre porque estaba matando gigantes, digamos que prefería no convertirme en su cena o como sea que le llamen aquí.
- El punto positivo de que no te dediques a la política es que no sabes mentir- dijo con gracia Culiant, Kotone no se inmutó tenía que ganar tiempo pero también debía asegurarse de que su presencia no estuviera delatando a Kame- Tal vez mi padre se cansó de esperar que vuelva y te mandó a buscarte- murmuró al pasar, Kotone lo miró extrañada, él sabía que ella no haría algo así, ¿por qué le regalaba la posibilidad de aferrarse a una mentira como esa?- Al fin y al cabo el otro prisionero también vino por eso- agregó, un mal presentimiento cruzó la mente de Kotone al escuchar eso- Rick- llamó en voz baja.
- ¿Sí mi señor?- sobresaltando a la joven, de la nada, apareció un hombre a su lado. No fue una aparición repentina como la de Kotaro sino más bien como paulatina como si de verdad hubieras estado antes allí y fuera apareciendo lentamente. Culiant sonrió ante la reacción de la chica.
El llamado Rick vestía con un uniforme de guerra desgatado, como de camuflaje pero realmente viejo. Era calvo sin embargo lo más llamativo de su apariencia es que llevaba una especie de respirador artificial dejando sólo a su visa sus ojos negros.
- ¿Te sorprendió Rick?- preguntó Culiant con aparente orgullo- es uno de los tantos einherjer que sirven a nuestro ejército, tiene la habilidad de que mientras esté completamente quieto puede camuflarse en cualquier lugar, ¿impresionante verdad?- luego de decir eso, algo que Kotone no podía negar se volvió a dirigir a su subordinado- ¿puedes pedirle a Tomy que traiga a los prisioneros?- preguntó.
- Como desee mi señor- este salió, Kotone supo que tenía que salir de allí y que si había alguna oportunidad era en ese momento sin embargo no tuvo tiempo alguna para planear su huida ya al instante siguiente los dos prisioneros estaban entrando, confirmando sus peores sospechas.
A diferencia de ella, Kame estaba entre grilletes, no así Kairi que al parecer no suponía peligro alguno para Culiant. Kame apenas la miró e incluso Kairi sólo le regaló una pequeña sonrisa de complicidad que se vio oculta por su lento caminar.

Kotaro miró confundido al hombre aun sin entender sus palabras, ¿a qué se había referido al decir que estaban dentro del sueño, repasó mentalmente sus palabras por si se trataba de algún eufemismo o analogía sin embargo no pudo descifrar el mensaje.
- ¿Qué quieres decir con eso?- preguntó Kotaro, Rei esbozó su mejor sonrisa socarrona  mientras señalaba el sillón donde segundos antes Kotaro se había sentado.
Por unos momentos no dio crédito a lo que sus ojos estaban viendo, allí en el sillón una réplica exacta de su persona permanecía sentada con suma quietud como si no tuviera vida. Sin saber que pensar por un momento se le ocurrió que era un engaño de su mente sin embargo realmente sentía que alguien más que Rei y él se encontraba en esa habitación.
Con lentitud Kotaro se acercó a su doble, aún confuso del porque su presencia allí. Había vivido cosas extrañas en las últimas semanas, sin embargo eso ya excedía los límites de cualquier cosa.
Cuando estaba a punto de tocarlo una fina barrera se lo impidió dejándole a escasos centímetros de su ¿clon?, no lo sabía pero si estaba seguro que Rei tenía algo que ver con eso.
- Estamos en un sueño- aclaró sin necesidad de que el joven le preguntara, Kotaro lo miró con seriedad empezando a tomar realmente en serio al anciano que había rescatado de la cárcel.
A pesar de que había accedido a ayudarlo sólo porque le había prometido a cambio mejorar sus habilidades Kotaro había dudado de las capacidades del hombre desde el principio, no es que no creyera que no pudiera hacerlo más fuerte, no era tonto sabía que era diferente, sin embargo nunca lo había sentido como alguien capaz de hacerle daño, ahora empezaba a dudar de él, y con buen tino.
- ¿Desde cuando?- preguntó como respuesta, Rei sonrió ante la arrogante reacción del joven, sabía que no se daría por sorprendido sino más bien que trataría sonar tranquilo (o tal vez realmente lo estuviera) para no darle ninguno lugar de donde agarrarse. Sin embargo los años no habían venido solos para él y sí quería humillar al chico lo haría de cualquier manera.
- Que no lo sepas es casi tan patético como la forma que tu mente dejó ingresarme a la tuya- le respondió desde las distancias, de pronto desapareció para que su voz sonara en su misma espalda. No necesitó ver para saber que ahora se encontraba allí- No me extraña que tu compañero te haya querido abandonar hace poco.
- ¿Cómo mierd…- su reacción fue interrumpida al escuchar su propia voz en eco, su primer pensamiento fue dirigir su mirada a su réplica inanimada sin embargo estaba seguía igual de estática que antes- sabes de eso?- murmuró descorazonado al ver que el que había repetido cada uno de las palabras era el mismo Rei.
- Estoy dentro de tu mente, se todo sobre ti, incluso puede que más que tú mismo- le respondió con un tono cargado de burla- Si antes me parecías incapaz de superar este entrenamiento entrar a tu mente no ha hecho nada más que confirmar mis anteriores sospechas, eres débil- repitió.
- Que veas mi mente no significa que me conozcas- le contradijo Kotaro con tranquilidad- Ahora si eres tan amable puedes decirme que tengo que hacer- le pidió refiriéndose al entrenamiento en el que se había metido.
- Debes moverlo a él- dijo refiriéndose al clon de Kotaro- utilizando solamente el poder de tu mente- detalló dejando a Kotaro aún más confundido que antes.

