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[E] La guerra del xD. - Capítulo V.

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[E] La guerra del xD. - Capítulo V.

Mensaje por Kurenea el Sáb Jun 30, 2012 9:11 am

Bueno, como se “supone” que estoy de vacaciones, y se “supone” que tendré más tiempo para escribir y estar activa por el foro, he decidido atreverme a editar y volver a publicar esta historia también; por ahora solo he editado el prólogo, así que aquí os lo dejo haber que os parece.

Spoiler:
Prólogo.


“Era noche cerrada, todo estaba sumido en el más profundo de los silencios, la quietud parecía dominar el mundo; mas algo rompía esa paz, disipaba esa calma, cerniendo su oscura sombra de maldad camuflada en dos inocentes letras: pero oh, cuan equivocados estaban todos al pensar que aquellos pequeños Xdcitos eran frágiles e inocentes, pues tras ellos, entre la espesa niebla del engaño se escondía un rey; el todopoderoso XD, en cuya mente solo cabía una idea, un siniestro objetivo”.

“¡¡Dominar el mundo!!”


- Amiga mía, me da que acabas de perder la última tuerca que te quedaba en su lugar – la interrumpió Janni, mostrando una risueña sonrisa trastocada con un leve toque de preocupación.

Blanca enarcó sus cejas, evaluando con sus ojos grises a su amiga; parecía incrédula ante su actitud, como si no hubiese esperado algo así, pero al final una fina sonrisa dominó sus sonrojados labios.

- No tengo ni la más remota idea de por qué dices eso. Hablo completamente en serió, esas cosas son malvadas: ¡Quieren dominar el mundo! No hay lugar a dudas. Yo misma las he visto en acción, si no las detenemos se harán con todo el universo – contestó, observando a Janni con tal seriedad que esta sintió un tic formarse en su frente. Blanca trataba de tomarle el pelo, otra vez: — pero esta vez no lo va a conseguir — afirmó para si entornando la mirada con molestia y enfado.

- Como tú digas. Solo hazme un pequeño favor mi querida Blanquita; ¡VE AL MALDITO PSIQUIATRA! – gritó a todo pulmón, alzándose de la cama donde estaba sentada y dejándola sola en la habitación, así aprendería a no jugar con ella.

Blanca frunció el ceño y se frotó las orejas, el grito le había producido un agudo dolor, pero lo que la molestaba de verdad era que su Janni dudara de ella de esa forma; ¿Cómo podía tener dudas sobre algo tan serio como aquello? Sin duda había sido victima de la inocente apariencia de los Xdcitos. Pero ella no consentiría que siguiera engañada, no señor, le demostraría los terribles monstruos que se hallaban tras la dulce inocencia de los xD.

- Bien, pues te lo voy a demostrar Janni – dijo esbozando una terrible sonrisa – me convertiré en una cazadora de Xdcitos y mataré a su rey; ¡Seré una heroína!

Hasta aquí llegamos, cuidaos mucho, y recordad: cualquier cosa, desde tomates a bombas atomicas, dejadlo aqui xD.


Última edición por Kurenea el Jue Ene 17, 2013 6:25 pm, editado 3 veces
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Re: [E] La guerra del xD. - Capítulo V.

Mensaje por yuske el Mar Jul 03, 2012 11:05 pm

Jajajajaja. Vaya risa. Ya habia olvidado lo comica y divertida que es esta historia kure-chan. En ikaruga nunca te alcance por lo que no te deje un comentario. Pero esta historia me parece de lo mas divertida y original.

Bueno a esperar por el siguiente capitulo, que blanca nos libre de los xdcitos.

Hasta luego.

XD <------ Shocked ahí esta uno D:




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Capítulo I.

Mensaje por Kurenea el Miér Jul 18, 2012 2:10 pm

Bueno, perdonad por la larga espera, pero a pesar de que se "supone" que debería tener más tiempo, a resultado que tengo más o menos el mismo de siempre; pero en fin, aquí tenéis el siguiente capítulo (dedicado a Yus, subiré el siguiente que te comente en un rato, si me dejan escribir tranquila).

Spoiler:
Capítulo I: La cazadora de…


Iba soltando fuertes resoplidos por todo el pasillo, pisando fuerte el suelo a cada zancada y refunfuñando para sí misma. No tenía idea de como había acabado en aquel estado de irritación: —“oh, espera, si que lo sabes”— se dijo soltando otro furioso resoplido — “Xdcitos, reyes xD. Bah, ¿qué será lo próximo que se le ocurra? ¿Ponis arcoíris asesinos?”— refunfuñó con molestia en su mente, antes de soltar un prologando suspiro y detener sus furiosos pasos hasta quedar inmóvil, completamente quieta observando el vacío.

- ¿A quién pretendo engañar? – preguntó al aire suavemente – Mi enfado con Blanca no durara… Y tampoco puede ser tan malo, solo es uno de sus juegos, ella siempre me hace reír, y no hay nada de malo en ello… solo esta un poco ida de la olla – susurró pasándose los dedos por entre el cabello, de un clarísimo tono rubio.

Asintió decidida, volvería en ese instante al cuarto de Blanca y se divertirían juntas con su nueva obsesión, y así, su antes hosco gesto de molestia se convirtió en una resplandeciente sonrisa de gruesos labios rosados. Giró sobre sus talones, dispuesta ya a volver con su buena amiga, pero antes de poder dar un solo paso se detuvo, paraliza ante un escalofriante chirrido proveniente de sus espaldas — “¿Qué es eso…?”— se preguntó, sintiendo como el bello de todo su cuerpo se erizaba del miedo, se suponía que el resto de alumnos se había marchado hacía ya tres largos días, y que tampoco quedaban guardias ni profesores en la residencia; ellas solo estaban allí porque el edificio era propiedad conjunta de sus padres. Un escalofrió la recorrió de pies a cabeza, el chirrido se volvió a repetir a su espalda, esa vez acompañado por un leve repiqueteo contra el suelo. No podía negarlo, en ese momento habría dado cualquier cosa por tener a Blanca a su lado, sosteniendo grácilmente su espada de entrenamiento y dedicándole su típica sonrisa de suficiencia, esa que por alguna razón siempre lograba reconfortarla… El chirrido se escucho justo a su lado, sus crispados nervios saltaron, y sin poder aguantar más la tensión: se giró. Quedó lívida, una violenta sacudida traspaso todo su cuerpo, y gritó, gritó como nunca lo había hecho en su vida, girando en redondo y echando a correr hacia el único lugar que su ser consideraría seguro; la habitación de Blanca, pero justo cuando estaba ante la puerta, lista para abrirla y lanzarse a los brazos de su propietaria, esta se abrió, dejándola ver la perfecta piel trigueña de su amiga, y una de sus pelirrojas cejas enarcadas en un claro: ¿Se puede saber que diablos pasa? No lo dudó, se lanzó sobre ella y la abrazó con todas sus fuerzas. Ya estaba a salvo, con Blanca no corría peligro.

