Últimos temas
» Afiliación hermana
Jue Abr 28, 2016 9:26 pm por d-conanmx

» ¿Todo es Posible si lo intentas?
Sáb Jul 11, 2015 8:03 am por Melisa_chan0

» Bannea al usuario de arriba
Sáb Abr 18, 2015 8:38 pm por Eagle calm

» EL REINO DEL PUNT, EL PARAÍSO DE LOS FARAONES de J A Falcón
Miér Mar 04, 2015 3:29 pm por libros15

» [P] Como una flor marchita.
Mar Feb 03, 2015 7:52 am por Kurenea

» La chispa de Alhza
Lun Feb 02, 2015 9:24 pm por yuske

» [P] A mi perro el Balto
Dom Feb 01, 2015 7:33 pm por Melisa_chan0

» Acciones
Mar Dic 30, 2014 3:37 am por Eagle calm

» Inicio y normas.
Mar Dic 23, 2014 2:14 pm por Eagle calm

» Preguntas y respuestas
Lun Dic 22, 2014 6:35 pm por Eagle calm

» [Reseña] Cementerio de Animales - Stephen King.
Lun Dic 22, 2014 4:06 pm por Kurenea

» Solicitudes de entrada.
Sáb Dic 20, 2014 2:47 pm por Kurenea

Ver más afiliados
Ver menos afiliados
Licencia Creative Commons
Todas las obras expuestas en este foro estan bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.

[E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Página 2 de 5. Precedente  1, 2, 3, 4, 5  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por MaNtoSastO el Sáb Ago 04, 2012 4:40 pm

Que bueno ya vamos entrando a una de las mejores partes que vimos en Ika.
No recordaba que Shamastha era la tercera en la cadena de demonios (jerarquía o poder). ¿El segundo ha aparecido en algún momento o tadavía no lo conocemos? Se me hizo una laguna!!!

Espero ver los próximos capítulos pronto Very Happy
Un saludor, con R que es más potente!


Última edición por MaNtoSastO el Sáb Ago 04, 2012 5:42 pm, editado 1 vez
avatar
MaNtoSastO
Mod

Mensajes : 987
Fecha de inscripción : 18/03/2012
Edad : 28
Localización : Saturno
Insignias :





Ver perfil de usuario http://yutube.com/user/Apaerorfo

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Sáb Ago 04, 2012 5:16 pm

Gracias por el comentario Manto, y tienes razon fue algo de lo mejor que se vio en ika, estoy ansioso por cruzar esta saga y llegar a donde nos quedamos. 

Sobre tus dudas pues como dijo mi amigo jack, vamos por partes.

No recordaba que Shamastha era la tercera en la cadena de demonios (gerarquía o poder)


En ambas. Si bien la jerarquia no esta dada por el poder o la dominacion, hay una "coincidencia" en los primeros 4 puestos, pues sus ocupantes durante las guerras pasadas contra los dioses eran bastante populares y poderosos, si bien el unico que tenia en ese entonces el rango de General era el actual emperador (osea zoberck) los demas eran seguidos por su carisma, poder y pensamientos. 

¿El segundo ha aparecido en algún momento o tadavía no lo conocemos?


Si ya aparecio, Pero aun no lo conocen del todo bien, se trata de Zerstören, el demonio que gana la competencia por el poder de khauntea (capitulo 12 ) al que Dante le niega el poder.

Y como dato curioso el demonio que perdio contra él en dicho capitulo no se trato de uno que formara parte de los 7 grandes (Entiendase de los primeros 7 de la jerarquia), ni siquiera estaba en el top ten y aun asi llego al encuentro final. 

Pronto hablare mas sobre los demonios y les dare mas informacion al respecto. 




avatar
yuske
Admin

Mensajes : 1141
Fecha de inscripción : 16/03/2012
Edad : 25
Localización : En un lugar de la mancha
Insignias :





Ver perfil de usuario http://alzerath.foroactivo.mx

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Vie Ago 10, 2012 1:08 pm

Rayos, realmente odio los doble post, pero bueno, que se le va a hacer.

Tengo poco que decir puesto que ya respondí a las preguntas en el post anterior, lo que si voy a hacer es dar un pequeño comentario. anteriormente, cuando recién escribí este capitulo y lo leí, no me convencía del todo, pero ahora que el tiempo a pasado, al leerlo de nuevo me doy cuenta que no esta tan mal como lo creía. Le he hecho unos cambios, pero solo de orcoghraphyaa y al nombre de un personaje.

Espero que les agrade.

Cap. 23 Milla:




Nuevamente no puedo entender cómo es que las cosas terminaron así. Pase de estar en una solitaria cabaña completamente aislada en algún punto del bosque que se extiende al pie de la cordillera montañosa que divide Ferravíl y Amanthis a estar sentado a la mesa en una taberna de mala muerte con tres sujetos de aspecto bebedor que discuten continuamente sobre quién es más fuerte y que no reparan en apostar a los dados cosas que no les pertenecen, además he de mencionar que para colmo, se supone que ellos tres son los dirigentes de la rama de Carnilis en esta región. Sin embargo, estar en compañía de esos tres no era lo peor de todo, pues entre las cosas que no lo graba comprender aun se encontraba en suspenso la respuesta a la pregunta de cómo nos había descubierto el oráculo, me intrigaba saber que nos delato, que movimiento hicimos mal, necesitaba saberlo pues no quería volver a repetirlo. Por un momento pensé que tal vez hayan tenido suerte, que el oráculo haya puesto sus ojos por casualidad en ese sitio y nos descubrieron por accidente. Pero eso no podía ser, algo no encajaba.

Y ese algo era Shamastha.

Aunque ella no lo diga se que fue enviada por Zôberck y él solo enviaría a alguien (especialmente tan poderoso como ella) si esta consiente de un gran peligro. Además esta Ikaros, quien después de instalarnos en la guarida de Carnilis (esta maldita taberna) desapareció sin explicarme nada, dejándonos a Dasha y a mí bajo el cuidado de la princesa del infierno. Por lo que estoy seguro de que tanto ella (Shamastha) como el ángel caído saben o sospechan algo y no me lo dicen, y que la desaparición de Ikaros tiene que ver con ese algo. Lo que me hace pensar que él muy probablemente está confirmando esas las sospechas.

-Venga Dante, bebe tu cerveza- Me dijo uno de los hombres con los que estaba sentado alzando la voz en un tono muy jovial que me resultaba bastante irritante.

Aquella frase me había sacado de mis pensamientos, le mire fijante y parpadee un par de veces, tenía una alegre sonrisa dibujada en su redonda cara, su pelo de color castaño no era muy largo, pero tampoco corto y parecía ser rizado, además de que pese a que tenía un aspecto robusto parecía que realmente estuviera sobre su peso. Su playera verde olivo era bastante horrible. Respondía al nombre de Bernal.

Desvié la mirada de él hacia mi brazo derecho que colgaba de mi cuello con ayuda de una tela. El vendaje que tenía en el hombro izquierdo me resultaba bastante molesto, me obligaba a tener pegado al cuerpo la mitad de mi brazo, siendo esa la razón por la que colgué mi brazo del cuello de esa forma seria menos incomodo.

-Odio la cerveza- Dije al fin.

-Pero hombre, ¿Cómo puedes decir eso? Con todas las bondades que posee- Dijo un hombre alto y delgado con una camisa azul algo deslavada que estaba sentado a la mesa, cuyo nombre es Tranhon.

-Solo piensa en lo mal que te ves en una taberna sin beber nada- Intervino el tercer hombre a la mesa, de los tres era el más bajo y el de mayor edad pues comenzaba a quedarse calvo.

-Como si eso me importara-Refunfuñe.

-No seas tan huraño, aun no puedes mover tu brazo y tu hombro sigue frágil, deberías relajarte un poco y disfrutar de tus “días libres” mientras te recuperas. – Volvió a hablar ese hombre llamado Yermen.

-Cierto, Cierto. Solo relájate, bebe una cerveza y líate con una chica, lo disfrutaras te lo garantizo.- Volvió a hablar Bernal.

-No hare algo tan estúpido como eso. – Le dije.

-Claro que no, ¿Por qué te liarías con una mujer teniendo a aquella chica pelirroja que te acompaña a todas partes?- Dijo Tranhon.

-Sin mencionar a esa diablesa, realmente es ardiente.- Agrego el casi calvo.

-Se equivocan. Yo nunca me involucraría con alguien tan irritante y traumatizada como Dasha, y tampoco estoy loco como para meterme con alguien que consume la vida de su pareja al momento de hacerlo. – Les dije mirándoles a ambos.

-Entonces no hay ningún problema- Dijo de nuevo el de la playera verde. – Puedes liarte con cualquier chica que quieres, como por ejemplo ella – Con concluyo señalando con la vista hacia la barra que se encontraba detrás de mí.

Gire tanto como pude la cabeza para ver hacia donde el señalaba. Y la vi, estaba recargada en la barra, esperando ser atendida, su estatura era al menos como la mía, traía puesto un vestido negro con detalles en color oro que dejaba al descubierto sus blancos hombros, su larga cabellera negra relucía majestuosamente. Ella sintió mi mirada y volteo hacia donde yo estaba, no pude evitara apenarme, pero no estoy seguro si porque me descubrió observándola o porque mis ojos se toparon con los de ella descubriendo así un hermoso color violeta en ellos.
Volví a dirigir mi vista hacia quienes me acompañaban, ellos sonreían bastante divertidos, al parecer me había sonrojado.

-¿Eh? ¿Qué tal? ¿Por qué no vas y le hablas antes de que alguien más lo haga? Chicas como ella no se queda sola por mucho tiempo.- Dijo Bernal.

-No tengo por qué hacer eso- Dije.

-Vamos, solo para divertirte. Relacionarte un poco, conocer a alguien. Tú sabes- dijo Yermen.

-He dicho que no lo hare- Insistí.

-No será…-Hablo el de la camisa azul-…que tienes miedo.
Los tres hombres soltaron una sonora carcajada y me miraron como si fuera algún objeto gracioso.

-¡Mírenme todos, soy Dante el carnifixis deus, tengo el poder para destruir a los dioses pero no puedo ligarme a una chica!- Dijo Bernal.

-¡Te equivocas! – Le espete- Puedo hacerlo, pero no encuentro motivos para ello, si le hablo… si me acerco a ella, terminara involucrándose en esto y muy probablemente resulte herida o peor.

-Tus palabras son muy nobles y consideradas Dante- Dijo el hombre con calvicie- Pero te estás engañando. Tal vez sea cierto que quien este cerca de ti termine metido en esto y que se volverá un proscrito por el oráculo, pero no te niegas por eso, la verdad es más sencilla: Tiene miedo. Miedo de tomar aquello que nunca has tenido durante toda tu vida, el oráculo te ha estado vigilando, te ha seguido, nunca te ha permitido tener una vida normal, familia, amigos, una novia. Pero el problema no es realmente ese, es que tú decidiste seguir su juego, esa decisión tuya te hizo alejarte de todo eso, no el oráculo. Si no has tenido nada de eso, fue porque tú elegiste destruir al oráculo y a los dioses sobre llevar una vida normal.

Permanecí en silencio. Nunca lo había considerado de esa manera, era totalmente cierto que decidí no involucrarme demasiado con la gente para evitar arrastrarlas a esto, pero ¿Realmente podía culpar al oráculo y a los dioses por eso? Después de todo he sido yo quien han estado alejando a las personas de mi vida no ellos, tal vez permaneciendo solo, sin amigos reales me he puesto en la posición que más les convenía a ellos. Por otra parte si bien creo que ellos cazarían como animales a todo aquel que se relacione conmigo ¿Realmente sería tan horrible como lo imagino? Desde luego ellos seguirían teniendo un conflicto conmigo, aquel temor hacia mí que les hace querer matarme (más allá de ser una orden de los dioses) es lo que ha ocasionado el derramamiento de sangre (quiero decir, su sangre) entre nosotros, pero que no hay un dicho popular que dice “dos no pelean si uno no quiere”, que pasaría si me negaba a pelear, no quiero decir que no me defendería, me refiero a atacarlos como lo hago. ¿Podría ser que con el tiempo ellos se dieran cuenta que no quiero destruirlos y me dejarían medianamente en paz viviendo una vida tranquila?

-Aun no es tarde Dante- Volvió a hablar Yermen sacándome de mis pensamientos antes de que pudiera responder aquella última pregunta – Aun puedes cambiar tu decisión, pese a todo lo que has hecho. Y la prueba se encuentra ahí, de pie junto a la barra. Ve con ella, háblale. Solo así podrás demostrarte a ti mismo que aun puedes llevar la vida normal que siempre has deseado.