- En el mismo día que tú te “pierdes” en la zona de Gastropnir Kame llega a ella acompañado por una valquiria y se dirigen a nuestro campamento- agregó Pharos con ironía- ¡Qué gran casualidad!- murmuró incrédulo.
Kotone no sabía que hacer no podía actuar con naturalidad con Culiant mientras Kairi y Kame estuvieran allí, no sin por lo menos revelar parte de su pasado, sin embargo sí alguien podía sacarlos de ese lio era ella.
- Oh, no los presenté- murmuró Culiant, Kotone lo miró agresivamente como amenazándolo de cuidar sus palabras, Cualiant recibió la mirada e incluso amplió mucho más su sonrisa al verla, disfrutando del momento que vendría- Kotone te presento al renombrado primer einherjer Kame y su acompañante la señorita Kairi, una valquiria excepcional por si te interesa- detalló como si tratara realmente de una reunión social- Kame, Kairi les presento a Kotone… mi esposa.


Cof, cof... creo que Mante había dicho algo así con la aparición de Pharos, lo ignoré completamente debido a que no quería spoliar nada de como terminaría este capítulo. Ahora sí me despido incitándolos a dejar sus comentarios y supociciones pero sí puede ser intenten no acertar (?).

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Re: [E] La Oscuridad de uno mismo - Capítulos 22 - Llegamos a los estrenos - 27/7

Mensaje por MaNtoSastO el Dom Jul 28, 2013 2:38 pm

Jajaja creo que es la segunda vez que le pego a algo xD
No obstante a pesar de que Culiant dijera que Kotone es su esposa, no debe ser más que una relación forzada. Todos apoyamos a Kota-Koto!
Sin embargo creo que de acá en más se van a complicar las cosas... mucho.
Por otro lado ahora supongo que Kame sabría esto de antemano, si era alguien cercano al rey de Nikolinos (de la manera que fuese) estaría enterado de los movimientos políticos de los "reinos". De hecho resaltaré una vez más el mensaje que dio cuando Kotone se unió al grupo, siendo este algo entre las líneas de "nos arrepentiremos de viajar con ella". Así que resumiendo, creo que Kame sabe mucho más acerca del pasado de Kotone que nosotros los lectores y Kotaro.

El entrenamiento de Kotaro se ve difícil, pero su habilidad se me hace que funcionará para superarlo, después de todo todavía no comprendemos la entera naturaleza de sus poderes. Por como maneja y distribuye sus aptitudes me da la sensación de que en un principio es una habilidad bastante mental o espiritual.

En fin, solo nos queda esperar al siguiente capítulo.
Un saludo!
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Re: [E] La Oscuridad de uno mismo - Capítulos 22 - Llegamos a los estrenos - 27/7

Mensaje por yuske el Mar Dic 03, 2013 12:16 am

medio año a pasado pero al fin me leía el capitulo.