- ¡Oei! Janni, que me vas a ahogar – comentó Blanca, tratando por todos los medios de que su buena amiga no la estrangulase allí mismo – ¿Qué pasa? Te escuché gritar – añadió, esa vez en un tono serio, mientras acariciaba con cuidado la espalda de la temblorosa Janni.

- Hay… hay algo ahí fuera – logró tartamudear Janni en voz baja, haciendo que Blanca enarcara ambas cejas, y apartarse suavemente a su amiga de ella.

- Tranquila – dijo, dedicándole una calmada sonrisa antes de darse la vuelta, acercarse en dos zancadas hasta su cama, y tomar de ella su enfundada espada de entrenamiento – vamos, sea lo sea, patearé su trasero por atreverse a darte semejante susto – afirmó, saliendo del cuarto sin esperar la respuesta de Janni, que la siguió pegada a sus talones hasta el lugar exacto donde había visto aquella cosa.

Blanca examinó el pasillo, estaba completamente desierto, aunque también era cierto que había una ventana abierta de par en par a apenas unos metros. Frunció el ceño pensativa y se aproximó a la puerta más cercana, girando el pomo sin más éxito que el ligero chasquido que indicaba que estaba cerrada, tal y como debía ser; las únicas habitaciones abiertas eran las de ellas. Dio medio vuelta y probó con la siguiente puerta, de nuevo el revelador chasquido, asintió y pasó a la siguiente, consciente de la inquieta mirada de Janni puesta en cada uno de sus movimientos. Recorrieron el pasillo entero, probando puerta tras puerta, hasta llegar a las escaleras que bajaban al piso inferior, dejó ir un leve suspiro y se volvió hacia Janni.

- No parece haber nada raro, ¿segura que viste algo? – preguntó con calma, evaluando a su amiga con sus brillantes ojos grises – ten en cuenta que las calderas siguen en funcionamiento, y ya sabes, a veces hacen cada ruido…

- ¡No! – interrumpió Janni – ¡No eran las calderas, Blanca! Estoy segura, ¡lo vi! Esa cosa… esa cosa… ¡Se arrastraba hacia mí! Estoy segura – concluyo temblando casi compulsivamente.

Blanca suspiró, pasándose la espada enfundada por encima del hombro, aquello sin duda fastidiaba sus planes: ¡no podría salir a cazar Xdcitos! Pero claro, prefería mil veces posponer su caza a que su buena amiga se pasara las próximas dos semanas ahorcándola en histéricos abrazos de miedo. Se estiró y asintió, dedicándole a Janni una resplandeciente sonrisa.

- ¡Bien! Pues ha registrar se ha dicho, no dejaremos rincón de la residencia sin revisar – aseguró con seguridad, haciendo que Janni suspirase aliviada y la siguiera escaleras abajo, sin poder evitar mirar para todos lados en nerviosos gestos de inquietud cuando llegaron al principio del pasillo.

En cambio, Blanca avanzaba con paso seguro, sin inmutarse lo más mínimo mientras se acercaba a la primera puerta. Un chirrido, repiqueteo, un escalofrío le subió por la espalda y sus dedos se agarrotaron debido al pánico, abrió la boca, y por un segundo fue incapaz de hablar.

- Bla… Blanca… - logró mascullar al fin, con cada bello de su cuerpo erizado en muda advertencia, mas esta no se movió. Permaneció quieta ante la puerta, con los ojos cerrados, una mano sobre la empuñadura de la espada, la otra sobre la funda. Janni comprendió la indirecta, y trastabillando se apartó, tratando de dejarle más espacio a su amiga para maniobrar sin tener que preocuparse por golpearla a ella. Un nuevo chirrido, aquel desagradable repiqueteo, se mordió los labios tratando de conminarse a no mirar en dirección al sonido y llevarse el susto de su vida. Sin embargo, cuando el rechinante ruidito se repitió a dos pasos de ella no pudo evitarlo, volvió a cometer el mismo error: miró.

- ¡POR TODOS LOS PONIS ARCOIRIS DEL INFIERNO CARGATE ESA COSA! – su gritó resonó por toda las instalaciones, alarmando a Blanca; que giró sobre sus talones a toda velocidad, desenfundando y girando a la vez su espada, mientras daba un ágil salto hacia delante que la dejó… parada con su espada a un milímetro de alcanzar su objetivo. Una nerviosa sonrisa creció en sus labios, su ceja se alzó incontroladamente hacia arriba en un espasmódico tic nervioso.

- Janni – llamó con aparente calma, hasta que lentamente y temblando en modo gelatina, se le acercó un paso – ¿A ti esto te parece peligroso? – inquirió, señalando con la punta de su espada el objeto del miedo de Janni, la cual asintió, pálida cual hoja de papel y temblando con más fuerza. Otro tic se apoderó de la ceja de Blanca.

- ¡ES SOLO UN MALDITO GATO! – chilló sin poder aguantarlo más, haciendo que el gato, aprovechando la disputa. Saliese por patas, saltando por la ventana más cercana, no sin antes echar un vistazo a aquellas dos terribles humanas, observando como una de ellas saltaba sobre la otra en una especie de pelea callejera. 


xD Hasta ahí llegamos por ahora, como dije, tratare de tener el siguiente en un rato. Cualquier cosa rara, falla, locura, bomba, sicario, dejadlo aquí.