-Tienes razón… ¡Lo hare!- Dije determinado a hacerlo y me levante de la silla.

Camine hacia ella sin duda alguna, después de todo Yermen tenía razón, esto no es para nada lo que yo quiero. Vivir huyendo de un lugar a otro, ocultándome de ellos, derramando sangre y destruyendo templos, no es la manera en la que quiero vivir. Termine aceptando eso porque Zôberck me presiono a aceptarlo, no porque realmente lo haya querido, además de que había caído también al nivel del oráculo, como ellos llegue a pensar que yo no podría vivir en paz mientras ellos existan, exactamente lo mismo que ellos piensan de mi. Pero eso no tenía por qué ser así, siempre he podido elegir, continuar o dejarlo y yo sé perfectamente bien que lo que más quiero no lo encontrare si continuo por aquel sendero de aniquilación mutua entre los dioses y yo.

Llegue hasta ella y le mire detenidamente una vez más buscando algo sobre que iniciar la plática, pero al final termine diciendo:

-Si yo fuera tu no bebería eso.

-Es solo agua- Dijo con una voz encantadora.

-Exactamente por eso, ¿crees que un hombre como yo estaría en una taberna bebiendo solo agua? –Me apresure a
decir.

-Pues sí, no has tocado tu cerveza desde que te vi al llegar a este lugar- Dijo para luego soltar un pequeño “ups”.

Aquello que escuche me había dejado un poco sorprendido, me había estado viendo desde de llego, para mí eso era buena señal. Dibuje un sonrisa en mi cara (algo que hacía mucho no hacia) y dejando escapar un simpática risa hable de nuevo – Me atrapaste.

Ella sonrió un poco y se acomodo completamente frente a mí.

-Me llamo Dante. Dante Lotherli.- Dije y le extendí la mano.

-Yo soy Milla. Milla Fiancusí – Dijo y me estrecho la mano.

La suavidad de su piel era sorprendente, nuca antes me hubiera imaginado que alguien podría tener la piel tan tersa, y una mano tan delicada y pequeña adornada con finos y delgados dedos coronados con uñas perfectamente cuidadas. Me pregunte si debía besarle la mano, y sobre cómo debía hacerlo ¿un beso directo en el dorso de la mano sería adecuado? ¿O bastaría con solo poner mis labios sobre sus nudillos? ¿O tal vez el beso debería ser ahí y no en el dorso? ¿O acaso era mejor tocar el dorso de su mano con mis labios? Sin embargo, al final no hice nada de eso y deje que su mano escurriera por la mía.

Sonreí tímidamente, no estaba seguro que decir ahora. Permanecí en silencio por unos momentos más tratando de pensar algo que decir, pero fue ella quien rompió el silencio.

-¿Qué sucede, porque te has quedado mudo?

-Solo me estaba preguntando por que una chica como tú entra en una taberna como esta- Me apresure a inventar.

-¿Por qué? ¿Qué tiene de malo que una chica como yo entre a una taberna como esta?

-Destacas mucho- Le dije

-¿Eh? ¿Qué quieres decir?- Pregunto.

-Mira a tu alrededor.

Ella paseo su visión por toda la taberna tal y como se lo había pedido, encontrándose con la mirada de todos en el lugar puesta fijamente hacia donde nosotros nos encontramos.

-Nos están observando- Dijo.

-No. Te observan a ti.

-¿Por qué?

-Tú deberías saberlo muy bien.

-¿Por qué soy bonita? –Sugirió con duda en la voz.

Me limite a asentir con la cabeza. Aunque realmente no era así, la gran mayoría de los que se encontraban en esa taberna no era más que miembros de Carnilis, y realmente no la veían a ella sino a mí, observando lo que hacía, como es que ligaba con ella. Querían ver la parte más humana del asesino de dioses.

-será mejor que vayamos afuera- Dije.

Ella asintió y me siguió hacia la salida.

La noche ya había caído y la luna se alzaba sobre nuestras cabezas. Caminamos un rato sin rumbo fijo, hablando sobre nosotros mismos y aunque no le dije la verdad jamás le mentí. Por su parte ella menciono que pese a ser originaria de aquí no conocía muy bien la región pues desde niña se mudo a la capital con su familia y ahora habían regresado. Continuamos caminando entre las tenuemente iluminadas calles de la ciudad hasta llegar a una plaza, donde ella me pregunto por mi brazo.

-¿Qué fue lo que te paso?

-Tuve un pequeño altercado en el bosque, una criatura me ataco y me dejo bastante malherido- Respondí de nuevo sin mentir ni revelar nada de lo que había pasado a la vez.

-¿Y aun te duele?- Pregunto con miedo de tocar mi hombro.

-No para nada, de hecho ese es el problema, casi no siento el brazo.

La expresión que se dibujo en rostro me dejo estupefacto, había preocupación y duda en él y lo que podría jurar que había una genuina angustia en su mirada.

-¿Pero estarás bien, verdad?

-Desde luego- Dije lo más alegre que me era posible para tratar de no preocuparla- Solo mira- Con un poco de esfuerzo logre mover levemente un par de dedos- Es cuestión de tiempo para que recupere la movilidad, no hay nada de qué preocuparse.

Milla sonrió de forma aliviada y parecía que me iba a decir algo pero el sonido de unas fuertes pisadas la detuvo.

-Hey ustedes dos que hacen aquí – Nos dijo la voz de un hombre.

El sonido de unos pasos avanzaron hacia nosotros con gran intensidad, para cuando me di vuelta un caballero del oráculo, estaba justo detrás de m.

-Tú eres…- Dijo y sin terminar la frase se apresuro a desenvainar su arma. Yo me apresure, o mejor dicho actué por impulso y le di un cabezazo en la cara justo en la nariz doblegándolo antes de que pudiera armarse, rápidamente le patee el pecho derribándolo.

-Rápido escóndete- Le dije a milla.

-Pero Dante…

-Solo haz lo que te digo, escóndete.- Dije alzando un poco la voz.

Ella corrió entre los arbustos buscando refugio mientras yo volvía a poner mi atención en el caballero que había aparecido. Él había tomado un silbato de alarma que llevaba consigo, pero lo patee de su mano antes de que pudiera llevárselo a la boca. Contra ataco en un solo movimiento, desenvainando su arma y tratando de cortarme, di un salto hacia atrás esquivando el filo del arma. El caballero se incorporo y blandió la espada en mi contra, me agache para evadir el golpe y moví hacia su derecha, trate de atacarlo pero su manejo de la espada era mejor de lo que hubiera esperado por lo que paro mi ataque antes de que lo iniciara, nuevamente me vi obligado a esquivar su arma, en una situación normal ya lo hubiera desarmado y terminado con él, sin embargo no portaba mi propia espada en este momento (me parecía innecesario cargar con ella si no podía blandirá), se la había dejado encargada a Dasha. El caballero trato de conectarme con una estocada, aproveche ese momento para contra atacar, gire sobre mi mismo evadiendo el arma y a su vez aproveche el impulso del giro para conectarle un fuerte golpe con mi brazo disponible en un costado de la cabeza. Logre desbalancearlo un poco, pero no cayo, por lo que de inmediato agito su espada en mi contra, aunque de forma inútil, esquive su torpe ataque, y él se fue en banda por unos pasos, lo que me dejo una excelente oportunidad para terminar con esto, cargue mi puño derecho con un poco de energía eléctrica y le conecte un fuerte gancho al hígado, la electricidad entro en su cuerpo a través de la cota de malla que se suponía debía protegerlo, poco después el cayó al suelo inmóvil.

Escuche un ruido entre los arbustos, mire hacia ellos y pude ver a milla sorprendida entre las plantas.

-Él… ¿está muerto?- Pregunto asustada.

-No, solo esta inconsciente- Le mentí por primera vez.

-¿Por qué ha… porque ha sido todo eso?- pregunto.

-Hay algo que no te he contado- Le dije- Yo... realmente yo he hecho cosas de las que no puedo estar orgulloso,
llevo un estilo de vida que no me gusta, estoy atrapado en el, jamás he querido involucrarme en cosas como esta, no me gusta, quiero salir de todo esto. Milla yo… formo parte de Carnilis. Aquel grupo terrorista que trata de acabar con el culto del oráculo. De hecho soy bastante buscado, es por eso que me reconoció de inmediato.- Hice una pausa- Entendería completamente si ya no quieres saber nada de mí, después de todo sería un peligro que yo estuviera a tu lado… fui un tonto cuando te hable, siempre he querido llevar una vida normal, pero supongo… que eso no es posible. Adiós

Me di la vuelta y me dispuse irme de ahí, pero lo que pasó después me dejo paralizado, milla se había lanzado hacia mí abrazándome por la espalda, podía sentir como su respiración, ella había recargado su rostro en mi hombro izquierdo.

-Sí que eres un tonto, Dante -Me dijo suavemente- Si tu quieres salir de ese mundo…entonces yo… te ayudare a salir. Nunca es tarde para cambiar, eso es algo que yo sé muy bien.

-Milla….


Como saben cualquier critica, sugerencia, comentario, platica motivacional, pasteles de queso, agua de frutas, etc es bien recibida.

Hasta pronto.




avatar
yuske
Admin

Mensajes : 1141
Fecha de inscripción : 16/03/2012
Edad : 25
Localización : En un lugar de la mancha
Insignias :





Ver perfil de usuario http://alzerath.foroactivo.mx

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por MaNtoSastO el Sáb Ago 11, 2012 3:37 am

Te lo había dicho en Ika, no tiene absolutamente nada de malo el capítulo y está muy bueno, por eso me alegra que ahora que lo releíste te agradara un poco más Very Happy

Al fin apareció Milla, era uno de mis personajes favoritos (aunque ninguno le gana a Dante en favoritismo) xD
Solo para traer más al tema pongo mi listín de favoritismo:
1. Dante
2. Travis
3. Dasha/Milla (aquí no sé a quien poner 3 o 4)

No recuerdo exactamente si el nombre de Milla era el que sale ahora, pero creo que el nombre que has cambiado es el de Tranhon, ¿no era Trevor antes? Creo recordar que me confundía el nombre con Travis Razz

Buen me voy yendo a crear un doble post yo también xD
Saludos!
avatar
MaNtoSastO
Mod

Mensajes : 987
Fecha de inscripción : 18/03/2012
Edad : 28
Localización : Saturno
Insignias :





Ver perfil de usuario http://yutube.com/user/Apaerorfo

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Lun Ago 20, 2012 3:33 pm

Si, Manto, has acertado el nombre que cambio fue el de Trevor por Tranhon. El cambio se debe a algo que sucedera mas adelante (que seguramente recuerdan) y que en aquel entonces deje una pistas sobre eso.... el problema fue que escribí mal las pistas XD

Pero bueno, eso ya paso y se ha llegado otro día de publicación en el que les traigo el capitulo siguiente, tengo que admitir que anoche mientras lo corregía me emocione y termine leyendo la saga entere y corrigiéndola completa de una vez Very Happy pero no se las pondré toda de golpe por que se empañan XD

Así que aquí esta el capitulo 24

Capitulo 24 Sorpresa matutina.:



Al día siguiente desperté con una sorpresa en mi cama. Ella se encontraba recostada sobre mi pecho, levante un poco la sabana que nos cubría y vi como ella, ha diferencia mía, estaba completamente desnuda. Ella se estremeció un poco restregando su piel morena contra mí. Poco a poco su escultural figura comenzó a moverse cada vez más, estaba a punto de despertar. Movió ligeramente su cabeza de forma que, su pelo, negro como el azabache y rizado, pero alborotado por la electricidad estática, me dio en la cara. Trate de levantarme sin despertarla, pero fue completamente inútil, apenas y me moví ella dejo escapar un largo bostezo, signo de que estaba despierta, poco después se volteo hacia a mi posando sus intensos ojos rojos en mi rostro. Lo que hizo enseguida no me sorprendió para nada, lentamente se coloco sobre mí, sentándose sobre mi abdomen con sus piernas a los lados de mis costillas, sobra decir que la sabana se había caído y que tenía una vista completa de su espectacular figura por la que sin duda muchos matarían (o literalmente, se morirían) tener.

-Buenos días, Dante- Dijo con una voz soñolienta, pero algo seductora-¿Te gusta la sorpresa que te prepara para hoy?

-Sorpresa seria que no estuvieras metida en mi cama completamente desnuda como lo estas ahora, Shamastha- Conteste.

-Ya te he dicho, que me llames “Shammy”-Dijo la demonio.

-De ninguna manera, ahora quítate de encima.

-Me temo que no haré eso, Dante- Dijo acercando su rostro al mío.- No hasta que me digas a donde fuiste anoche. Me entere que te escabulliste con una chica, ¿Quién era ella?

