Últimos temas
» Afiliación hermana
Jue Abr 28, 2016 9:26 pm por d-conanmx

» ¿Todo es Posible si lo intentas?
Sáb Jul 11, 2015 8:03 am por Melisa_chan0

» Bannea al usuario de arriba
Sáb Abr 18, 2015 8:38 pm por Eagle calm

» EL REINO DEL PUNT, EL PARAÍSO DE LOS FARAONES de J A Falcón
Miér Mar 04, 2015 3:29 pm por libros15

» [P] Como una flor marchita.
Mar Feb 03, 2015 7:52 am por Kurenea

» La chispa de Alhza
Lun Feb 02, 2015 9:24 pm por yuske

» [P] A mi perro el Balto
Dom Feb 01, 2015 7:33 pm por Melisa_chan0

» Acciones
Mar Dic 30, 2014 3:37 am por Eagle calm

» Inicio y normas.
Mar Dic 23, 2014 2:14 pm por Eagle calm

» Preguntas y respuestas
Lun Dic 22, 2014 6:35 pm por Eagle calm

» [Reseña] Cementerio de Animales - Stephen King.
Lun Dic 22, 2014 4:06 pm por Kurenea

» Solicitudes de entrada.
Sáb Dic 20, 2014 2:47 pm por Kurenea

Ver más afiliados
Ver menos afiliados
Licencia Creative Commons
Todas las obras expuestas en este foro estan bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.

[México]Cuando el tunkuluchú canta...

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[México]Cuando el tunkuluchú canta...

Mensaje por yuske el Sáb Dic 01, 2012 12:28 pm

"Cuando el tecolote canta, el indio muere" este dicho popular hace referencia al tetrico canto de esta ave, ¿pero de donde viene? pues de la siguiente leyenda:

"Cuando el tunkuluchú canta...":



En El Mayab vive un ave misteriosa, que siempre anda sola y vive entre las ruinas. Es el tecolote o tunkuluchú, quien hace temblar al maya con su canto, pues todos saben que anuncia la muerte.

Algunos dicen que lo hace por maldad, otros, porque el tunkuluchú disfruta al pasearse por los cementerios en las noches oscuras, de ahí su gusto por la muerte, y no falta quien piense que hace muchos años, una bruja maya, al morir, se convirtió en el tecolote.

También existe una leyenda, que habla de una época lejana, cuando el tunkuluchú era considerado el más sabio del reino de las aves. Por eso, los pájaros iban a buscarlo si necesitaban un consejo y todos admiraban su conducta seria y prudente.

Un día, el tunkuluchú recibió una carta, en la que se le invitaba a una fiesta que se llevaría a cabo en el palacio del reino de las aves. Aunque a él no le gustaban los festejos, en esta ocasión decidió asistir, pues no podía rechazar una invitación real. Así, llegó a la fiesta vestido con su mejor traje; los invitados se asombraron mucho al verlo, pues era la primera vez que el tunkuluchú iba a una reunión como aquella.

De inmediato, se le dio el lugar más importante de la mesa y le ofrecieron los platillos más deliciosos, acompañados por balché, el licor maya. Pero el tunkuluchú no estaba acostumbrado al balché y apenas bebió unas copas, se emborrachó. Lo mismo le ocurrió a los demás invitados, que convirtieron la fiesta en puros chiflidos y risas escandalosas.

Entre los más chistosos estaba el chom, quien adornó su cabeza pelona con flores y se reía cada vez que tropezaba con alguien. En cambio, la chachalaca, que siempre era muy ruidosa, se quedó callada. Cada ave quería ser la de mayor gracia, y sin querer, el tunkuluchú le ganó a las demás. Estaba tan borracho, que le dio por decir chistes mientras danzaba y daba vueltas en una de sus patas, sin importarle caerse a cada rato.

En eso estaban, cuando pasó por ahí un maya conocido por ser de veras latoso. Al oír el alboroto que hacían los pájaros, se metió a la fiesta dispuesto a molestar a los presentes. Y claro que tuvo oportunidad de hacerlo, sobre todo después de que él también se emborrachó con el balché.

El maya comenzó a reírse de cada ave, pero pronto llamó su atención el tunkuluchú. Sin pensarlo mucho, corrió tras él para jalar sus plumas, mientras el mareado pájaro corría y se resbalaba a cada momento. Después, el hombre arrancó una espina de una rama y buscó al tunkuluchú; cuando lo encontró, le picó las patas. Aunque el pájaro las levantaba una y otra vez, lo único que logró fue que las aves creyeran que le había dado por bailar y se rieran de él a más no poder.

Fue hasta que el maya se durmió por la borrachera que dejó de molestarlo. La fiesta había terminado y las aves regresaron a sus nidos todavía mareadas; algunas se carcajeaban al recordar el tremendo ridículo que hizo el tunkuluchú. El pobre pájaro sentía coraje y vergüenza al mismo tiempo, pues ya nadie lo respetaría luego de ese día.

Entonces, decidió vengarse de la crueldad del maya. Estuvo días enteros en la búsqueda del peor castigo; era tanto su rencor, que pensó que todos los hombres debían pagar por la ofensa que él había sufrido. Así, buscó en sí mismo alguna cualidad que le permitiera desquitarse y optó por usar su olfato. Luego, fue todas las noches al cementerio, hasta que aprendió a reconocer el olor de la muerte; eso era lo que necesitaba para su venganza.

Desde ese momento, el tunkuluchú se propuso anunciarle al maya cuando se acerca su hora final. Así, se para cerca de los lugares donde huele que pronto morirá alguien y canta muchas veces. Por eso dicen que cuando el tunkuluchú canta, el hombre muere. Y no pudo escoger mejor desquite, pues su canto hace temblar de miedo a quien lo escucha.




avatar
yuske
Admin

Mensajes : 1141
Fecha de inscripción : 16/03/2012
Edad : 25
Localización : En un lugar de la mancha
Insignias :





Ver perfil de usuario http://alzerath.foroactivo.mx

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.