Última edición por Kurenea el Miér Jul 18, 2012 10:05 pm, editado 1 vez
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Re: [E] La guerra del xD. - Capítulo V.

Mensaje por yuske el Miér Jul 18, 2012 7:34 pm

hahahahaha genial Very Happy

Me ha gustado, tanto misterio y seriedad, tanto miedo para que al final solo hay sido un gato.

Gracias por la dedicatoria, pero no era necesaria. Esperare por el proximo. 




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Re: [E] La guerra del xD. - Capítulo V.

Mensaje por MaNtoSastO el Jue Jul 19, 2012 3:31 am

Ya extrañaba esta historia, recuerdo momentos e imágenes que me quedaron gravadas de capítulos siguientes. Espero que puedas continuarla pronto Very Happy

Saludos!

P.D: falló algo con el código del subrayado y está todo el capítulo con él Razz
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Capítulo II.

Mensaje por Kurenea el Mar Jul 24, 2012 6:07 am

Disculpad la espera, fui secuestrada por un malvado Xdcito que no quería que se esparciera la historia :3 pero le entretuve con un pastel (de cianuro) y me escape. Bue, ya me dejo de bromas malas, aquí dejo el siguiente capítulo.

Spoiler:
Capítulo II: Capítulo II: De venganzas y escapismos.

Tras darle a Janni un justo castigo cosquillero de dos horas de duración, se alzó del suelo y se estiró, recogiendo su espada de este y echando a andar despreocupadamente hacia su cuarto; ya se la había hecho tarde para ir a cazar Xdcitos, así que iría a terminar su interrumpida cena y dormiría unas cuantas horas. Un gemido la hizo detenerse y parpadear, casi se había olvidado de Janni — ¿La dejaré tirada en mitad del pasillo? — se preguntó, viéndola de reojo, una inocente sonrisa perturbó sus finos labios, y antes de darse cuenta ya estaba andando. Moviendo su mano en un burlón gesto de despedida que sabía la irritaría de la peor de las formas.

  • Buenas noches, Jannicita, nos vemos por la mañana – canturreó ampliando su sonrisa ante el leve gruñido de esta, que al parecer acababa de lograr sentarse.


  • Me vengaré, Blanca… ¡Oíste! ¡¡ME VENGARÉ! – gritó, consiguiendo que Blanca estallase en sonoras carcajadas – Prepárate, Blanquita – expresó con voz de ultratumba, alzándose del suelo y crujiendo sus dedos uno a uno ante ella, cuya risa resonaba ya por toda la residencia.


  • Entonces – dijo entre risas – atrápame – desafió, echando a correr por el pasillo con una muy furiosa Janni siguiéndola.

Sonrió, jugar al gato y al ratón con Janni siempre había sido divertido, sobre todo porque Jannicita era una especie extraña de gato a la hora de correr; tenía genes de tortuga terrestre hibernando. Aunque claro, si por algún casual lograba atraparla… ¡¡Lo pasaría muy pero que muy mal!! Más que nada por el hecho de que, Janni, número uno en su clase de Taekuondo, no tendría piedad a la hora de golpearla hasta saciar su venganza, mientras que ella no se atrevería a pelear en serio con Janni, mucho menos a darle un golpe autentico — quizá debería empezar a planteármelo — pensó al escuchar otro portentoso grito por parte de su amiga, que clamaba vendetta y prácticamente echaba fuego por la boca y rayos laser por los ojos:

  • ¡¡¡BLANCA TE VOY A MASACRAR!!! – su sonrisa se tornó nerviosa, debía aprender a no burlarse de Janni.


  • Vamos Janni… no ha sido para tanto, creo – argumentó, escuchando tras ella los furiosos gruñidos de su amiga.


  • Blanca, Blanca, Blanca… – cantó, dándole la débil esperanza de que tal vez estaba considerando sus palabras – ¡¡TE DEJARÉ MORADA!!

Ok, eso era un claro no a su esperanza, y un gran sí al ojo morado y las costillas rotas — bueno, si no va a dejarse convencer… — se dijo, bajando a saltos las escaleras al segundo piso y dirigiéndose al derrape hacia su ventaba favorita para la evasión.

  • ¡Nos vemos mañana, Janni! Que tengas dulces sueños – decretó, encaramándose al alfeizar de la ventana con dos precisos movimientos preñados de agilidad.


  • ¡¡NO TE ATREVAS A ESCAPARTE!!

Enarcó una ceja ante ese chillido — si piensa que me quedaré para que me pateé de lo lindo está muy equivocada – afirmó para si misma, tomando impulso en el alfeizar y saltando al árbol que se alzaba justo en frente, agarrándose a él con destreza y deslizándose por entre sus ramas hasta el suelo, donde echó a correr hacia la salida más próxima de las valladas instalaciones. Janni soltó un terrible gruñido, y pateó la pared bajo la ventaba con furia; Blanca se le había vuelto a escapar, pero las cosas no quedarían así, esa vez se vengaría aunque tuviera que perseguirla todas las santas vacaciones.

¡NO ESCAPARÍA A SU VENGANZA!

Blanca suspiró, estaba a salvo de la furia de Janni por el momento, solo esperaba que el enojo no le durase demasiado. Porque la verdad, no le apetecía pasarse el verano haciendo escapismo. Bien, ya que no quedaba más remedio, tendría que ir al único lugar donde a uno lo dejaban entrar a las dos de la madrugada, sin dinero, vestido con una ancha camisa de dormir, pantalones cortos y una espada de entrenamiento entre las manos; y ese maravilloso sitio era…

Ninguno.

Gimió, acababa de tocarle pasar la noche fuera, pues volver a la residencia tan pronto sería un autentico suicidio por su parte — menos mal que es verano — el pensamiento pasó por su cabeza, y no pudo más que darle la razón, de haber hecho aquella escenita en pleno invierno pobre de ella, moriría congelada o algo por el estilo. Una media sonrisa se pintó en los labios: ¡habría vuelto como espíritu para atormentar a Janni hasta que esta encontrase la fuente de la vida eterna y la resucitase!