-Que te importa- Respondí molesto.

-Está bien, no me lo digas si no quieres, pero ten en cuenta que ya me enterare de quien se trata- Dijo la diablesa- Por otro lado… Recuerda que a mí me pertenece tu cuerpo- agrego y me lamio una mejilla.

Shamastha hecho su cuerpo hacia atrás, estirando su espalda al tiempo que sacudía un poco su cabello de forma provocativa.

-Y ya que no me quieres decir, y como tu cuerpo me pertenece, ¿Qué te parece si pasamos a otras cosas?- Dijo con lujuria.

Abrí la boca dispuesto a decirle que se largara, sin embargo en ese preciso instante paso una de las peores cosas que podía pasar. La puerta de la habitación de golpe y por ella entro Dasha diciendo a viva voz:

-Dante, ¿no has visto a…?

La alquimista pelirroja enmudeció por completo al ver la posición en la que nos encantábamos, sonrojada y sin poder articular sonido alguno se apresuro a darse la vuelta, para instantes después dejar escapar un grito diciendo “lo siento”.

-Dasha, niña estas aquí, ¿Por qué no te nos unes? Venga formemos un trió seguro que Dante no le molesta.

-No…yo no, no…no, por favor, no…- Comenzó a decir la pelirroja bajando cada vez más la voz hasta el punto en que solo balbuceaba.

-Idiota- Le dije a Shamastha y me moví con brusquedad hacia la orilla de la cama cayendo los dos al piso.

Me levante con algo de dificultad y me dirigí hacia Dasha quien se abrazaba así misma temblando de forma como si estuviera en medio de una corriente helada.

-No…por favor no… deténganse…. No quiero… no por favor… se los suplico… deténganse por favor- Le escuche balbucear.

-Dasha, cálmate, todo estará bien. Nadie te hará daño. – Dije y trate de sujetarla por un hombro pero apenas y sintió la yema de mis dedos se estremeció con violencia.

-¡No!- grito la chica horrorizada.

Me puse frente a ella y trate calmarla de nuevo.

-Está bien, todo está bien. No hagas caso a lo que dice Shamastha, ni siquiera yo quiero hacerlo, ella simplemente es así. – Dije suavizando mi voz pero no parecía tener efecto alguno- Hey, Dasha, mírame, soy yo, Dante- Trate de nuevo con una voz más amable que la anterior – todo está bien, estas a salvo, nadie te tocara mientras yo esté aquí, te lo prometo.

La mirada de Dasha se poso ligeramente en mi reconociéndome dejando así de temblar de la forma en la que lo hacia, pero me encontraba del todo seguro si fueron mis palabras lo que hicieron que dejara de hacerlo o que haya sido porque me vio vestido.

-Dante… no los dejes… no dejes que me toquen… Dante, por favor… no los dejes- Dijo en un hilo de voz mientras sus lágrimas comenzaban emanar de sus ojos.

-Nadie te tocara, nadie, te lo prometo, mientras yo esté contigo nadie pondrá ni un dedo sobre ti. – Dije.

-¡Dante!- chillo Dasha y para mi sorpresa se abalanzo hacia mi llorando más sobre mi hombro sano que sobre mi pecho.

No estaba realmente seguro de que hacer, no esperaba que Dasha se abalanzara hacia a mí de esa manera. El primer impulso que tuve fue de abrazarla con el brazo que podía mover, pero me contuve, pues no sabía cómo reaccionaría ante eso. Por encima de Dasha miraba a Shamastha en el fondo de la habitación, quien lucía desconcertada ante lo ocurrido, no me importaba lo que estuviera pensando, sin duda alguna estaba completamente sorprendida, no solo por la reacción de Dasha si no también por mi repentino cambio de actitud, pero eso me tenia sin cuidado, por lo que me limite a mirarla con cierto enfado y reproche. Mas volviendo a Dasha, ella seguía llorando sobre mi hombro, y yo no tenía idea de cómo consolarla, me sujetaba de la camisa fuertemente con ambas manos y seguía con su rostro pegado a mi hombro, sin saber porque, acaricie su cabeza con mi brazo móvil, de alguna manera me parecía menos invasivo que abrazarla y a su vez una mejor forma de tranquilizarla, por lo que le estuve haciendo “piojito” hasta que se normalizo tanto como para dejar de llorar.

Luego del incidente con Dasha provocado por Shamastha en mi habitación fui a desayunar. Dasha había regresado a su alcoba en el sótano de la taberna a descansar por el golpe sufrido gracias a sus traumas. Por su parte Shamastha simplemente desapareció después de eso, por lo que mi desayuno fue en parte tranquilo, pero bastante silencioso y solitario. Sin embargo ya rumbo al final de mi desayuno el silencio se me fue arrebatado pues aquel tiro conformado por Bernal, Tranhon y Yermen hicieron acto de presencia de forma escandalosa como siempre, más eso no fue lo peor, pues al verme se acercaron a mi mesa sentándose conmigo.

-Hey, Dante pícaro, ¿Qué tal anoche?- dijo Yermen.

-Maravillosa, paseamos por la plaza bajo la luz de las estrella y tuve que matar a un caballero del oráculo frente a ella- Dije sarcástico.

-Que mal- Dijo Bernal. -¿Volverán a verse?

-¿Qué importa eso? – Intervino Tranhon- Después de todo has tenido una buena mañana por lo que he escuchado.

-Ustedes tres son unos cretinos- Sentencie y me levante de la mesa en dirección a la puerta de la taberna.

-Por lo que veo si volverás a verla- comento Yermen.

Me detuve por un momento y lo mire con repulsión. El trió soltó una sonora carcajada que me limite a ignorar. Salí de la taberna y comencé a caminar hacia la plaza en la que mate al caballero. El clima era sencillamente perfecto, habían pasado varios días sin que la luz del sol pudiera traspasar las espesas nubes que ocupaban el cielo, sin embargo estas habían desaparecido y gracias a ello la región se encontraba bañada por los luminosos rayaos del sol que pese a ser bastante intensos, no producían aquel molesto picor típico de un intenso día soleado. Y eso se debía principalmente a la fría brisa que llevaban las corrientes de aire, recordándonos la estación del año en la cual nos encontrábamos.

Camine de forma tranquila y desacelerada, más la longitud de mis zancadas hacia parecer que no era asi. Durante mis años en el plano demoniaco adquirí la costumbre de avanzar rápido caminando, pues los demonios no me veían realmente como un aliado (incluso se de algunos que aun no lo hacen), pero dejando fuera todo eso, me sentía realmente a gusto caminando así, ya hacía tiempo que no había sido capaz de caminar de una forma tan… libre, sin nadie que me acompañara no tenia por que ajustar el tamaño de mis pasos, en sí, podría decir que iba a mi paso.

Al llegar a la plaza me encontré con un panorama distinto al que me imaginaba, obviamente el cuerpo del caballero ya no se encontraba mas ahí, pero tampoco había nadie investigándolo ocurrido, lo cual me alivio mucho, no me hubiese gustado tener que enfrentarme a un escuadrón entero de caballeros justo ahora que estoy por dejar atrás todo esto. Sin embargo no podía evitar sentir curiosidad por saber por qué no había nadie investigando; un caballero asesinado no era exactamente algo que el oráculo o cualquier templo ignorara. Al final deje pasar ese detalle por alto, pues podría ser que la investigación haya sido realizada horas antes.

Me enfoque en el resto de la plaza, en ella no había ningún jardín espectacular y claramente lo más llamativo de ella era la gran altura que tenían los arbustos. Aunque por otro lado no pude evitar darme cuenta de la presencia de algo que la noche anterior no había: Personas. En la plaza había cerca de una de una docena de personas, algunos haciendo jogging, otros más paseando a sus mascotas, un par de ancianos simplemente conversaban en una banca y algunos cuántos niños correteaban entre los jardines (que muy probablemente sean los responsables del que estos no sean tan llamativos). Me senté en una banca cerca del centro de la plaza, la cual era cubierta levemente por la sombra de un árbol. Algunos recuerdos de la noche anterior vinieron a mi mente, milla se había aferrado a mí y me había dicho que me ayudaría a salir de este obscuro y profundo pozo en el que me hallaba. Y de hecho esa era la razón por la que me encontraba aquí ahora mismo, antes de separarnos anoche, me pidió que nos volviéramos a ver, justo en este lugar; al parecer me iba a contar algo que me ayudaría a escapar de todo esto.

Pasaron unos minutos en los que el viento se limito a soplar de un lado a otro. Luego la vi. Caminaba hacia mí, su figura esbelta se balanceaba con gracia a cada paso que daba (o por lo menos eso me parecía), llevaba un vestido café de tirantes bastante sencillo, pero eso poco importaba pues con su porte y majestuosidad que le brindaba su largo y negro cabello suelto. Al parecer, la simplicidad del aquel vestido no hacía más que resaltar la perfección que ella poseía. Cuando llego ante mi descubrí que era más hermosa de lo que creía, e incluso de lo que la había visto anoche. El intenso color violeta de sus ojos hechiceros mirándome fijamente y yo ahí mirándola a ella… no puede hacer otra cosa más que cohibirme y seguramente sonrojarme.

-Estas algo rojo ¿Te encuentras bien? – Dijo con su dulce voz.

-Sí. Sí, estoy bien, es solo que… bueno, este…tu… te vez fantástica- Dije torpemente.

No pude evitar sentirme como un completo idiota por responder de esa manera ya que lo había dicho sin pensar, sin embargo esa sensación se desvaneció cuando oí una leve risita salir de su boca.

-Gracias.- Dijo con una sonrisa en su rostro.

Milla se sentó junto a mí, más cerca de lo que me hubiera imaginado que lo haría. Yo visualizaba el perfil de su rostro cuando ella volteo a verme, lo cual me sorprendió un poco.

-¿Llevas mucho tiempo esperándome?- Pregunto.

-No, solo unos cuantos minutos- Respondí aunque tuve la sensación de que por ella sería capaz de esperar horas, quizás días, tal vez semanas e inclusive meses, en fin lo que hiciera falta.

-Dante, lo que te voy a contar es algo bastante personal, tienes que prometerme que no se lo dirás a nadie.

-Sí, lo prometo- Dije sin vacilar.

-Y sobre todo tienes que estar seguro de que realmente quieres cambiar, pues de nada servirá que te cuente este secreto si no es así, de lo contrario no serás capaz de beneficiarte con lo ocurrido ni ver el camino hacia una mejor vida.

-Milla, estoy bastante seguro de que ya no quiero esto.

Ella asintió para sí misma y adquirió una postura más seria:

-Bien, entonces voy a contarte quien era yo en la capital hace ya varios años.



Espero que les haya gustado, nuevamente gracias por leer esto. Y como ya saben cualquier consejo, critica, sugerencia, observación, bebida refrescante sabor piña colada o bandita para cortadas y raspones es bien recibida.

Hasta luego.

PS. Por cierto, hoy recibí una grata sorpresa de un viejo conocido de la comunidad, aun no esta terminada, pero seguro la compartiré con ustedes.




avatar
yuske
Admin

Mensajes : 1141
Fecha de inscripción : 16/03/2012
Edad : 25
Localización : En un lugar de la mancha
Insignias :





Ver perfil de usuario http://alzerath.foroactivo.mx

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por MaNtoSastO el Miér Ago 22, 2012 3:23 pm

Un buen capítulo para una gran saga. Bastante tranquilo y comenzando a hacer hincapié en el cambio de Dante. La verdad no me acordaba la escena del comienzo del capítulo, se me hizo tierno ver a Dante acariciando la cabeza de Dasha xD

Ahora debería ir a leer Saint Christine pero como que me diste ganas de releer y corregir mi historia Razz

Un saludo!
avatar
MaNtoSastO
Mod

Mensajes : 987
Fecha de inscripción : 18/03/2012
Edad : 28
Localización : Saturno
Insignias :





Ver perfil de usuario http://yutube.com/user/Apaerorfo

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Sáb Sep 01, 2012 12:07 am

Hola, pues bien, como ya lo he mencionado me tendre que ausentar un tiempo.... afortunadamente ya tenía corregidos unos capitulos de la caída, y dado que quisa mi ausencia sea de medio mes (espero que no) les dejare un par de capitulos.