El entrenamiento de kotaro me parece de lo mas curioso, y al igual que el me quedo inquieto sobre a lo que el viejo se refiere con mover al clon con la mente.

En cuanto a la relacion de kotone con pharos me lo veía venir, y como dice manto, creo que kame ya lo sabiá, pero me interesa mas la reaccion de kairi y desde luego de la propia kotone, que supongo reaccionaria algo agresiva o cohibida. esas son mis apuestas.




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Re: [E] La Oscuridad de uno mismo - Capítulos 22 - Llegamos a los estrenos - 27/7

Mensaje por Izanagi el Dom Dic 22, 2013 10:15 pm

Bueno después de quien sabe cuanto tiempo vuelvo aquí con esta historia... Para compensar mi larguisima e injustificada ausencia traigo ración doble de capítulos y como dije anteriormente desde ahora y por un tiempo cada capítulo tratará con uno de los tres grupos de personajes que están divididos. En el primero Kotone y cia, en el segundo... bueno mejor no se los digo así tienen curiosidad (?).... Ahí va tonces!!

Capítulo 23: Miedo y esperanza:
- ¿Entiendes cómo trabajan las cosechadoras?- preguntó Rei, Kotaro repasó nuevamente todo lo que había aprendido en su corta huida de Tokio.
- Ponen a los einherjer a dormir para estimularlos luego con las máquinas y que utilicen su potencial- explicó vagamente mientras seguía intentando descifrar como mover a su clon sin tener la posibilidad de tocarlo.
- Algo así, verás el sueño es la forma más fácil de que alguien interactúe con su inconsciente, no la única pero si la más fácil- inició lo que prometía ser una larga y tediosa explicación, que seguramente Kotaro no entendería- Sin embargo el inconsciente es tan grande que hace casi imposible que algún einherjer utilice sus habilidades dentro del sueño sin embargo los acostumbra a ese impedimento forzándolos a vivir así.
- ¿Para qué harían eso?, si viven con un impedimento no podrían llegar al segundo grado de despertar- le preguntó Kotaro empezando a poner un poco de atención en la explicación de Rei.
- Porque imagina cuando no tuvieran esa incapacidad- le dijo, Kotaro lo miró sin entender cosa que exasperó un poco al hombre, después de un suspiro intentó explicárselo más fácilmente- piénsalo así, llevas toda una vida con una mochila que pesa 100 kilos, te acostumbras a vivir así tus músculos crecen para soportar ese peso, cuando de un día para otro te quitas la mochila, ¿qué pasaría entonces?- preguntó.
- Tu cuerpo estaría más ligero- dijo entendiendo el punto- quieres decir que las cosechadoras serían el peso y cuando se despiertan se quitarían la mochila- Rei asintió con su cabeza- Así que por eso estamos en un sueño, tú serías la cosechadora- agregó.
- Si y no- respondió Rei- Si estamos en un sueño por esa razón sin embargo la cosechadora en este caso serias tú, esto es algo distinto, la cosechadora es lo que te mantiene a tu consiente es decir tú, el sueño es lo que representa a tu inconsciente es decir él- explicó señalando a su clon- Aquí las ataduras que imponen las cosechadoras, es decir el grado de sueño que tengas lo manejas tú- agregó.
- Entiendo- asintió Kotaro.