  • En fin, me colaré al viejo gimnasio, no debería ser muy difícil – comentó, girando su fiel espada entre sus dedos y echando a caminar discretamente, véase: tranquilamente andando por el camino. Hasta la enorme mole abandonada que años atrás había sido un gimnasio anexado a las instalaciones educativas de la residencia.

Pero eso, obviamente, fue antes de sus padres y los de Janni adquieran el lugar; ahora estaba en fase de remodelación, y se iba a convertir en un comedor/cafetería, una sala de reunión y una biblioteca. Frunció el ceño al ver la alambrada metálica que envolvía el perímetro, había olvidado por completo aquel detalle, refunfuñó por lo bajo ante el inconveniente, y sin darle más vueltas coló por debajo su espada antes de comenzar a trepar el molestoso monto de alambres. Y en ese mismo instante, pero cubierta bajo un solido techo y envuelta en humeante vapor, Janni echaba el seguro de su cuarto de baño privado y se introducía entre la gruesa capa de espuma que flotaba sobre una casi desbordada tina, que dejó escapar oleadas de agua contra el suelo al tumbarse ella en su interior; sus ojos se cerraron tranquilamente y suspiro — nada como un buen baño caliente — se dijo, esbozando una maquiavélica sonrisa mientras su mente flotaba lejos, visualizando con sumo placer sus cada vez más terribles planes de venganza contra Blanca — esta vez seré yo quien diga la última palabra — afirmó para sí, prendiendo el estéreo junto a la bañera y dejándose llevar por el ritmo de su canción favorita.

Hasta ahi llego hoy, tratare de tener otro mañana o pasado, espero y no os durmais de aburrimiento al leer.

Yus: Sep, tanta seriedad para que Janni solo hubiese visto un lindooo gatito, en cuanto a la dedicatoria, no es algo que sea necesario, es mas bien algo que quise hacer. 

Manto: Yo extrañaba escribirla, por alguna razón me pone de buen humor trabajar en ella, se me contagia parte de su esencia (?). En cuanto a lo que comentas del subrayado .-. a mi no se me sale, se ve todo sin subrayar, pero como mi pc es una chatarra andante es probable que no me lo muestre, gracias de todas formas por el aviso, aunque no se como quitare algo que no veo .-.  ¡ya se! llamare al hombre invisible, que el sabe de estas cosas :3.

En fin, cuidaos mucho, y cualquier cosa; desde sicarios (como Yus en el va hacia ti, que aun me pregunto a quien he traicionado xD) a cheques en blanco, solo dejadlo aquí.


Última edición por Kurenea el Jue Ene 17, 2013 6:28 pm, editado 1 vez
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Re: [E] La guerra del xD. - Capítulo V.

Mensaje por yuske el Mar Jul 24, 2012 12:31 pm

Este capitulo, tengo que decirlo, no lo leí... lo debore XD 

Me a gustado mucho me ehe imaginado de cabo a rabo la persecuccion de janni hacia blanca y como ella saltaba por la ventana hacia el arbol. Lo malo es que en este momento estan divididas y un enemigo acecha, lo cual me huele a problemas.

Por otro lado no habia hecho mencion de esto antes pero el escenario en el cual se desarrolla la historia, una escuela casi vacia, me parece un lugar muy llamativo, despues de todo a quien no le gustaría pasar una noche explorando su escuela. 

Hasta pronto y no tardes en continuar. 




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Re: [E] La guerra del xD. - Capítulo V.

Mensaje por Kurenea el Lun Sep 24, 2012 5:33 am

Hasta pronto y no tardes en continuar.

Respecto a eso, Yus, lo único que puedo hacer es pedir perdón. Se que me he tardado una barbaridad, pero aquí dejo el siguiente capítulo que... va a ser algo (muy) distinto de los anteriores, digamos que añadí algo que en la anterior versión iba a entrar más adelante, si es que llegaba a mencionarlo (xD como que decidí hacerla un poquitin más seria). xD Y todo hay que decirlo, el capítulo no me convence, así que esperaré impaciente opiniones al respecto, tomates, gritos de furia por cargarme la historia etc.

Saludos a todos, aquí el cap:

Spoiler:
Capítulo III: Pasado VS presente.

Sus entornados ojos observaban el techo del gimnasio, estaba oscuro, pero aun así podía vislumbrar las larguísimas telas de araña que pendían de él. Bostezó, y sin dejar de contemplar las esmeradas obras de arte de aquellos pequeños insectos, recogió una de sus piernas contra el cuerpo, apoyando en ella su barbilla con aire de somnolienta tensión. La verdad fuese dicha, moría de sueño, pero aunque aquel era un buen lugar donde pasar el rato cuando faltaba un profesor, o para escapar de alguna indeseada clase de labores domesticas, el ambiente cambiaba mucho una vez descendía el sol y la oscuridad se hacía con él. Frunció los labios, simplemente era incapaz de no relacionar aquella húmeda y tétrica atmosfera, con otra semejante que todavía vivía agazapada entre sus muchos malos recuerdos de infancia.

Un escalofrió subió por su espalda, haciendo que por un instante su cuerpo temblase incontrolablemente; ahora que había aceptado la causa de su malestar, el miedo corría por sus venas de forma alarmante, y no podía evitar la necesidad de salir corriendo de allí y no detenerse hasta llegar a la otra punta del país. Pero a una misma vez, y llevándole la contra a sus instintos, deseaba quedarse allí, determinada e inmóvil. Retando a la pesadilla, incitándola, provocándola a presentarse con todo lo que tuviera y más. Su rebeldía la podía.

Frio, terrible frio, la humedad haciéndose con cada uno de sus huesos, la oscuridad absoluta rodeándola con su opresivo aliento. El lejano sonido de los truenos, de la lluvia repiqueteando con fuerza en el exterior, lejos del alcance de su reseca garganta. Incontrolados temblores dominándola, se sentía helada, entumecida, al borde de la nada…

— Levántate – voz aguda y cascada, horrenda –. He dicho que te levantes.