Cap. 25 ejemplo de vida:




<<Tenía apenas 10 años de edad cuando mi familia se mudo a la capital. Al principio iba todo bien, parecía que las esperanzas y los sueños de mis padres se cumplirían, pero con el paso de los años no fue así. Mi familia, sin haber otra forma de decirlo, se volvió disfuncional, para cuando tenía 13 años mi padre pasaba demasiado tiempo fuera de casa en el trabajo, o al menos eso decía, aunque mi madre y yo sabíamos muy bien que él engañaba con otras mujeres. En cuanto a mi madre, bueno ella no se quedaba atrás, comenzó desatendiendo las tareas del hogar y a mi desde luego, poco a poco fue empeorando hasta el punto en el que ya no le importaba si estaba yo o no presente, simplemente llevaba hombres a casa y se acostaba con ellos.

Con el paso del tiempo dejaron de hablarse, ni siquiera se veían el uno al otro. Ambos sabían lo que hacia el otro y aun así no se enfrentaban porque simplemente ya no se interesaban el uno al otro, aunque parecía que tenían un trato pues seguían pagando las cuentas del hogar, supongo que habían decidido que sería más fácil así, pues al menos tendrían un lugar a donde regresar a dormir y descansar cuando lo necesitaban, en fin creo que lo puedo resumir diciendo que pese a que vivían juntos tenían vidas separadas, pues se olvidaron de todo lo que tenía que ver el uno con el otro y eso me incluía a mí.

Como era de esperarse, es difícil que una niña pueda vivir en un hogar así, por lo que normalmente me la pasaba deambulando en las calles, lejos de aquel agujero que se suponía debía ser mi hogar. Al final, fue en ese lugar, las calles, donde conocía a quienes por muchos años considere mi familia y que, como a muchos otros, me brindaron lo más parecido a un hogar que pudiera imaginar.

Sus nombres eran Fabio y Oliver. No eran más que dos granujas. Robaban, estafaban, extorsionaban, en general se dedicaban realizar cualquier actividad ilícita que te puedas imaginar por un buen precio. Y sin embargo, para muchos niños y niños como yo eran lo más parecido a unos padres que teníamos. Les adorábamos, eran nuestros ídolos, nuestros héroes y protectores. Una buena parte de sus ganancias era destinada a nosotros, niños y adolecentes que sin un lugar al que llamar hogar. Pese a que el refugio que nos dieron no era más que una vieja casa de madera medio ruinosa que crujía cada vez que dabas un paso y se balanceaba con el viento, a todos nos parecía el lugar más seguro que podía haber, ahí se encontraban nuestros amigos, casi hermanos, nuestros maestros que eran nuestros padres, en resumen, ahí estaba la gente que nos quería y la que queríamos. Por lo que esa vieja y ruinosa casa se convirtió en un lugar al que podríamos volver. Un hogar.

Conocí a Fabio y a Oliver un día en el que me pillaron robando, o mejor dicho, tratando de robarles. Aquel día se realizaba un festival en la delegación de al-ramit, un área al que yo no acostumbraba a ir, sin embargo ese festival me era una excelente oportunidad para vaciar algunos bolcillos y llenar los míos. En aquel entonces mi carrera como ladronzuela era aun muy joven, había robado algunas cuantas frutas en mercados y tiendas antes y valiéndome de la muchedumbre en los mercados había podido vaciar algunos cuantos bolcillos, no obstante mis conocimientos sobre la materia no eran (y probablemente nunca fueron) lo suficientes como para robarles ellos. Y fue precisamente por mi novatez que ellos me hayan atrapado y brindado el hogar que me dieron.

Como lo había hecho anteriormente aproveche la muchedumbre para atacar los bolsos y carteras de las personas, sin embargo con ellos no me resulto como en aquellas ocasiones, apenas alcance a rozar el bolsillo de la cartera cuando Fabio me sujeto la mano con firmeza, había tratado de correr pero Oliver se había parado detrás de mi impidiendo que lo hiciera. Me llevaron con ellos fuera de la muchedumbre y entramos en un callejón. Estaba asustada, tanto que no podía gritar y encima de eso tenía miedo de que algo realmente malo pudiera pasarme, pero tengo que decir, que pese a todo eso me preguntaba por qué ellos no habían gritado “ladrona, ladrona” en cuanto me atraparon. Poco después supe porque.

-Lo has intentado bien, pero has fallado en dos cosas: En leer nuestra postura y al escoger tu objetivo ¿Acaso no sabes quienes somos?- Me dijo Oliver al entrar al callejón.

Sin poder articular palabra alguna aun me limite a mover la cabeza de un lado a otro diciendo no.

-No me parece familiar Oly, creo que no es de por aquí.- Hablo Fabio.

-Tienes razón, nunca había visto su cara- Reflexiono Oliver.

-Dinos pequeña ¿Por qué haces esto?- Me pregunto Fabio.

-Yo…-Dije sin pensar pero de un momento a otro reacciono y mentí creyendo que podría escapar de eso- Yo no sé de qué estás hablando, ni porque me han traído aquí, esto se puede considerar como secuestro ¿saben? Cuando mi padre se entere de esto y se los aseguro que se enterara tendrán a toda una división de caballeros detrás de ustedes.

-¿Enserio? ¿Tú padre puede hacer que otra división de los caballeros este detrás nuestro?- Dijo Fabio con
escepticismo.

-S…si –conteste titubeante.

-¿Estás hablando del mismo hombre que se alcoholiza, os maltrata a tú madre y a ti, y se la vive acostándose con otras mujeres? ¿De verdad haría algo así por ti?- Inquirió Oliver dejándome completamente perpleja.-Como lo suponía- Dijo mas para sí que para mí o su acompañante- Has sido abandonada por tu padre y he de suponer que tu madre tampoco hace gran cosa para cuidar de ti…

-Convirtió la casa en un prostíbulo- Murmure pero al parecer Oliver pudo oírme pues dejo de hablar.

-No me gusta decirlo pero he visto varios casos como el tuyo-Hizo una pausa y puso su mano sobre mi hombro-Pero no te preocupes, nosotros no te haremos daño, al contrario nos dedicamos a ayudar a chicos y chicas en situaciones como la tuya.

-No podemos decir que somos una de esas casas de beneficencia, una especie de “orfanato” o casa hogar, somos más bien un clan de ladrones- Intervino Fabio.

-Ladrones, si. Pero al menos todos somos como una gran familia- Repuso Oliver. -¿Cómo te llamas?

-Milla.

-Entonces, Milla, ¿Te gustaría ser parte de nuestra familia?

No hace falta decir que respondí a esa pregunta. Esa misma tarde ellos me llevaron a la vieja casona que antes te había mencionado y me presentaron al resto de los chicos y chicas que vivían ahí con ellos. No te diré sus nombres pues no es algo que importe para esto que te cuento. A partir de ese día comencé a vivir con ellos, algunas veces me pregunte si mis padres se habían preguntado qué había pasado conmigo aunque trataba de no hacerlo mucho, pues sea cual sea la respuesta seria dolorosa.

Con el paso del tiempo Oliver y Fabio, así como mis nuevos hermanos y hermanas me enseñaron muchos trucos y mañas con los que podría vaciar bolcillos con apenas rozarlos y engañar a la gente, así como algunas trampas en juegos de cartas y dados.

Pasados ya unos años mi habilidad para lo ilícito había aumentado considerablemente poniéndome casi a la altura de los mismos Oliver y Fabio. Pero no solo mis habilidades habían crecido, mi cuerpo también lo había hecho, ya no parecía más una niña enclenque, ahora era más femenina, las personas, sobre todo los hombres comenzaban a verme mas como mujer. He de decir que gran parte de mi éxito como ladrona fue gracias a ese cambio de apariencia pues me permitía embobar y engañar con más facilidad. Pero también fue gracias a eso que me atraparon por segunda vez en mi vida, sin embargo esta vez fueron los caballeros del oráculo quienes lo hicieron.

Sucedió durante una redada, yo estaba comenzando a engatusar a una nueva víctima cuando llegaron. Con la simple escusa de “algo malo va a pasar” me desentendí de mi víctima. Al principio camine de forma tranquila fingiendo sorpresa y no tener nada que ver con lo que ocurría, veía como los caballeros peinaban la calle buscando a mis hermanos de oficio. Con forme me alejaba de ellos me sentía más segura, sin embargo al final uno de ellos termino por reconocerme y corrió hacia mí, trate de huir corriendo entre varias calles, pero solo conseguí que el numero de mis perseguidores aumentara. Al final él me atrapo. Él mismo hombre que me ayudaría a cambiar.

Me llevaron a su cuartel junto al resto de mis compañeros arrestados, no obstante una vez ahí me encerraron en una celda aparte por ser la única mujer detenida. Pase un par de horas terribles ahí, sabía muy bien cuál era el castigo por robar: Me cortarían una mano y me marcarían con un hierro justo como a un animal de ganado, eso sin contar los años de sufrimiento y castigo que pasaría en prisión. Un caballero se presento ante mi celda y abrió la puerta ordenándome salir. Me condujo a través de algunos pasillos hasta una oficina. Yo no sabía que esperar. Al cruzar la puerta del despacho vi de nuevo a mi captor, esta vez al verle con más detenimiento me hizo recordar a aquel sacerdote del que hablan las leyendas: Ally-Ramel. Desde detrás de su escritorio le indico al caballero que me llevo ante el que nos dejara solos. Este obedeció y salió de la oficina.

-Milla Fiancusí, te he estado buscando por varios años- Hizo una pausa en la que me indico que me sentara. Obedecí. – Al principio no recordaba porque tu nombre me era bastante familiar, busque en mis antiguos expedientes y encontré un reporte de desaparición sobre ti de hace tres años y medio. Tus padres te habían estado buscando.

En ese mismo instante quede anonadada, aquellas personas, mis padres, habían notado mi ausencia eso no era creíble, tenía que ser una mentira.

-Luces impresionada- Volvió a hablar- Y con justa razón, nadie esperaría algo así de unos padres que te ignoraron por tanto tiempo. – Lo mire intrigada pues realmente sabia cosas de mi familia. -Durante las investigaciones descubrimos que el ambiente de tu antigua casa no era el más adecuado para una niña, inmediatamente supimos el por qué huiste y detuvimos a tus padres por adulterio, maltrato infantil, en general por conducta moralmente inapropiada y en contra de los mandatos de nuestro señor Illmarus- Lo mire con una expresión seria y sin tener la intención de comentar algo, sabía que el aun no terminaba de hablar y que si el mencionaba eso era por otra cosa- Tus padres están a punto de cumplir su condena. Tal vez en un par de meses salgan ¿Te gustaría volver a verlos después de tanto tiempo?

No supe que contestar.

-Sé que es difícil, pero ten en cuenta esto: Te hemos detenido por robo, estafa, embaucamiento, juegos ilícitos, entre otros mandamientos de nuestro señor Illmarus que has infligido ¿Sabes cuál será tu condena si te procesan ahora mismo?

-Se me apuntara una mano y me marcara con un hierro, además de que tendría que pasar de dos a cuatro años en prisión- Respondí.

-Exacto. Y sin embargo puedes librarte de todo eso- Dijo y lo mire con curiosidad- Veras yo no soy un simple caballero del oráculo, mi autoridad… digamos que estoy bien parado con los altos mandos, incluyendo los sumos sacerdotes y desde luego con quien coordina las prisiones y los juicios.- Hizo una pausa y sonrió levemente- Venga, se que tienes curiosidad, pregúntame cómo puedes librarte de tu castigo.

-Me gustaría saber más porque me ayudas- Dije.

-Ustedes solo están perdidos- Dijo- De nada sirve solo mandar a ladrones como tú o infractores como tus padres a la cárcel sin no se les orienta. Mi trabajo y el de todos los caballeros no es solo atrapar ovejas descarriadas y castigarlas, también tenemos que hacer que regresen al camino. Si puedo hacer que una de esas ovejas regrese al camino sin tener que pasar por lo que el protocolo dicta, lo hare. Es por eso que vuelvo a preguntarte ¿Quieres volver a ver a tus padres?

-¿Todo depende de lo que responda?- inquirí.

Él asintió con la cabeza.

No sé qué fue lo que me impulso, si el deseo de evitar aquellos castigos o un verdadero anhelo de volver a verlos pero al final termine respondiendo un “sí, quiero verles”.

-¿Qué tengo que hacer?- Pregunte.

-Cambiar. Tienes que cambiar, cuando tus padres salgan de prisión ellos habrán cambiado, no serán los mismos que fueron en el pasado y tú no puedes presentarte ante ellos siendo quien eres ahora. Sé que será difícil e incluso puede que parezca imposible hacerlo en solo dos meses, pero no estarás sola, yo estaré contigo ayudándote y guiándote, y si conmigo no te basta puedes acudir al consejo de un sacerdote, él sabrá como orientarte y sé que los dioses te darán la fortaleza para que puedas lograrlo, y te prometo que al final, si lo consigues no solo te abras ganado el perdón, tendrás la familia que siempre debiste haber tenido.