- Sí vuelves a llamarme así de nuevo, te prenderé completamente fuego- rodeada por media docena de arqueros, listos para disparar, Kotone tenía tomado del cuello a Culiant ante la sorprendida mirada de Kairi y Kame.
- Siempre tan impulsiva, querida Kotone- murmuró como podía Culiant- Esta bien, pueden bajar sus armas estamos hablando- le dijo a sus subordinados que con desconfianza bajaron sus armas, al verlo Kotone también soltó a Culiant aunque en su gesto de enojo no varió ni un ápice.
- No soy su esposa- le corrigió rápidamente a Kairi y a Kame, la joven hermana de Kotaro no parecía entender demasiado la situación en la que estaban, ya que en vez de asustarse con los soldados apuntándoles estaba más ocupada conteniendo su risa por la reacción de Kotone.
- No lo es, aunque pudo haberlo sido- afirmó Culiant- solamente quería comprobar si los conocía realmente, conozco a Kotone lo suficiente como para saber que reaccionaría de esa manera si le importara la opinión de ustedes, entonces ¿realmente viniste a matarme Kotone?- preguntó seriamente.
- No vinimos a matarte- por primera vez desde su llegada Kame habló- No he hablado con tu padre en los últimos años y esto seguiría así sino fuera por los eventos que vendrán- explicó.
- ¿Qué quieres decir?- preguntó Culiant para luego darse vuelta y mirar a uno de sus subordinados- Tomy, ¿me harías el favor de dejar de proteger mi mente?, entre tú y esta niña no me dejan ni pensar.
- pero señor- el valquirio intentó quejarse sin embargo Culiant no lo dejó ni terminar de hablar.
- No tienes nada que preocuparte, soy hijo de un rey lo verdaderamente importante no lo leerá- le recordó refiriéndose a las habilidades de Kairi.
- Tú sigue así Kairi- le ordenó Kame, la chica asintió con tranquilidad- Una guerra viene a estas tierras Culiant, Hela ya tomó Tokio y ahora viene en busca de Nikolinos con su ejército, a esta altura el mensajero que le envié a tu padre ya habrá llegado sin embargo no importa cuanto tiempo para prepararse tenga, sin einherjer no podrá ganar la batalla y tú tienes todos los einherjer- le explicó con seriedad.
Culiant quedó helado ante la revelación de Kame, un ejercito marchando contra Nikolinos ya era malo pero que ese mismo ejercito sea comandado por Hela era signo de una cosa: destrucción absoluta.
Monitoreando el cerebro de Culiant fue cuando Kairi realmente entendió que eran los hijos de Loki. En una época donde el miedo había dominado al hombre los vastagos eran la encarnación de eso, es verdad que Loki era quien había creado esa realidad, sin embargo el de él era un miedo platónico, nadie había visto a Loki en los últimos veinte años sin embargo las historias de sus hijos volaban de una parte del mundo hacia otro, en especial las de Hela.
- ¿De qué servirá todo eso si Hela está enfrente?, tenemos que vaciar la ciudad- recomendó uno de los soldados de Culiant, los demás asintieron asustados.
- No podemos hacer eso- la voz de Tomy se hizo presente- Nikolinos es el principal resguardo de los pequeños poblados, si Nikolinos cae con ella caerá el escudo y morirán miles de personas- Tomy miró a su líder que estaba sorpresivamente callado- ¡Tenemos que luchar!- argumentó.
- ¿luchar?- habló Culiant por primera vez- Yo he enfrentado a Hela en una ocasión, vi a cientos de soldados perecer ante ella, a einherjers perder la vida sin poder hacer nada, por Odin hasta Hassan murió cuando se le enfrentó en Tokio, ¿Cómo puedes vencer a alguien que no puede ser tocado?- preguntó mirando a Tomy, para luego pasar su vista a Kame.
- No te estoy pidiendo que te encargues de Hela, sólo de su ejército- le corrigió Kame.
- ¿Entonces tú te encargarás de ella Kame?- preguntó Culiant acercándosele- Yo estuve en Tokio, recuerdo que tú no te atreviste a luchar con ella, tú mismo dijiste que no podías hacerle nada, si no eres tú ¿quién matará a Hela?- preguntó irónico.
- Yo lo haré- sorprendiendo a todos, incluido al mismo Kame, Kotone respondió. Culiant la miró extrañado preguntándose si estaba hablando en serio, mientras que sus subordinados no daban crédito a lo que sus oídos habían escuchado.
Podían esperarlo de alguien salido de una cosechadora, de un miembro de los Thor o de cualquier otra persona, pero nunca esperarían que sea Kotone la que afirmara que mataría a Hela.
- ¿acaso te volviste loca?- preguntó Culiant dirigiéndose exclusivamente a la chica- Kotone, tú entre todas las personas sabes sobre los poderes de Hela- le explicó, Kairi notó como el tema empezaba a incomodar a la chica- ¡¡Por Odin viste lo que le hizo a tú hermano!!- le recordó en un grito.
- ¡¡No metas a mi hermano en esto!!- le respondió con el mismo tono Kotone, sus ojos estaban cristalizados a punto de romperse en lágrimas- tú sólo encárgate de su ejército, de Hela me ocupo yo- dijo bajando el tono de voz, luego se dio vuelta y se fue de la tienda dejando a todos en silencio.
- ¿Qué harás chico?- preguntó Kame, Kairi ya ni interesaba estaba en el tema, su preocupación pasaba por Kotone y por lo que estuviera pasando por su mente en ese momento, no sabía a qué se habían referido con lo de su hermano pero al parecer era un tema que había afectado a Kotone de una manera que nunca había visto.
También Culiant parecía afectado, es verdad que había reaccionado ya al escuchar de parte de Kame que Hela invadiría la ciudad sin embargo su reacción al escuchar las palabras de Kotone lo habían cambiado.
- Formen las tropas, ¡Volvemos a Nikolinos!- gritó Culiant, sus seis subordinados asintieron y sin mediar palabra de más salieron disparados cada uno a una sección diferente del campamento. Había mucho que hacer y el tiempo era corto- Sí Kotone llega a morir, yo mismo me encargaré de que tú la acompañes- agregó Culiant a Kame antes de abandonar el lugar.
- Sí Kotone muere todos la seguiremos- le respondió Kame.