Una oleada de doloroso calor recorriendo su mejilla, su vista se aclaró, la oscuridad ya no era total. Podía vislumbrar las mohosas paredes del sótano, las tuberías que recorrían el techo de este, y también las ascendentes escaleras que reposaban en el extremo opuesto: de allí provenía la luz que había despejado las tinieblas, y frente a sí, a apenas dos palmos, los faldones negros y blancos de una vestimenta que conocía demasiado bien.

— Maldita niña – el siseo vino acompañado de un nuevo ramalazo de calor y dolor, ahora comprendía a que se debía, la había abofeteado, pero su piel estaba demasiado dormida para acusar por completo el sufrimiento, y en todo caso, ya estaba acostumbrada –. Levántate, o juro por el Señor que te dejaré aquí por el resto de tu sucia existencia – la amenaza era la misma de siempre, pero ella sabía que escondía la más pura de las verdades, la dejaría allí.

Se levantó, lo hizo despacio, temblando.

— Así me gusta – aprobó, el tono cargado de dulce desprecio.

La furia encendió su orgullo, calentó su helado ser, ¿con qué derecho la trataba así? ¿Cómo se atrevía esa vieja decrepita a dañarla una y otra vez? Alzó la vista, sus ojos preñados de repugnancia chocando con otros de un verde glacial repletos de arrugas y manchas. La boca de la anciana se desfiguró en una mueca atroz, y una nueva cachetada chocó contra su rostro, estampándola contra la pared.

— Despreciable mocosa, los de tu calaña no tienen derecho a ver el rostro de los hijos del Señor, pagaras por ello como dicta la ley de los Santos – decretó, cerrando su mano en el cabello de ella y alzándola de él. Ni una lágrima acudió a difuminar su mirada, que una vez más contempló el horroroso retrato que constituía la a cada instante más enfurecida expresión de la mujer –. Lo pagaras – repitió, arrastrándola del pelo hasta el único rincón que aún permanecía a oscuras en la estancia, donde se encontró nuevamente arrojada sobre un duro altar de hormigón. Ahogó su dolor apretando los dientes, pero fue incapaz de forcejear contra las cuerdas que la rodearon, no pudo impedir que su desgastada ropa fuera arrancada de su cuerpo… como tampoco podría impedir lo que vendría después, no podría. Era demasiado débil, demasiado, jamás saldría de allí, quedaría atrapada en la agonía del castigo.


Always been the kind of girl that hid my face” jadeó, sus ojos parpadearon repetidamente, su corazón vaciló un segundo “so afraid to tell the world of what Ive got to say” un suspiro voló desde su pecho, y con él también partió la tensión que la embargaba “But I have this dream right inside of me” lo único que quedó en su mente fue un imagen: un rostro pálido, redondeado, de sonrojadas mejillas y clarísimos cabellos alborotados… “I'm gonna let it show” una mirada verde llena de calidez, de inocencia y ternura “It's Time

— Janni… es su canción favorita… debe estar escuchándola – el entrecortado murmullo escapó de sus finos labios, que se curvaron en una tranquila sonrisa –, otra maldita vez, porque: ¡es mi favorita, debo mostrarle al mundo cuánto la aprecio! – citó, imitando el entusiasmo de su amiga cuando ella le había comentado amablemente un: ¡¡por todos los seres paranormales del mundo, cambia la maldita canción!!

Su estómago gruño, devolviéndola del todo a la realidad, a la del inofensivo gimnasio en fase de remodelación donde estaba sentada, y la seguridad de su espada de entrenamiento junto a ella; a esa realidad en que el mayor peligro era morir ahogada en uno de los abrazos de Janni, o sufrir la mayor de las palizas si la enojaba y esta, clamando venganza en todos los idiomas que conocía, lograba atraparla. Sonrió, secándose el sudor que recorría su frente con el antebrazo y apretando la empuñadura de su espada, realmente allí solo había algo que lamentar: ¡el no haber logrado acabar su cena antes de que Janni se encontrará con el gato! Su sonrisa se amplió aún más al pensar en el pobre felino, quieto como una estatua en mitad del pasillo con su espada a un palmo de los bigotes.

— Debe haber perdido una de sus siete vidas del susto – murmuró terminando de secarse el sudor y cerrando los ojos; ya no importaba el lugar, no importaban los recuerdos, solo la pesadez que tiraba de sus parpados hacia abajo – Janni… – el nombre murió en sus labios, arrastrada su conciencia por el travieso Morfeo hasta el sueño, uno profundo como pocos había tenido: uno que existía más allá de su mente.

Pd: Olvidaba comentarlo, las pocas frases de canción que aparecen son de Demi lovato, (no se el nombre de la canción xD bueno, más bien ya se me olvido) y os advierto, la verdad es que no es cantante de mi gusto así que no he escuchado la canción, por lo que como podréis imaginar, las frases son un copia y pega de la letra que encontré en Internet. Así que si alguien conoce la canción y algo esta mal, o hay errores en la letra, que no dude en decírmelo.

Pd2: Si os preguntáis por qué escogí una cantante que no me gustaba demasiado y una canción que ni siquiera he escuchado xD bueno... pues la cantante fue la primera que se le ocurrió a Eka cuando hace años le pregunte por una, y la canción fue mirando por Internet las letras, y cuando la vi pensé que a Janni le gustaría xD. (Ya, ya me dejo de historias). Saludos y hasta pronto.
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Re: [E] La guerra del xD. - Capítulo V.

Mensaje por yuske el Lun Sep 24, 2012 3:16 pm

Pues si, te has tardado. Tanto que casi se me olvide de quien es janni y quien es blanca.

Pero bueno, al final ya esta aquí el capitulo y a resultado ser..... diferente. Como tu lo dijiste, es algo diferente a los anteriores, no tiene ese toque de comedia, si no que mas serio,incluso algo doloroso. sera que los XDcitos se esconden detrás del "sueño" que tuvo blanca?