-¿Y si no lo consigo?- pregunte titubeante.

-Lo conseguirás, créeme.

Luego de ese día comencé a vivir bajo su protección. Jamás me dijo su verdadero nombre, pero me pidió que le llamara Octren.

Los días bajo su tutela fueron marcados por guía y enseñanzas en los que me mostraba como podía cambiar realizando actos tan sencillos como lo era seguir el mandato de los dioses y teniendo fe, tal vez ellos no te hagan cambiar, pero si te dan la oportunidad de demostrar que puedes hacerlo con actos, actos de honestidad y bondad despejándote de tus cosas, y brindándole ayuda al prójimo, pensar en los demás antes que en ti, yendo a misa y a las ceremonias en su honor, realizándoles ofrendas, cooperando con sus sacerdotes y caballeros del oráculo. Y a pesar de que había veces en las que mis fuerzas flaqueaban siempre estaba él presente para apoyarme y hacerme salir adelante. Pero sin duda, alguna lo más difícil que se me pidió fue delatar la ubicación de refugio, pero pese a ser un claro caso de traición, Octren me aseguro que no podría ser considerado como pecado ya que estaba contribuyendo a salvaguardar la seguridad de la comunidad y al mismo tiempo ayudaría a mis ex compañeros a ser re-dirigidos por el camino de la rectitud.

Supe que tras la redada en el refugio la gran mayoría fue arrestada aunque a los más chicos se les enviaron a casas hogares del oráculo, también me entere de que Fabio fue condenado a muerte por matar a un caballero y herir a otro durante el operativo. Sobre Oliver solo escuche rumores, se digo que fue asesinado por los caballeros del oráculo, otros decían que logro huir con la ayuda de un demonio, algunos mas contaban que se quito la vida antes de ser atrapado. Lo cierto es que no se le volvió a ver después de eso. No puedo describir lo mal que me sentía por delatarlos, pero en el fondo sabía que era lo mejor en el fondo tanto para ellos, como para mí y toda la comunidad.

Luego de esos dos meses me reuní con mis padres, podía ver a simple vista que ellos como yo habían cambiado, ahora éramos personas totalmente nuevas y comenzamos a ser la familia que siempre debimos haber sido. >>

La mirada de Milla se posaba en el suelo, note como de sus mejillas resbalaban unas cuantas lágrimas aunque desconocía si eran de tristeza o felicidad. Me plantee rodearla con mi brazo sano y abrazarla contra mí, no obstante volvió a hablar antes de que lo hiciera.

-Continuamos viviendo juntos en la capital hasta hace poco, mi padre consiguió un trabajo en esta región por lo que regresamos-Hizo una ligera pausa en la que se seco las ultimas lagrimas que habían brotado de sus ojos y poso su vista en mi- Sé que es mucha historia solo para decirte que con bondad, actos de buena fe, voluntad para ayudar a los demás, el acatamiento de los mandatos de los dioses, junto con alguien que te apoye y te guie es posible cambiar. Incluso si no tienes la fuerza para hacerlo, los dioses te la brindaran toda la que necesites para que lo logres.

-No creo que los dioses me den fuerza para cambiar, he hecho un montón de cosas malas en su contra- Comente casi sin proponérmelo en un tono tanto reflexivo como de resignación.

-¿Sabes por qué los dioses Son dioses?- Inquirió en forma retorica aunque por un momento me plantee en decirle la verdad sobre los dioses y los demonios. Obviamente no lo hice y me limite a negar con la cabeza- Porque saben perdonar. Si realmente quieres cambiar ellos te perdonaran y te echaran una mano.

-¿Tú me guiaras?- Inquirí.

-¿Acaso no es obvio?- Dijo milla y me rodeo con sus brazos dándome un abrazo tan acogedor y cálido que lo único que pude hacer fue corresponderlo y fundirme en ello.

Cap. 26 Desconfianza y determinación. :





Había quedado con Milla de nuevo al día siguiente para comenzar a trabajar en lo que sería mi nueva vida. Después de la plática en la plaza ambos tuvimos que separáramos pues teníamos obligaciones que cumplir, tal vez más ella que yo. Por lo que el resto del día me la pase tolerando los malos chistes que se contaban en la taberna, evadiendo las entrometidas preguntas de de Bernal, Tranhon y Yermen; y tratando de espiar el trabajo de Dasha (que aun carcome mí curiosidad) bajo el pretexto de que quería saber cómo estaba por lo ocurrido en la mañana. Al final del día fui a dormir con algo de nerviosismo.

Mí despertar al día siguiente fue bastante normal y pacifico, esta vez Shamastha no se había metido desnuda en mi cama por lo que no encontré ninguna “grata sorpresa”, aunque como ya lo había dicho antes, eso sí que lo era. Más tarde me entere que ella había desaparecido desde ayer.

Logre salir sin que nadie se percatara de ello. Lo cual fue un verdadero alivio. Era poco más de medio día cuando esperaba a Milla de nueva cuenta en aquella plaza. Se veía distinta al día anterior, pero eso se debía a que su cabello estaba trenzado. Me puse de pie en cuento se acerco a mí y a penas intercambiamos saludos caminamos juntos hacia otro lugar. Al principio no hablamos más que de los deberes que nos obligaron a separarnos el día de ayer. Me conto que tuvo que ayudar a su madre a terminar un pedido de manualidades. Al parecer en prisión ella había aprendido a hacer unas cuantas cosas y le había enseñado a ella, aunque empezó solo como un pequeño hobby entre ellas se convirtió en una segunda fuente de ingresos.

Llegamos hasta una zona comercial era casi la hora de comer por lo que decidimos entrar a uno de los restaurantes de comida casera que había en el lugar. Tengo que decir que por primera vez controle mi apetito, por algún motivo sentía que no podía comer (o mejor dicho devorar) la comida como normalmente lo hago frente a ella.

Luego de la comida continuamos caminando entre los puestos de los comerciantes que vendían desde bisuterías, fruta y verdura, hasta ropa, e incluso pude ver puestos de artesanías. Milla y yo nos separamos por un momento para ver diferentes puestos. Me acerque a uno de los puestos de artesanías y mire la mercancía detenidamente viéndome cautivado por dos piezas que no eran más que mascaras. La primera de ellas era de un color dorado con blanco y estaba adornada con plumas de diversos colores y tamaños no tenia orificios para los ojos y solo cubría de la nariz hacia arriba dejando visible la boca y la barbilla. La otra mascara a diferencia de la primera si contaba con orificios para los ojos y cubrirá todo el rostro, además de que además de que tenía una forma más estilizada, quizás hasta algo femenina. Aun así ambas tenían los mismos colores y estaban adornadas con plumas de igual manera. Tome la segunda mascara con mi mano para examinarla mejor cuando la anciana vendedora me hablo:

-Es una máscara de seducción, quien la use puede enamorar fácilmente a quien desee, funciona mejor cuando la usan las chicas pero también la pueden usar los chicos.

-¿Y qué me dice de aquella?- Pregunte señalando la primera mascara.

-Es un antifaz de castidad, protege a quien la usa del poder de la máscara de seducción.

“No existe un problema sin un remedio” Pensé.

No estoy completamente seguro de por qué me parecieron tan enigmáticas y me sentía tan atraído por ellas, pero al final eso influyo para que comprara ambas mascaras. Después de pagar por las mascaras voltee a buscar a Milla, cuando la localice con la vista me percate que un se encontraba frente al puesto de bisutería probándose algunas pulseras y colguijes. Me dispuse a ir hacia ella cuando alguien capto mi atención. Parecía salir del callejón que estaba detrás de los puestos de artesanías, no la había visto en toda la mañana y cargaba consigo un par de paquetes rectangulares al verme ella sonrió y corrió hacia mí.

-Dante, no esperaba verte aquí, ¿Qué has comprado? – Inquirió la alquimista.

-No es nada importante, solo unas mascaras de artesanía-Respondí.

-No me digas que compraste una máscara de seducción y el antifaz de castidad, ¿Crees que eso pueda ayudarte a derrotar a la diosa Saûne?- Dijo la pelirroja.

-No digas tonterías Dasha, solo son mascaras, además yo…- No pude terminar de hablar. No le había contado a nadie sobre mi decisión de abandonar la idea de derrocar a los dioses para comenzar a vivir la vida que siempre había querido tener. No estaba seguro si debía decírselo o no a Dasha en este momento, había mucha gente y estábamos en un espacio en el que cualquiera se podría enterar de todo, sin embargo tarde o temprano tendría que enterarse.

Estaba por decirle a Dasha mis intenciones cuando Milla se acerco a mí.

-Mira lo que compre- Dijo y me mostro un juego de collar y pulsera de cuarzo, obsidiana y amatista.

-¿La conoces Dante?- Pregunto Dasha.

-¿Y tu quién eres?- Hablo Milla antes de que pudiera responderle a la alquimista.

Ambas chicas se miraron a los ojos con una intensidad en sus miradas que yo no había visto antes. Pronto pude notar como la tención comenzaba a sentirse en el aire, por lo que me apresure a intervenir.

-Sí, la conozco. Dasha ella es Milla la conocí en la taberna hace unos días, Milla ella es Dasha una… colega de mi trabajo-Dije.

-Mucho gusto- Dijo Dasha en un tono no muy amigable.

-Ojala pudiera decir lo mismo- Repuso Milla.

No sé porque pero comenzaba a sentir que esto se me iba de las manos.

-¿Qué relación se supone que hay entre ustedes dos?- Pregunto Dasha.

-Estamos saliendo-Respondió Milla inmediatamente sorprendiéndome más a mí que a Dasha.

La alquimista desvío su mirada de Milla hacia mí por un momento, sin saber exactamente que hacer sonreí de forma nerviosa evitando el contacto directo con sus ojos esmeralda.

Milla sonrío para sí y dio un paso hacia atrás para después dirigirse hacia mí.

-Creo que debemos dejar nuestra cita hasta aquí por hoy, recuerda lo que te conté ayer y no olvides lo que te platique hoy, nos vemos mañana en el mismo lugar a la hora de costumbre- Dijo y se acerco a mí, dándome un beso en la mejilla con el cual me dejo anonadado – Cuídate ¡ah! Y Dante, si quieres salir de ese agujero, tienes que abandonar el nido primero. – Añadió para luego retirarse.

En el camino de vuelta a la taberna Dasha no me dirigió palabra alguna, lo cual sin duda siempre había deseado, esta vez sin embargo, me tenia preocupado.

-¿Qué llevas ahí?- Pregunte sin saber por qué lo hacía.

-Cosas que necesito- Respondió indiferente.

El silencio volvió a reinar entre nosotros, por lo que no volvimos a hablar hasta llegar a la taberna.

-Dante- Me llamo Dasha al llegar frente a la puerta de su habitación.

Voltee a verla y me tope con sus verdes ojos. Su mirada lucia preocupada.

-Esa chica…tú novia, ¿Sabe quién eres realmente?- Pregunto la alquimista-Perdona que te lo diga, pero no me inspira confianza.

-No. Y no pensaba decírselo, al menos no por el momento.

-Por cierto, ¿Qué quiso decir con eso del “agujero y del nido”?

-Eso Dasha, es asunto mío- Dije y le di la espalda.

-Dante espera.

Voltee de nuevo hacia ella y me miro fijamente a los ojos.

-Sera mejor que te olvides de ella- Me dijo.

-Sabes bien que eso no me afecta a mí- Le dije pues era obvio que trataba de “hipnotizarme”.

-Tenía que intentarlo- Dijo poniendo un semblante triste para después entrar en su habitación.

Yo entre a la mía y me tumbe sobre la cama. Las palabra de Milla se asomaron por mi cabeza: “Si quieres salir del agujero debes abandonar el nido primero”, me era bastante evidente lo que significaba, después de todo si recordaba lo que me digo ella; se había visto obligada a apartarse de sus compañeros e incluso de traicionarlos. Sin embargo, para mi hacer eso no era tan fácil, no porque tuviese algún apego emocional hacia ellos, como lo tenía ella, más bien porque era constantemente vigilado ya sea por el mismo Zôberck o el despreciable de Ikaros o como lo era ahora, por la indeseable de Shamastha.