Capítulo 24: Cazador II y Cazador III:

- ¿Hueles algo?- miró a Yrient mientras este olisqueaba los alrededores. Sabía que él tiempo estaba contra él sin embargo después de dos días continuados de cabalgata había decidido parar a descansar. Sí quería llegar a Hjarta y cumplir su misión tenía que mantener a su manada en perfecto estado.
Rodeado por media docena de lobos demoniacos Quince prendía la fogata que abrigaría su precario campamento. La noche estaba por caer en el desierto y sabía que sin fuego la pasaría más mal de lo normal.
Quince maldijo en voz baja, para esa altura había planeado estar a medio camino sin embargo el clima no había ayudado en nada obligandolo a marcha más lentamente de lo que hubiera querido. Parecía como si el desierto conspirara contra Eliopolis.
Yrient gruñó nuevamente empezando a preocupar a Quince, que su lobo estuviera inquieto y no oliera nada era algo extraño. Yrient nunca se equivocaba cuando alguien se acercaba sin embargo mucha veces se debía por su olfato el cual nunca fallaba. No creía capaz a nadie con la habilidad para burlarse del rastreo de un huargo demoniaco sin embargo en los momentos de guerra nada era seguro.
- No te preocupes Yrient, descansa mañana retornaremos la marcha- le ordenó, el lobo olisquió por última vez antes de ponerse a domir. Quince en cambio tomó su ballesta, listo para disparar a cualquier cosa que se apareciera.