En si este capitulo da a pensar que esta historia es mucho mas de lo que aparenta, espero pronto saber que mas ocurre y que hay detrás de las risas.

Hasta luego.




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Re: [E] La guerra del xD. - Capítulo V.

Mensaje por MaNtoSastO el Mar Oct 09, 2012 3:40 pm

Ciertamente tiene un matiz bastante distinto, nos deja ver que habrá mucho más que simples risas a lo largo de esta historia. Creo que es pronto para emitir una opinión sobre el cambio traído por esos recuerdos y para hablar sobre los recuerdos mostrados en sí. Así que solo diré que me sorprendió, no me lo esperaba. Lo que sí espero es ver cómo continúa y cómo se desarrolla :O

P.D: pero si a todos nos gustan las historias, Kure! xD
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Capítulo IV.

Mensaje por Kurenea el Jue Ene 17, 2013 6:23 pm

Ejem... me he vuelto a tardar feo, que nadie me lance piedras (?) recuerden que si me matan no puedo seguir las historias, en fin, os el siguiente capítulo y espero tener el próximo pronto. Me alegra que el cambio drástico no les hayas parecido horriblemente horribiloso, saludos y nos leemos.

Spoiler:
Capítulo IV: Gritos.

Sus parpados se separaron de súbito, con sobresalto, dejando a sus ojos observar una tenue luz anaranjada y un estéreo que a pesar de brillar con la luz de encendido, no dejaba escapar sonido alguno. Frunció el ceño y parpadeó, reconocía el aparato, era el que Janni solía llevar consigo a la residencia. El mismo que solía olvidarse cada vez que hacía el equipaje, obligándolas a volver expresamente a por el infernal trasto reproductor de infernales CDs.

Hasta ese punto todo bien, podía ser que hubiese dormido en el cuarto de su psicótica amiga y que lo anterior fuese solo un sueño… Si no fuese por un insignificante detallito de nada.

¡Estaba observando aquello desde el techo!

Y siendo sincera, no recordaba haber sido picada por una araña radioactiva últimamente, por lo que debía descartar haberse vuelto la hermana menor de Spiderman (por útil y divertida que hubiese podido ser la posibilidad de andar pegándose por las paredes asustando a todos). Sacudió la cabeza, sacando de ella cualquier resquicio de lo que haría si pudiera hacer la araña y giró el rostro, topándose con la tranquila visión de Janni, que dormía cubierta con el cuerpo bajo una gran montaña de espuma y la cabeza apoyada en el borde de la bañera… Se dirigió hacia ella, alertada por la familiar escena de que su amiga pronto resbalaría hasta quedar bajo el agua, mas cuando estiró su brazo para sacudirla vio sus propios dedos, o mejor dicho: vio a través de ellos. Quedó quieta, observándolos con tanta atención que sus ojos bizquearon.

Solo podía haber una explicación: estaba soñando.

De ahí la familiaridad del escenario, casi todas las noches que Janni decidía bañarse se dormía dentro del agua, obligándola a despertarla antes de que muriese ahogada solo para ganar una suculenta propina de histéricos gritos, sazonada siempre con lanzamientos de champú.

Curvó sus finos labios divertida y tranquila, soñar con la psicópata rubia era mucho mejor que sus habituales pesadillas. De hecho, pasarse la noche flotando sobre la tina no le parecía una mala idea, la lastima era no poder aprovecharse de las circunstancias para hacerle alguna trastada a su buena amiga, que tras haberla hecho pasar la noche lejos de su camita se la tenía más que merecida… La tensión cortó el flujo de sus pensamientos, haciéndola mirar alrededor y fruncir el ceño, había algo extraño en aquel aire, algo que no debería estar allí.

Aspiró hondo, llenando su olfato con el fuerte aroma a fresas del gel de Janni… y con otro más tenue, uno que le daba unas ganas tremendas de estornudar y arrancarse la nariz de cuajo.

Siguió el olor sin dudarlo dos veces, quedando parada en el otro extremo del cuarto de baño, justo frente a la amplia ventana cerrada que lo diferenciaba del resto de baños de la residencia. Acercó su rostro al cristal, olfateando y arrugando su pequeña nariz en el proceso, lo que fuera que oliese de forma tan molesta se encontraba al otro lado, cosa que la calmó. La única forma de abrirlas era desde dentro, y por lo que veía, los seguros estaban bien echados.

— Que estupidez – murmuró, sorprendida de poder escuchar su propia voz en aquel perpetuo silencio – es solo un sueño, nada al otro lado del cristal puedo dañar a…

Un fuerte chasquido rompió el silencio, sintió sus pupilas dilatarse, una forma enorme, demasiado oscura para que pudiese identificarla, se acababa de pegar al cristal cual insecto. Gruñó, llevando instintivamente su mano hacia su costado, mas su espada no estaba allí… un nuevo chasquido resonó por toda la estancia, esa cosa estaba tratando de romper los cristales.

Su corazón se aceleró, pudo sentirlo bombear de forma casi dolorosa, debería calmarse y recordar que todo aquello solo podía ser un sueño. Pero su sexto sentido, que Janni había bautizado como “el instinto de los locos”, le decía que aquel peligro era autentico, real. Otro golpe al cristal, una grieta formándose nítida en él, como burlándose de ella y su impotencia.

— Debo… – susurró apretando los puños – ¡DESPERTAR!

Despertó sobresaltada, moviendo brazos y piernas de forma caótica en un intento de sacar la cabeza de debajo del agua, hasta que logró emerger de las profundidades de su bañera y tomar una gigantesca bocanada de aire mientras miraba alrededor, buscando a Blanca, cuya inconfundible voz la había despertado de la peor de las maneras haciéndola casi ahogarse. Pero el cuarto de baño estaba desierto, tal y como ella lo dejase, con la puerta asegurada, sus ropas por el suelo, el estéreo encendido emitiendo un suave zumbido que indicaba que el disco había concluido y el genial perfume de las fresas embriagando por completo el aire.