Mis pensamientos se detuvieron inmediatamente, me acababa de percatar de algo importante. Podía hacerlo. Si había un momento para poder salir del nido ese momento era ahora, desde que habíamos llegado a esta taberna Ikaros se había esfumado y Shamastha llevaba casi dos días desaparecidos. Nadie me vigilaba ahora y tampoco nadie sabía lo que tenía planeado hacer, bueno, quizás Dasha lo sospechaba pero no importaba ya que no era una amenaza. Sin embargo, dudaba sin saber el porqué, la oportunidad para tomar la vida que siempre había querido se encontraba frente a mí y ahora… ¿Tenía miedo de tomarla?, ¿Era eso posible? Siempre había soñado con un momento como este y ahora dudaba en aprovecharlo. ¿Qué paso con esa determinación con la que me enfrentaba a los dioses?, ¿A dónde se había ido?, ¿Acaso necesitaba montar una farsa para poder escapar de esto? No. Podía hacerlo, más que eso debía hacerlo, pues esta podría ser la única oportunidad que se me presentase para poder cambiar esta miseria de vida. Poco a poco pude sentir como aquello de lo que hablaba llenaba mi ser. Yo no mate a Khauntea y a Cyric por Zôberck ni por los demonios, no ataque los templos de Terragar y Ferravíl para liberar a sus habitantes de la presencia del oráculo. Lo hice porque quería. Derrame sangre de inocentes, de caballeros, de ángeles y cause la muerte de los dioses junto con la destrucción de respectivos templos porque así lo había querido. Pero ya no mas, había derramado suficiente sangre y eso no había cambiado nada, seguía siendo un miserable huérfano, mis padres no revivirían aun si mataba a todos los dioses, y aunque admito que al matar a aquellos dos sentí una gran satisfacción y una dicha inigualable, aquello solo era un espejismo de felicidad, mas no la felicidad real que yo tanto he anhelado. Y ahora estaba a nada de conseguirla. Las dudas que albergaban mi mente quedaron atrás, abandonaría el nido y saldría de este agujero.

Sin pereza alguna me levante de la cama y tome la mochila en la que llevaba mis cosas y comencé a empacar, metí tres cambios de ropa, algunas golosinas, dinero y las mascaras que recién había comprado. Voltee hacia un rincón cerca de la cama, ahí se encontraba el porta planos truqueado en el que escondía mí espada. Ya no la necesitaba. No estaba seguro que hacer con ella, solo había dos personas que podrían sacarla del porta planos: Zôberck y yo. Pensé en abrir un portal hacia cualquier parte del plano demoniaco y esconderla, no me importaba si él la encontraba, sin embargo, tras preguntarme si realmente quería que él la encontrara decidí dejarla ahí, pues sería menos probable que Zôberck la encontrase en el plano mortal. Tras decidir qué hacer con el arma revise que no haya olvidado empacar algo importante, luego de eso me acosté y me eche a dormir esperando a que llegara el día siguiente.

Desperté temprano y salí de la taberna con mi mochila al hombro, di un largo rodeo antes de llegar a la plaza por dos motivos, por precaución, si alguien me seguía podría perderlo, y segundo porque aun era muy temprano. Al llegar a la plaza tome asiento en el banco de siempre y comenzó a esperar, luego de un rato me acosté en la banca y comencé a divagar fantaseando con una nueva vida.

Pasadas poco más de dos horas Milla apareció en el lugar, como de costumbre camino hacia mi deteniéndose a medio metro de donde estaba, mientras me ponía de pie pude notar como ella detuvo su saluda al percatarse de la presencia de mi mochila.

-Abandone el nido- Le dije en un tono de voz bastante calmado.

Ella sonrió y paso sus brazos sobre mi cuello abrazándome.

-Sabia que lo entenderías- Me dijo dulcemente al oído.

Nuestras miradas se posaron la una en la otra, pude ver que sus ojos estaban empapados en lágrimas, sabía que era por mi culpa, pero también sabía que no era por algo malo que hubiera hecho. Poco a poco y apenas dándome cuenta de ello nuestros rostros se acercaban al del otro, como si una fuerza invisible e indetenible nos obligara a hacerlo, de un momento a otro cerré los ojos y la bese.


Espero que les haya gustado, como siempre cualquier consejo, critica, sugerencia, comentario, ventilador nuevo para lap top modelo presario cq43 es bien recibido (sobre todo el ventilador)

Hasta luego.





avatar
yuske
Admin

Mensajes : 1141
Fecha de inscripción : 16/03/2012
Edad : 25
Localización : En un lugar de la mancha
Insignias :





Ver perfil de usuario http://alzerath.foroactivo.mx

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por MaNtoSastO el Vie Sep 21, 2012 6:21 am

Hay un dato interesante sobre Oliver que no recordaba, y es que dice un rumor que escapó con la ayuda de un demonio Very Happy Tal vez esa sea la verdad y lo veamos en alguna futura saga! No quiero seguir para no dar spoilers.

Me queda pendiente el capítulo 26 que leeré a la noche o mañana Smile
avatar
MaNtoSastO
Mod

Mensajes : 987
Fecha de inscripción : 18/03/2012
Edad : 28
Localización : Saturno
Insignias :





Ver perfil de usuario http://yutube.com/user/Apaerorfo

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Vie Sep 21, 2012 9:08 am

Bueno manto me temo que aun te quedara otro capitulo por leer XD, respecto a tu post.... no diré nada por la misma razón que tu callas, así que mejor pasemos al capitulo siguiente.

Cap27 Arcoiris en la oscuridad:




No puedo describir con exactitud lo que sentí al besar a Milla, aunque tratare de hacerlo pese a saber que me quedare bastante corto. Creí haber estado bebiendo de aquel néctar con el que se alimentaban los dioses y sus ángeles, aquella sustancia que Ikaros hace ya muchos años me había dicho que se llamaba ambrosia, cuyo sabor, decía, era lo único que extrañaba del plano celestial pues afirmaba que su sabor era aun más dulce que la miel pero sin llegar a empalagar como lo hacía esta. Mas a parte la sensación y energía que me trasmitieron sus labios unidos a los míos me produjo un torrente de emociones que reafirmaban el hecho de que había tomado la decisión correcta, sin mencionar la fuerte sensación de “mariposas” que tenía en el estomago. En sí, me sentía renovado y capaz de hacer cualquier cosa, en especial si me lo pedía ella.

Cuando nuestros labios se separaron aquella sensación y el dulce sabor de su boca tardo unos segundos en desaparecer, segundos que a mí me parecieron tan fugaces como eternos. Estaba un poco aletargado y sin embargo me encontraba mejor que nunca.

-Debemos encontrarte un nuevo hogar- Dijo Milla con una sonrisa en el rostro.

Asentí con la cabeza al tiempo que le devolvía la sonrisa. Me volví hacia la banca para tomar mis pertenencias, fue en ese instante en el que la sensación de estar siendo observado me invadió por completo. Podía sentir como los ojos de alguien se posaban en mí y me miraban con una profunda desaprobación, alcé mi vista tratando de localizar a quien me observaba pero no encontré a nadie, cerré los ojos por un momento, tal vez no podía verlo con mis ojos, pero si había alguien vigilándome sería capaz de sentir su presencia. Relaje mi cuerpo y comencé a expandir mi mente buscando a mi centinela, encontré varias presencias, pero ninguna significante ni conocida, solo se trataban de personas comunes y corrientes, por la intensidad con las que las sentía podía saber que tan cerca de mi estaban y no solo eso, también podía darme de como su edad aproximada, así como de sus intenciones. Sin embargo, la presencia más cercana a nosotros le pertenecía a un anciano, hombre o mujer, la verdad no importaba eso mientras que sus intenciones eran claramente tomar un descanso. Al final llegue a la conclusión de que aquella persona nos había visto besarnos y se indigno al considerar dicho acto como inmoral para un lugar público y seguramente me había mirado a mí de aquella manera tan reprocharte pues al ser yo el hombre creía que yo era algún tipo que estaba sonsacando a Milla.

-¿Ocurre algo?- Pregunto Milla al verme inmóvil y con los ojos cerrados.

-No, no es nada- Respondí y volví a abrir los ojos dejando de tomarle importancia al asunto.

Tome la mochila y me la eche al hombro para luego abandonar la plaza junto con milla tomado de su mano.

Fuimos casi hasta el otro lado de la ciudad, a la zona hotelera que estaba cerca del centro y por lo tanto cerca del templo de Saûne, pero ese detalle no me importaba demasiado, salvo por que tenía que andar con cuidado para no ser arrestado por los caballeros del oráculo si me reconocían como lo hizo aquel sujeto que mate en la plaza. Por otro lado estaba bastante alejado de la taberna por lo que localizarme sería bastante difícil.

Una voz débil y casi inaudible hizo eco en mi cabeza, murmuraba algo que no alcanzaba a comprender y que me provoco una extraña sensación, sin embargo no le di importancia.

La habitación que sería mi hogar a partir de ahora se encontraba en la tercera planta de un hotel de media clase, contaba con una cama lo suficientemente grande para dos personas, un mini bar, un closet, un par de mesitas de noche, un pequeño escritorio, un perchero y un peinador. También contaba con un cuarto de baño propio, además de tener un pequeño balcón con una vista asombrosa en la que se apreciaba la montañosa cordillera que separaba Amanthis y a Ferravíl justo detrás del templo de Saûne.

Abrí el closet y metí la mochila dentro, ya acomodaría las cosas después. Mire la cama y me recosté en ella, no era para nada suave, pero tampoco excesivamente rígida, simplemente estaba firme. Pose mi vista en la puerta esperando a que milla entrar a la habitación, luego de haberla reservado por tiempo indefinido, ella había ido a comprar algo de comer para los dos, sin embargo me parecía que comenzaba a tardarse, por un momento cruzo por mi cabeza la posibilidad de que Shamastha haya regresado y se haya enterado de mi fuga, ella sabía que me veía con alguien y Dasha sabia quien era, si ella se lo contaba a la demonio seguro iría tras Milla. Pero así como era posible también resultaba bastante improbable que hiciera algo así, al menos hasta saber de mi posición, lo cual si fuera así, ya estaría aquí conmigo y si a eso le agregábamos la cercanía con el templo de Saûne lo cual es sinónimo de un montón de caballeros presentes en la zona… ella no se atrevería a comprometer aun más la situación en la que ya estaban.

Nuevamente la sensación de ser observado se poso en mi, alce mi cabeza y repase mi habitación con la vista, dejándola puesta en el balcón por unos segundos, era imposible… a menos que… pero no sentía ninguna presencia. Me levante de la cama y salía al balcón tan rápido como pude. No había nadie. Mire hacia el cielo y lo único que encontré fueron las nubes, volta la vista hacia abajo y tampoco encontré nada fuera de lo normal. Por un momento creí que Shamastha o Ikaros se encontraban ahí. Regrese a la habitación y junto a mi regreso la sensación de ser vigilado, mire con sospecha al closet y me dirigí hacia el abriéndolo de par en par. No había nada allí más que mi mochila. Agudice mis sentidos y expandí mi mente por segunda vez el día de hoy, pronto comencé a sentir las presencias de todos en el piso y ninguna de esas se encontraba dentro de mi habitación además de que no representaba amenaza alguna ni parecían tener intención de vigilarme. No sabía que pasaba o porque tenía esa sensación ¿Acaso era remordimiento? Respire hondo tratando de no darle importancia a eso. Volví a salir al balcón para tomar un poco de aire fresco.

Comencé a pensar en lo que haría ahora, lo primero que tenía que hacer seria encontrar un trabajo. Milla me había dicho que preguntaría a su padre si podría agregarme a su plantilla de trabajo. Luego de eso, tal vez tendría que apuntarme a algunas actividades de servicio social, con la esperanza de que el contacto con la gente me ayudara a cambiar, o al menos así me lo había explicado milla.

La puerta de la habitación se abrió y por ella entro milla, llevaba consigo un par de charolas con comida.

-Siento la tardanza, había mucha gente- Se excuso.

-No te preocupes. – respondí.

Movimos el escritorio frente al balcón y nos sentamos a comer, charlamos de forma amena sobre lo que sería de mi ahora (¿O debería decir nosotros?), luego de eso salimos a dar un recorrido por el vecindario. Al salir por la puerta tuve la sensación de que alguien más salió justo detrás de mí, no le preste atención a eso, pues me parecía imposible además de que ya había tenido demasiadas sensaciones falsas por el día. Paseamos por algunas horas sin rumbo fijo al mismo tiempo que hablábamos sobre… de nada en realidad. Ya habíamos dejado atrás el tema de lo que haríamos para hacerme cambiar, ahora solo platicábamos cosas in importancia. Pero eso no me importaba, pues disfrutaba más estar con ella que la plática en sí, en realidad disfrutaba más su compañía que cualquier otra cosa. Jamás me había sentido así antes, sabía que tenía problemas y que tendría aun mas en el futuro pero eso simplemente no me importaba. Estar a su lado, ver su rostro, su perfil, su silueta… aquella sonrisa capaz de iluminar la más profunda oscuridad como la que había dentro de mí; si mirada tan dulce y atrevida, encantadora adornada por un par de iris con un sorprendente color violeta, capaces de perforar la más densa y espesa barrera de rencor y odio, como la que cubría mi corazón. En muy poco tiempo ella se había vuelto tan importante para mí, convirtiéndose en algo más que una mujer a la cual querer, se había vuelto un arcoíris en la oscuridad.