A la altura de las tres de la mañana el ruido de pisadas lo despertó, ya a su lado Yrient y los demás gruñian indicando las visitas. Incluso él podía oler a las dos personas que estaban a escasos pasos de él, la tormenta de arena tapaba su imagen.
- ¿Quién está ahí?- preguntó Quince elevando su voz tanto para que sonara más intimidante como para que fuera escuchada por encima de la tormenta.
- Somos dos cazadores, estamos un poco perdidos y no comemos hace tiempo, ¿crees que podria ayudarnos?- la voz jovial de un hombre se fue acercando más y más hasta permitir a los ojos de Quince ver de quien se trataba.
Era una persona con la apriencia a tener unos veinte cinco años de edad, llevaba barba color negra y era calvo. Tenía una altura promedio y un físico normal aunque ligeramente entrenado. Vestía unos jeans viejos pero no llevaba nada encima dejando su pecho y espalda completamente desnudos ante las inclemencias del desierto.
Sin embargo lo que realmente sorprendió a Quince fue su acompañante, el cual era un infante de no más de diez años de edad. Él también era calvo aunque tenía una pequeña colita de no más de 10 cm de largo. Sus pantalones estaban hechos de una tela más acorde a la época que vivian sin embargo portaba una camiseta más bien similar a las que se usaban en los tiempos en los que los demonios no existian.
- Hola- dijo el hombre al ver a Quince, ni él ni el niño parecieron alterarse ante la amenazante mirada de los lobos, era como si esperan eso. El joven no dudaba de que ellos eran lo que Yrient había detectado cuando armaban el campamento y que lo habían espiado mientras tanto.
- Acerquence al fuego- le ofreció Quince al ver el arco que colgaba en la espalda del joven, sí habían logrado escapar del olfato de Yrient significaba que habían tenido la posibilidad de matarlo sin siquiera acercarse.
- Muchas gracias compañero- respondió el hombre con una sonrisa, Yrient y los demás retrocedieron poniendose en la vanguardia de Quince- Soy Tiik y él es Tora- les presentó.
- Mucho gusto- contestó Quince mientras veía a ambos viajeros sentarse frente a él- ¿Qué los trae a caminar a estas horas de la noche por aquí?- preguntó Quince interesado mientras seguía analizando a ambos. Sus ojos se posaron en los brazaletes que ellos tenian los cuales estaba formados con alrededor de veinte piedras cada una de distinto color. Intentando reforzar su pensamiento miró los pies de los visitantes y como había predicho interiormente estos estaba cubiertos por unas simples sandalias.
- Verás somos algo así como cazadores y según rumores que hemos escuchado nuestra presa se dirige a Eliopolis, no queriamos llegar tarde pero Tora, quien tenía que recordar el camino, se perdió -dijo esto último mirando mal a su acompañante. La mente de Quince no daba crédito a lo que allí ocurría, sabía quienes eran esas personas. Había escuchado mucho de ellos sin embargo nunca había pensado siquiera que conocería a uno de ellos.
- No es mi culpa, yo te dije que teniamos que seguir derecho pero tu me obligaste a acompañarte mientras cazabas a esos osos- se quejó el niño, Tiik sonrió burlón mientras lo veía quejarse.
- ¿Qué pasa Tora?, ¿vas a ponerte a llorar otra vez?- preguntó burlón Tiik cosa que pareció indignar más al niño que infló sus cachetes enojado.
- ¡No estaba llorando sólo me estaba molestando la luz!- se quejó efusivamente el chico, Quince en cambio permanecia anonadado por quienes eran las personas que allí estaban, o más bien a que clase de organización pertenecian.
- ¡¿ustedes son parte de los XIV?!- entre pregunto y afirmó Quince, el niño se calló al escuchar al joven mientras que Tiik enserió su rostro, por unos momentos el temor invadió el cuerpo de Quince.
Los XIV se trataba de nada más y nada menos que las personas más poderosas del mundo, un grupo creado por 28 divididas en 14 parejas eran cazarrecompenas que vivian haciendo lo que nadie podía. No todos eran guerreros sin embargo cada uno era la elite de la elite de su profesión.
No tenian ideales o bando alguno, cada pareja era independiente para actuar de la manera que más prefiriera sólo que tenían como único requisito no fallar nunca.
- Somos los número XII- contestó Tiik serio- ¿por qué lo preguntas?- inquirió sin inmutar su rostro. Yrient y la manada se prepararon para saltar ante cualquier hostilidad por parte de los dos extraños, sin embargo Quince dudaba de que sirviera de algo.
- Por nada- contestó con tranquilidad, Tiik sonrió ante su respuesta calmando los nervios del joven- Es que es la primera vez que veo a alguno personalmente- le explicó.
- No tienes que apenarte chico- le respondió Tiik con orgullo- No es que como si fueramos celebridades o algo por el estilo- la sonrisa del hombre no lograba ocultar la falsa modestia que utilizaba para referirse a él mismo.
- Por cierto, ¿donde está la comida?- preguntó Tora, Tiik lo fulminó con la mirada ante la forma de actuar del niño, sin embargo este lo ignoró completamente centrándose en Quince.
- Es verdad- Quince sacó de su bolso dos pequeñas bolsas llenas de un polvo grisacio entregándole una a cada uno de sus visitantes- Sólo tengo comida rápida espero que sea suficiente- a pesar de su excusa tanto Tiik como Tora sólo tardaron tres minutos en deborar todo en una clara muestra de que era verdad que hacía tiempo que no comian.
Pasado un rato los tres ya estaba sentados en el fuego como si se trataran de conocidos de toda la vida. Tiik y Tora habían intercambiado anecdotas de caza con Quince quien escuchaba sorprendido cada una de las proezas de las que hablaban, mientras que el duo estaba especialmente interesados en el método de caza de Quince y sus lobos.
- Así que eres un hibrido, pues creo que es una buena habilidad la tuya- le concedió Tora- A veces me gustaría saber que piensan los demonios, en especial antes de matarlos- agregó al pasar.
- Entonces Quince, ¿por qué te dirijes a Hjarta, acaso hay alguna presa interesante allí?- preguntó Tiik curioso mientras se llevaba a la boca un poco de alcohol que Quince había sacado para ellos dos.
- Más bien un encargo, tengo un mensaje de auxilio por parte de Kame para los Thor, se enfrentará a Hela y necesita de toda la ayuda que pueda conseguir- agregó.
- ¿es que Hela ya llegó a Eliopolis?- preguntó Tiik, Quince no pasó desapercibido como Tora miró por un segundo a su compañero confundido.
- El destino de Hela no es Eliopolis, sino Nikolinos- le corrigió Quince- atacará pronto con su ejército, allí se enfrentará con Kame, ¿acaso ella es la presa que ibas a buscar?- preguntó.
- Si- contestó Tiik rapidamente- que pena que no sabemos como ir allí- agregó acostándose en la arena.
- Puedo darles un guia- le respondió con velocidad Quince, Tora lo miró a Quince para luego dirigir su mirada a Tiik se notaba que se estaba perdiendo de algo pero no sabía que.
- ¿por qué harias eso?- preguntó Tora- Darnos comida y fuego es una cosa, pero prestarnos a uno de tus lobos ya es algo importante.
- Porque sí ustedes van Hela tendrá menos posibilidades de sobrevivir y si queremos que Nikolinos permanezca entonces necesitamos que Hela caiga- le respondió.
- Aceptamos tu ofrecimiento- le respondió Tiik- es bueno saber que podré luchar junto al mítico Kame- agregó con una sonrisa- será mejor que nos vayamos a dormir, mañana será un largo día.
- Tienes razón- dijo Quince con tranquilidad aunque en su interior festejaba la presencia de ambos cazadores en la batalla contra Hela.