— Lo soñé – se dijo, frotándose los ojos y saliendo de la ya helada agua para envolverse en una suave toalla con la que se secó sin prisas antes de agarrar su pijama, pulcramente doblado sobre uno de los pequeños altavoces de su estéreo, que apagó nada más terminó de meterse la suave pero demasiado ajustada blusa de dormir.

Bostezó, desenredando su húmedo cabello con los dedos mientras buscaba con la mirada la caja donde residía su secador, observando de paso los florales dibujos de los blancos azulejos y el completamente empañado espejo que permanecía junto a las ventanas, todavía más empañadas que el propio espejo pero que dejaban ver claramente la aún oscura noche. Lo que la hizo recordar a Blanca, y con ella los acontecimientos que la habían hecho meterse a bañar, resopló molesta, si se resfriaba su venganza sería incluso más terrible de lo planeado… Y si ella no estaba ya en su habitación la mataría, no le gustaba cuando pasaba las noches fuera.

— ¡Te atrapé! – comentó, hallando su secador bajo el estéreo y tomándolo entre sus manos, lo conectó a la corriente y lo prendió, dirigiendo el aire caliente hacia sus quizás demasiado larga cabellera. Fue entre el fuerte sonido de este cuando lo escuchó, un suave chasquido proveniente de la ventana seguido de un molesto arañazo que la hizo temblar y rechinar los dientes, detestaba ese tipo de ruidos.

Lo ignoró, pasándose los dedos entre el pelo para peinarlo conforme se secaba, mas el chasquido se volvió a repetir, esa vez más fuerte, y no pudo evitar dirigir su vista hacia el lugar de procedencia: la ventana cerrada, que esgrimía frente a ella una gran grieta… una que seguía creciendo, un escalofrió subió por su columna vertebral y la carne se le tornó de gallina, le temblaron los dedos y el secador resbaló de entre ellos, quedando a escasos centímetros del suelo, colgando del cable que lo conectaba a la electricidad. Retrocedió, un nudo de miedo formándose en su garganta, pidiéndole que gritara sin dejarla hacerlo; una sombra se movió al otro lado, y antes de que pudiera reaccionar los cristales volaban por todas partes, su propio cuerpo se vio empujado hacia atrás, estampándola contra la pared.

Quedó sin aliento, por un segundo no pudo emitir sonido alguno, ni siquiera pudo visualizar lo que la había empujado y la mantenía sujeta, pero cuando lo vio… cuando lo vio solo pudo hacer una cosa: vaciar sus pulmones, desgarrar su garganta hasta la afonía en un único grito.

Bueno, hasta aquí llego, espero tener la próxima entrega de esta y las otras historias en poco tiempo, cuídense, y recuerden, cualquier cosa que vean o quieran arrojarme, déjenla por aquí


Última edición por Kurenea el Jue Ene 17, 2013 9:15 pm, editado 2 veces
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Re: [E] La guerra del xD. - Capítulo V.

Mensaje por yuske el Jue Ene 17, 2013 8:46 pm

Impactante. Shocked

Al principio el capitulo parecía que seria algo calmado, pero vaya giro inesperado que has dado al descubrir que solo era un sueño de janni en el que ella era blanca y se veía a si misma en la bañera desde el techo por lo que pensaba que siendo blanca, estaba soñando (ya decía yo que el efecto italic de medio capitulo era por algo), pero ¿Si estaba soñando? eso me a dejado algo pensante, no dudo que haya sido un sueño, pero creo que hay algo más.

Y que fue lo que vio, la unica respuesta que se me viene a la mente son: Los XDcitos.

Por otra parte note algunos dedazos como:

columna vertebrar

Pero como sé que lo escribiste un poco a apresurada no te lo recriminare.

Hasta luego.




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Capítulo V.

Mensaje por Kurenea el Miér Mar 06, 2013 9:20 am

De nuevo: lo siento. Sé que me tardó con los capítulos, pero ni modo, no tengo el tiempo que quisiera para poder escribir y trotar por el foro T-T (yo quisiera todo el día y toda la noche para eso). En todo caso, aquí tenéis el siguiente capítulo, si encontráis algún fallo no dudéis en decírmelo.

Spoiler:
Capítulo V: Preparados, listos, ¡xDecitos!

Su cuerpo se sacudió involuntariamente, el dolor la traspasaba con furiosa precisión y no pudo más que tratar de gemir, pero se topó con un molesto inconveniente: sus pulmones estaban vacíos, como si hubiera tratado de hacer el Spiderman y hubiese abrazado la dura realidad que la gente normal solía llamar gravedad… o en palabras más mundanas, darse una hostia multicolor contra un bastante rencoroso suelo.

Aspiró de forma abrupta, llevando oxígeno a su interior en estruendosas e irregulares bocanadas hasta que su respiración se suavizó y el dolor se aplacó, convertido en un simple pero molesto agarrotamiento en todos sus pobres e indefensos músculos.

— ¿Y esta criatura es de la que tan urgentemente debíamos ocuparnos? – resopló chillona y baja una voz que no reconoció, haciendo que quedase rígida y acto seguido tratase de alzarse, solo para descubrir que no era capaz.

Volvió a intentarlo, aplicando más fuerza contra lo que fuera que trataba de retenerla, que reaccionó a sus fieros movimientos con un estrangulador abrazo que exprimió el aire de su interior cual si fuera el jugo de una naranja. Boqueó, buscando respirar sin detener la rabiosa lucha que mantenía por su libertad de movimiento.

— Patético – la misma voz chillona se dejó oír – he sido enviado a liquidar a una pequeña humana que ni siquiera es capaz de librarse del Hilo de Medusa…

Asimiló las palabras del desconocido, analizándolas una a una, desde el hiriente patético que había hecho cosquillear su orgullo, pasando por el “pequeña”, adjetivo que detestaba con todas sus fuerzas, hasta llegar a la última parte: Hilo de Medusa.

Se detuvo en el acto, sus ojos entornados, su respiración agitada; su mente puesta en lo que tiempo atrás leyera en uno de sus bestiarios: las Medusas eran un tipo de arañas que llegaban a alcanzar los cuatro metros de altura y a pesar casi media tonelada, no poseían veneno, pero impregnaban en su seda un líquido que parecía darle vida propia, reteniendo este a su presa nada más entrar en contacto con ella.