Luego de unas cuatro horas regresamos al hotel, la noche comenzaba a caer y había llegado el momento de separarnos, nos despedimos en la recepción, no sin antes quedar de acuerdo para vernos mañana e ir a una feria. Y de nueva cuenta me permitió probar el sabor de la ambrosia directo de sus labios.

Fue difícil separarnos, pero tuvimos que hacerlo. Subí a mi habitación y me tumbe en la cama dedicándome a
fantasear e imaginar una vida a su lado hasta que caí dormido.

No estoy seguro a qué hora desperté el día siguiente, pero el sol ya brillaba de forma intensa. Me levante con pereza, y camine dando tumbos hacia el closet, sacando un cambio de ropa para después entrar al baño, comencé a desvestirme lentamente, estando aun algo dormido y solo usando una mano era algo complicado. Tantee un poco en mi espalda tratando de retirar los seguros que sostenían la venda que sostenía mí hombro, lentamente la venda fue cayendo al suelo hasta caer por completo. Trate de mover mi brazo pero solo logre levantarlo un poco. Al menos ya casi no me dolía. Me metí a la ducha y deje que el agua callera sobre mi cuerpo durante algunos minutos sin no hacer nada más que mantenerme de pie bajo el torrente. Al cabo de media hora había salido de la ducha, me encontraba a medio vestir sentado sobre la cama tratando inútilmente de colocarme la venda yo mismo, tras otra media hora de intentos fallidos la puerta de la habitación se abrió y milla entro. Lucia impresionante, llevaba un vestido con flores estampadas y el pelo recogido con un par de palillos. Me miro algo apenada, pues apenas y tenía los pantalones puestos, sin embargo, rio un poco al descubrir la venda y darse cuenta de lo que trataba de hacer. Ella se acerco a mí y me toco el brazo, a penas y sentí el contacto de su mano deslizándose hacia la cicatriz de mi herida tocándola temerosamente.

-No se ve tan mal- Me dijo.

Eso era verdad, pese a lo profunda que había sido la herida, había curado bastante bien gracias a los cuidados de Ikaros y Dasha, e inclusive la cicatriz que había quedado se desvanecía poco a poco dejando solo una pequeña marca de una tonalidad un tanto planteada. Y sin embargo no sabía si eso era gracias a mis poderes o a los medicamentos que Dasha me había estado preparando.

-Fue peor de lo que parece, ha sanado bastante bien que incluso a mi me sorprende- Comente.

Milla sonrió y tomo la venda para colocármela. Pese a dejarla un poco apretada no me causaba molestias. Termine de vestirme por mi cuenta y salimos a comer, enterándome así que había dormido toda la mañana.

Luego de comer dimos un pequeño paseo, nuevamente no hablamos de algo en especifico, solo hacíamos comentarios de lo que veíamos. El paseo se prolongo por unas tres horas, luego de eso regresamos al hotel a descansar un poco antes de ir a la feria. Ya en el hotel estuvimos jugando un juego de cartas conocido como “destrón” que consistía obtener puntos con cada carta que se lograba descartar e impedir que el otro jugador descartara cartas. Jugamos al mejor de tres, después al mejor de cinco y final mente al mejor de siete. Perdí miserablemente. Fue hasta que el sol comenzó a ocultarse que nos volvimos a salir del hotel, esta vez dirigiéndonos hacia la feria.

La feria se encontraba ubicada en un amplio terreno no muy lejos del hotel, cuando llegamos la mayoría de las atracciones ya estaban operando, los puestos de recuerdos y juegos de habilidad y destreza formaban un largo pasillo hasta los juegos mecánicos. Las brillantes y coloridas luces de los juegos y los puestos resplandecían cada vez más con más intensidad conforme avanzaba la noche. Caminamos entre la gente, había personas de todas las edades, pero sobretodo niños que corrían de un lado a otro maravillados por todo lo que había. Una fresca corriente de aire se hizo presente llevando consigo los aromas de la comida frita que se vendía en el lugar. De forma automática busque con la mirada aquellos puestos que vendían la comida que emanaban aquella gama de olores. Vislumbre unos cuantos puestos de papas fritas, así como algunos que vendían chicharrones recién fritos, además había también puestos que tenían a la venta pan artesanal e inclusive pizzas, también pude localizar un par de puestos que vendían churros , así como otros tantos que vendían algodones de azúcar. Al final no pude evitar comprar algo para apaciguar mi antojo. Compre una espiripapa, es decir, una tira de papa frita enroscada alrededor de una varilla de madera. Por su parte Milla también cedió ante el antojo y compro un algodón de azúcar.

Nos acercamos a los juegos de habilidad e inmediatamente puse a prueba mi destreza. Jugué a los dardos, sin embargo y debido a no poder hacer uso de mi brazo diestro, mí puntería resulto ser bastante… imprecisa. También probé en los pinos y en la catapulta, teniendo resultados similares. “Demostré” mi fuerza en el martillo, haciendo que la parte que golpeaba la campana subiera casi hasta el tope. Me sentí mal por no poder conseguir algo para milla, sin embargo me olvide de eso en cuanto fuimos a los juegos mecánicos. Subimos al carrusel, al péndulo, a los cajones volantes, y desde luego a la gran rueda. Creo que todo el mundo sabe lo romántico que puede llegar a ser ese último juego, por lo que no creo que sea necesario decir como era el ambiente entre nosotros cuando estábamos montados en él, la rueda, como solía hacerlo se detuvo por unos instantes dejándonos en lo más alto, la vista que teníamos frente a nosotros, sumado a la privacidad que era estar hasta arriba sentados en un pequeño asiento donde apenas y cabíamos los dos, provoco que el ambiente romántico aumentara. Y movido tanto por mis propios deseos como por la influencia de todos aquellos factores la bese. Subimos de nuevo a los juegos por lo menos tres veces más, continúe probando mi destreza sin resultado alguno. No nos retiramos ya hasta muy entrada la noche.

Regresamos al hotel, sin embargo a diferencian de las veces anteriores, Milla subió conmigo a la habitación. Aunque me gustaba la idea de pasar lo que restaba de la noche con milla, me preocupaba que se pudiera meter en problemas por eso.

-¿Estás segura de esto?- Pregunte una vez que entramos a la habitación- ¿No te darán bronca en tu casa por pasar la noche fuera?

-No te afliges por eso, Dante – Respondió calmadamente- Además no estoy aquí solo para dormir contigo- Añadió en un tono sensual.

-¿Ah, no?- Dije haciéndome el desatendido, sabía muy bien por donde iba el asunto, estaba bastante acostumbrado a las insinuaciones gracias a Shamastha.

-Dante, esta noche ha sido fantástica y me gustaría pagártelo.

-No tienes por qué hacerlo.

-No, pero quiero hacerlo- Dijo esto obligándome a recostarme en la cama- Tu solo acuéstate y disfruta, déjame todo a mí.

Milla me beso, esta vez de una forma diferente a las veces anteriores. Lo hizo con pasión y bastante intensidad, pude sentir su lengua entrando en mi boca. No puedo decir que haya puesto resistencia, pero sí que tenía dudas, sin embargo poco a poco me deje llevar y al cabo de un par de minutos estaba tan inmerso en eso que no pensaba en nada más. Nos separamos por un instante, el calor aumentaba y la ropa comenzaba a incomodarme. Milla se sentó sobre mí, tal y como lo había hecho Shamastha hace unos días, me quito la playera y la arrogo al suelo, después volvió a besarme, tal y como lo había estado haciendo. Correspondía a sus besos con la misma intensidad, cerré los ojos por un momento para luego volver a abrirlos, note como se llevaba una de sus manos al cabello, seguramente para quitarse aquellos palillos con los que recogía su larga cabellera negra, volví a cerrar los ojos, esta vez por más tiempo dejándome llevar por el momento. Después escuche un estruendo y a alguien gritar.

-¡Aléjate de él, perra!

Abrí los ojos y todo pasó muy rápido: Vi como Milla lanzaba uno de sus palillos del pelo hacia la puerta como si se tratara de un dardo. Voltee hacia la puerta y vi como una mujer morena esquivaba el palillo y se abalanzaba hacia la cama. Milla se quito de encima de mí y bajo de la cama por el lado opuesto, para luego echar a correr hacia el balcón saltando por este.

-¡No!- Fue todo lo que pude decir.

Voltee a ver a la mujer que había irrumpido en la habitación, era Shamastha.

-Realmente no te entiendo, no necesitas escapar de Carnilis para tener sexo Dante, hubiera bastado con decírmelo.- Me dijo.

La mire con rencor. De pronto sentí otra presencia más en la habitación, mire hacia la entrada nuevamente, ahí se encontraba Dasha, en cuclillas junto a la puerta derribada. Miraba con detenimiento el palillo que milla había arrojado y lo trataba como si fuera algo peligroso.

-Ingenioso- Dijo- Esta cosa es prácticamente una jeringa, tiene una ajuga retráctil en la punta y está llena de... – Hizo una pausa en la que pareció oprimir algo al lado del palillo y pude ver como algo de liquido salía de el- ¡Fluoroacetato de sodio! – Tanto Shamastha como yo la miramos sin entender.- Es un veneno extremadamente letal, bloquea el metabolismo celular lo cual provoca una rápida pero muy dolorosa muerte. Lo sabía, sabía que no era de fiar. Dante, ella trataba de matarte.

Hemos alcanzado la recta final de esta saga, las intenciones de milla han sido descubiertas ¿Que hará dante? supongo que algunos lo recuerda, pero otros quizás no lo sepan.

Esperen por otro emocionante capitulo del chapulín colorado, quiero decir, de la caída de los dioses

Y como saben cualquier comentario,critica, consejo,sugerencia, sugerencia para comer esta tarde, es bien recibida.

Hasta luego.




avatar
yuske
Admin

Mensajes : 1141
Fecha de inscripción : 16/03/2012
Edad : 25
Localización : En un lugar de la mancha
Insignias :





Ver perfil de usuario http://alzerath.foroactivo.mx

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por MaNtoSastO el Vie Sep 21, 2012 7:34 pm

Lo prometido es deuda Razz
Ya leí el 26, pero el 27 sí lo dejo para otro momento.

Algo que esta vez llamó mi atención y que antes no había notado, al principio Dante como narrador dice: "y tratando de espiar el trabajo de Dasha (que aun carcome mí curiosidad)" La frase entre paréntesis está en presente, por lo que en el momento que lo está relatando aún no sabe de qué se trata, esto nos da una pauta de que, como lo veo yo, mientras cuenta la historia no han pasado todos los hechos, la historia aún se desarrolla a pesar de que la esté contando Dante y el hecho de que la cuente no nos garantiza nada acerca de su futuro. O al menos eso pienso.

Y una mención honorífica para las golosinas que puso en su mochila, Dante es genial xD
avatar
MaNtoSastO
Mod

Mensajes : 987
Fecha de inscripción : 18/03/2012
Edad : 28
Localización : Saturno
Insignias :





Ver perfil de usuario http://yutube.com/user/Apaerorfo

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Vie Sep 21, 2012 11:01 pm

como lo veo yo, mientras cuenta la historia no han pasado todos los hechos, la historia aún se desarrolla a pesar de que la esté contando Dante

Exacto, la forma en la que Dante narra la historia (osea el tiempo de narración que empleo), se puede decir que es un punto intermedio entre capítulos. En algunas ocasiones (cuando Dante pierde la conciencia por ejemplo) no se nota mucho, pero realmente es como lo indicas, a pesar de que Dante es quien la cuenta aun no se desarrolla por completo, es decir, decir que el "Dante narrador" no esta ubicado al final dela historia y narra desde ahi, Lo que sucede realmente es que Dante va contando lo que va viviendo... después de vivirlo claro por eso esta en pasado. Por lo que como dices, manto, el que Dante narre no asegura nada de su futuro.

También tengo que admitir que hay ocasiones en las que el "Dante narrador" alcanza al "Dante protagonista" es decir que la historia se vuelve de cierta manera a un tiempo presente, esto se va a notar un poco mas en la siguiente saga y sobre todo en la que le sigue. Pero, ¿A que se debe? Este tipo de narración se debe principalmente a dos cosas:

1.- Mí incapacidad para narrar bien en primera persona conjugando los tiempos en presente.

2.-La comodidad que me brinda, realmente me siento cómodo escribiendo así. Este tipo de primera persona en pasado mientras la acción aun no termina.