Cuando Tora abrió sus ojos ya Quince y su manada no estaban, en cambio Tiik recogía unas pocas provisiones y un solitario lobo esperaba a unos metros de distancia brindándoles privacidad, sin dudarlo el niño se acercó a su compañero curioso por la conversación de la noche anterior.
- ¿por qué le dijiste que cazariamos a Hela?- preguntó Tora confundido, Tiik se sorprendió un poco de la presencia del chico debido a que no lo había escuchado acercarse. Tardó poco en recordar que no era cualquier niño sino que se trataba de un aprendiz del XIV.
- Porque si le deciamos la verdad no nos hubiera prestado el lobo- le respondió Tiik con una sonrisa- y se dice buenos días primero- le recordó- además ahora sabemos donde está Kame.
- Entonces él sigue siendo nuestra presa, ¿verdad?- preguntó el niño.
- Ya leiste el contrato, traer vivo o muerto el cuerpo del primer einherjer Kame- le respondió Tiik antes de calzarse su mochila- Tenemos que apurarnos o los VI se nos adelantarán- agregó antes de acercase al lobo y con un pequeño golpe en su espalda indicarle que iniciara la guia.
- Tal vez podamos matar también a Hela- recomendó Tora mientras alcanzaba con su paso corto pero rápido a su compañero.

Espero que les haya gustado y por eso les redusca el odio que tengan hacia mi persona por desaparecer (?). En fin, como siempre abierto a todo tipo de comentarios!!

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Re: [E] La Oscuridad de uno mismo - Capítulos 22 - Llegamos a los estrenos - 27/7

Mensaje por MaNtoSastO el Vie Abr 04, 2014 8:38 am

Y después de un par de meses me pongo al correinte xP

Ya decía yo que todo marchaba demasiado bien, por un momento tuve la esperanza de que estos XII ayudaran, pero parece que van a complicar aún más las cosas. Lo que también abre la incógnita... ¿quién los contrató? ¿Por qué buscaría a Kame vivo o muerto? Lo que le interesa parece ser la sangre blanca, bah, esa impresión me da.

El hermano de Kotone... debe de haber muerto en manos de Hela D:
Al menos Culiant no es ningún necio y movilizó sus tropas. Se viene lo "groso", se viene xD
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Re: [E] La Oscuridad de uno mismo - Capítulos 22 - Llegamos a los estrenos - 27/7

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