Una sonrisa floreció en sus labios, si su memoria no fallaba, y no solía hacerlo, recordaba exactamente tres cosas capaces de volver inservible aquel maldito hilo; una era el agua de mar, capaz de disolverlo cual si fuera ácido, la otra un fino polvo de cuarzo y amatista, que lo petrificaría y desmenuzaría en pequeños pedacitos, y por último y dadas las circunstancias el ganador del sorteo, estaba la sangre, que lo debilitaría durante un breve periodo de tiempo, el suficiente para poder romperlo… o eso esperaba, porque si no era así estaría en un buen problema en el que ni sabía cómo se había metido. Aspiró con fuerza, no se paró a pensarlo, simplemente giró con fuerza el cuerpo, sintiendo el hilo desgarrar y clavarse en su piel. Soltó el aire, no se dio tiempo a sí misma a recuperarse, forzó sus músculos al máximo de su capacidad, sintiendo la lucha de su fuerza contra la menguada capacidad de los hilos.

— Que inteligente, lástima que no vayas a conseguirlo a tiempo de salvar a tu dulce amiga – las palabras hicieron que sus pupilas se dilataran, recordando el sueño que la había hecho despertar de forma tan brusca y adolorida, su Janni estaba en peligro, en uno del que no podría defenderse por sí sola.

Su garganta vibró con furia, descargando un gruñido más animal que humano, y antes de darse cuenta estaba libre y en pie, su mano apretando con furia su espada de entrenamiento, sus ojos recorriendo el gimnasio en busca de aquel maldito ser que se atrevía amenazar a una de las pocas criaturas que amaba con todas sus fuerzas. Mas no lo encontraba, era como si de repente hubiese desaparecido, dejando solo tras de sí los restos gris oscuro del Hilo de Medusa esparcidos por el suelo y pegados a su ropa.

— Así me gusta, mucho más interesante – canturreó, su desagradable tono demasiado agudo para ser humano, bajó la vista, siguiendo sus oídos hasta el propietario próximamente muerto de aquella odiosa y mil veces maldita voz.

Quedó quieta, sin respirar siquiera, su ceja subiendo hacia arriba en un tic que hasta entonces solo Janni había sido capaz de provocar – recapitulemos – se dijo, tomando aire, su tic más acentuado, su mano blanca de tanto apretar la gastada empuñadura.

— ¡¡UN JODIDO RATÓN ME HA LLAMADO PEQUEÑA!! – no pudo evitarlo, gritó, la furia corriendo por su venas como si de lava se tratara.

El roedor parlante retrocedió, ella retorció una sonrisa e hizo descender la punta de su espada de entrenamiento a ras de suelo, la pelusilla con patas dio otro paso atrás, su ratonil rostro mostrando cierto nivel de nerviosismo, y no era para menos si imaginaba solo la mitad de las cosas que planeaba hacerle en breve, de hecho, ya.

Saltó hacia delante sin dudarlo ni una milésima de segundo, su espada colocada cual palo de cricket dispuesta a golpear a tan creída bola de pelos y estamparla contra la pared más próxima, mas el roedor logró esquivarla y echándose a cuatro patas corrió.

— Ven aquí pequeña cola rosa con patas, solo quiero enseñarte para qué sirve una espada – siseó bajo, su voz suave y dulce impregnada de letal veneno.

— ¡Qué te lo has creído! – respondió acelerando su ritmo en un vano intento de que no le alcanzara, su sonrisa se hizo más amplia, y en dos pasos y con un solo movimiento de espada lo acorraló, obligándolo a dirigirse contra una esquina.

— Cu-cu, pequeñín – dijo, cortándole a su vez todas las posibles vías de escape.

— Maldita humana – chilló cuasi ahogado – te he subestimado… ¡Pero se acabó! – volvió a chillar, su voz aún más opacada por el acelerado ritmo de su respiración, ella no contestó, solo recolocó la posición de su arma, preparada para golpearlo e impedir cualquier intento de escape o contraataque que pudiera ocurrírsele al cadáver de ratón que aún no se sabía muerto.

— Oh sí, lo que tú digas, y ahora – comentó con calma, confiriendo a su tono todo el veneno y la amenaza que pudo – me dirás qué has mandado contra Janni y como pararlo, o te convertiré en una inerte pelusa ensangren… – cortó su frase a la mitad, una extraña luz rodeando por completo la ratonil figura.

Se echó hacia atrás impelida por el instinto, sus piernas flexionadas, lista tanto para defenderse como para atacar. Vio abrirse la boca de la pelusa, sus minúsculas patas elevadas hacia arriba como si estuviera en algún antiguo ritual de invocación a vete saber qué clase de bichos raros y extremadamente malos para quien se los topara. Parpadeó, su cuerpo rígido como la piedra ante las palabras que salieron de la boca de su minúsculo enemigo, en especial ante una, una que no había esperado escuchar en otra que no fuera la suya:

— ¡Preparados, listos… xDecitos!

Bueno, aquí lo tenéis, tomates, piedras de aire, sermones parroquiales, lo que queráis solo dejadlo aquí. Saludos y cuidaos.

PD: Yus como ya lo hablamos por fb no vuelvo a contestarte xD eso y que llevo prisa, no tengo internet y lo estoy subiendo desde clase.

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Re: [E] La guerra del xD. - Capítulo V.

Mensaje por yuske el Miér Mar 13, 2013 12:51 am

kure te perdono el retraso solo por que el capitulo me a gustado un montón, sobre todo esto:

o en palabras más mundanas, darse una hostia multicolor contra un bastante rencoroso suelo.

que me ha hecho reír a carcajada suelta.

Ahora los Xdecitos pronto harán su aparición, bueno pronto es un decir, me refiero a que posiblemente los veamos de manera oficial en el siguiente capitulo.

No tengo mucho mas que decir kure-chan, conoces mi gusto por tu narrativa de sobra así que me ahorrare esas palabras.

Hasta luego.




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Re: [E] La guerra del xD. - Capítulo V.

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