Y si tengo que ponerme más sincero ese es el punto mas débil que tengo en esta historia. El tiempo de de la narración.






avatar
yuske
Admin

Mensajes : 1141
Fecha de inscripción : 16/03/2012
Edad : 25
Localización : En un lugar de la mancha
Insignias :





Ver perfil de usuario http://alzerath.foroactivo.mx

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por MaNtoSastO el Lun Sep 24, 2012 5:52 am

Ahora sí me puse al corriente con las entregas Very Happy

Es muy bueno el capítulo 27, viene marcando e intencificando un clima hermoso y de ensueño, envolviendo a Dante y al lector en sus bellos colores y de golpe todo se quiebra y desmorona para estrellarnos con la realidad. Creo que el capítulo merece un párrafo más para acentuar la incertidumbre de Dante con respecto al quiebre que se acaba de dar; tal vez mostrar que no quiere creer lo que acaba de suceder o algo así.

No encontré muchos errores, el único que recuerdo se da en un par de palabras y está relacionado con las Gs y las Js, por suerte hay una palabra que tiene ambas para explicarlo, en el párrafo final Dasha dice " ...tiene una ajuga retráctil..." la J y la G están cambiadas de lugar, la palabra sería aguja. Como está escrita "ju" se pronuncia como en "juego" y "ga" como en "gato". Esa pronunciación nunca cambia, la G solo suena como J cuando va seguida de una E o una I, como en geringa o gitano. La J nunca pero nunca suena como "GU" (guerra, guinda..)y justamente hablando para que "ge" y "gi" no suene como J se coloca la U en el medio. Luego, para que la u se pronuncie en medio de una g y una E/I se le colocan los puntitos ü, como en pingüino, pero eso ya nada tiene que ver con esto Razz

Te hago esta corrección así porque creo que es el único error recurrente que te queda.

Un saludo, y me quedaré colgado de una percha en el armario mientras acecho por el siguiente capítulo!
avatar
MaNtoSastO
Mod

Mensajes : 987
Fecha de inscripción : 18/03/2012
Edad : 28
Localización : Saturno
Insignias :





Ver perfil de usuario http://yutube.com/user/Apaerorfo

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Lun Sep 24, 2012 3:33 pm

Al principio ya también creía que hacia falta algún parrafito mas en el cual poner esa negatividad de Dante a aceptar lo que pasaba. Pero no pude embonarlo bien, así que mejor decidí ponerlo en un estado como de "shock" pero ya veras a que me refiero en el siguiente capitulo.

Otra cosas, que muy bien señalas y que es por lo que mas me gusta el capitulo es justamente porque empieza con esa atmósfera tranquila, feliz y de pronto todo se estremece y se rompe. Me encanto hacer eso, aunque siento pena por Dante. Aunque él tendrá que superarlo pues ese no sera el ultimo ni el mas fuerte de los golpes psicológicos que recibirá. (creo que ya hable de más).

Gracias por señalarme ese error y los detalles de j y g.

Nos leemos.

PD.- espero que no te incomode la perchera,por que no se cuanto tiempo tardare.


PD.- Bromeo, si se cuanto tardare.





avatar
yuske
Admin

Mensajes : 1141
Fecha de inscripción : 16/03/2012
Edad : 25
Localización : En un lugar de la mancha
Insignias :





Ver perfil de usuario http://alzerath.foroactivo.mx

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Sáb Sep 29, 2012 10:28 am

Pues me parece que manto se podrá bajar del perchero ya que se viene el siguiente capitulo. Lamentablemente tengo que hacer doble post para ello. Como de desagrada, pero ni modo.

Cap 28. Traiciones:


Me encontraba en shock. Las palabras de Dasha habían colapsado mí mente y trataba de encontrarle un sentido a todo lo ocurrido. Todo este tiempo con ella, lo que me había dicho, sus besos, sus caricias, su sonrisa, todo había sido fingido. No podía creerlo, me negaba a hacerlo. Dasha debía de estar mintiendo. Pero entonces, ¿Por qué aquellos palillos tenían aquellas agujas retráctiles? ¿Por qué Milla reacciono de esa manera arrojándola hacia la puerta? Y más importante ¿Por qué huyo saltando por el balcón? Necesitaba respuestas.

Mis labios se movieron por si solos no creí haber emitido sonido alguno, sin embargo al parecer lo hice, pues Dasha respondió a algo.

-Te estuve vigilando desde ayer.

El sonido de su voz me pareció extraño, y sin embargo algo dentro de mí parecía conocer el significado de aquellas palabras.

El recuerdo de aquella sensación de ser observado vino a mí mente, no lo podía creer, tenía razón realmente había estado siendo observado. Sin embargo, no lograba entender cómo pese a mis intentos no había descubierto de quien se trataba. Continuaba sumergido en mis recuerdos y en el caos que eran mis pensamientos cuando volví a escuchar a Dasha hablar.

-Fue complicado, me llevo toda una noche pero pude crear un aceite que vuelve invisible a quien se lo unte, junto con lo que llamo “filtro de muerto en vida”, un tónico capaz de ocultar la presencia de quien lo bebe- Se explicó.
Seguía sin comprender todo lo que decía, pero de igual forma algo en mi interior lo hacía, ¿Realmente ella había sido capaz de crear algo así en tan poco tiempo? Dasha… ¿Qué tipo de persona era realmente ella? Tal vez no conocía la respuesta, pero estaba seguro de que sea cual sea esa era la razón por la que Zôberck la tenia de su parte.

-No estaba segura de si funcionaría-Volvió a hablar al tiempo que se en la cama junto a mi-Pero me alegro de que lo hayan hecho.

Dasha se inclino hacia mi sorprendiéndome, por un segundo pensé que ella haría lo mismo que Milla, trate de echarme hacía atrás, sin embargo, me relaje al ver como su mano se dirigía hacia mí venda. Una sutil risa se dejo a escuchar en la habitación, voltee a ver a Shamastha quien se había dado cuenta de mi reacción y reía por lo bajo, lo cual por alguna razón hizo que me abochornará.

-Ya no es necesario que la uses-Dijo Dasha como si tratara de excusar su acción, ¿Acaso también se había dado cuenta de mi reacción?

-Deberíamos apresurarnos a regresar a la taberna, ella regresara y no lo hará sola.- Advirtió Shamastha.

Tanto Dasha como yo asentimos, no supe porque lo hice, ni siquiera sé que fue lo que dijo. Mí mente no reaccionaba y mí cuerpo se movía solo, como si estuviera en algún tipo de modo automático.

Dasha termino de quitarme la venda y me coloco la playera de vuelta, tome mí mochila del closet sin saber por qué y nos retiramos del lugar.

Tardamos cerca de una hora en llegar hasta la taberna, o eso me pareció, no puedo estar del todo seguro, pues mis pensamientos aun no eran para nada claros.

La noche ya estaba más que entrada, debían ser cerca de las dos de la madrugada. Habíamos recorrido todo el trayecto de la forma más sigilosa y precavida posible… o por lo menos tenía esa impresión. Tratamos de entrar en la taberna cuando unas fuertes detonaciones se dejaron oír. No estoy seguro de que fue lo que hizo Shamastha, pero fue como si una especia de manto nos cubriera protegiéndonos del ataque, desapareciendo poco después. Shamastha volteo a mirar a la azotea, yo la imite. Ahí se encontraban algunos hombres de Carnilis con mosquetes y rifles.

-¿Qué significa esto?-Bramó Shamastha.

La puerta de la taberna se abrió y por ella salieron Bernal, Tranhon y Yermen junto con otros hombres, todos armados.

-Os estábamos esperando-Me pareció que era Yermen quien hablaba.

-¿Qué significa esto, humanos?- Inquirió Shamastha bastante enfadada.

-Supongo que tu eres la responsable de que el plan fallara- Escuche decir a la voz de Bernal. Parecía que se dirigía a Dasha pero no estaba seguro. –Después de todo desapareciste y no pudimos capturarte como lo habíamos planeado.

Poco a poco mí mente comenzaba a esclarecerse y empezaba a comprender la situación en la que me encontraba. Carnilis estaba frente a mí apuntándome con sus armas.

-No pensé que tu nos dieras problemas, y no sé como lo hiciste pero te arrepentirás rojita-Dijo Yermen.

-Ya habíamos hecho lo más difícil, convencer a Dante y quitar a la demonio de en medio, tal y como nos lo ordenaron, pero tú lo arruinaste todo-Dijo Tranhon.

Escuche más pasos, esta vez mas pesados y parecía como si marcharan o más bien corrieran al mismo compas. De un momento a otro nos vimos rodeados por caballeros del oráculo, había salido de todos lados, de la esquina de la taberna, de la calle de abajo y calle arriba e incluso de la calle por la cual habíamos llegado. Todos permanecían en guardia, alrededor nuestro sin moverse de su lugar esperando la orden de atacar. Eran tantos que parecía que todos los caballeros del templo estaban aquí.

El eco de unos pasos se hizo presente en las calles, pese a ser unos pasos ligeros su eco era bastante temible. Las filas de los caballeros se abrieron dejándola pasar y ponerse al frente. Se había cambiado de ropa, ya no portaba aquel vestido con coloridas flores estampadas, ahora llevaba unos larga falda blanca que le cubría hasta los tobillos, junto con una blusa del mismo color y una especie de capa o gabardina igualmente blanca pero con detalles morados cerca del cuello, además llevaba el pelo suelto y sostenía una especie de báculo con el símbolo del oráculo en una de sus manos, pero lo que más me llamo la atención fue su mirada llena de frustración y odio.

-Milla…- Susurre por lo bajo perplejo y cada vez más convencido de lo que había dicho Dasha.

-Es raro que tus planes fracasen sacerdotisa-Dijo Yermen refiriéndose a la recién llegada.

-Sera mejor que cierres el pico si no quieres que cambie de opinión sobre nuestro trato- Dijo con una frialdad similar con la que le había hablado a Dasha hace un par de días. – Terminemos con esto de una buena vez –
Concluyo dispuesta a ordenar el ataque.

-¡Esperen un momento!- Se escucho una voz que hacía mucho no oía.

Todos volvimos la vista hacia la azotea del edificio frente a la taberna donde yacían colgados los cuerpos de unos caballeros en la orilla de la azotea, a los pies de Ikaros.

-Milla Fiancusí, es un placer con conocer a la creadora de tan elaborado plan- Dijo el caído- Fue ingenioso, muy ingenioso, pero la final lo descubrí.- Hizo una pausa- Saûne te encomendó la muerte del Carnifixis Deus y puso a tu disposición no solo a los caballeros si no también a sus ángeles e incluso a su serafín. He hizo eso porque sabía que él ya estaba aquí, así que actuaste de inmediato, al poco tiempo en el que nos instalamos nuestro escondite en el bosque organizaste una exitosa redada contra Carnilis y les ofreciste un trato, el carnifixis por sus vidas. Sobra decir que ellos aceptaron. Te revelaron nuestra localización y mandaste a todos esos ángeles y al serafín por nosotros, pero no creías que eso lo mataría, aunque que estuvieron cerca de hacerlo, realmente solo los usaste para hacernos salir. La siguiente parte del plan no era deshacerse de mí, pues sabias que yo me iría a investigar lo ocurrido, si no que se trataba de convencer Dante de que esa no era la vida que quería, lo cual no fue muy difícil, para eso usaste a los líderes de Carnilis, luego de eso te presentaste ante el ofreciéndole tu ayuda y así comenzaste a seducirlo, sabías que no te sería problema alguno hacerlo, por lo que pasaste a la siguiente fase, liberarte del demonio que lo acompañaba, para eso usaste unos convictos sentenciados a muerte que la convocaron al otro lado del continente, por lo que Shamastha tuvo que acudir al llamado. Luego de eso, salvo por la presencia de Dasha todo estaba a tu alcance. Por lo que trataste de hacer que se separara de su lado. Ya dejarías que Carnilis se ocupara de ella. Ese fue tu error, pues Dasha resulto ser demasiado hábil para Carnilis, ellos no pudieron capturarla, en cambio Dasha vigilo tus acciones y trajo de vuelta a Shamastha informándole lo que había descubierto, así como lo que sospechaba arruinando tus planes de matar a Dante. – Concluyó.

Mí visión se posaba entre Milla e Ikaros, quienes se sostenían la mirada en un ambiente bastante tenso. Dentro de mí cabeza procesaba todo aquello de forma lenta, de alguna manera aun me negaba a creer todo lo que se había dicho. Como un tonto inocente, no, más bien como un niño ingenuo me atreví a romper el silencio que se había
formado.

-¿Eso es cierto milla?

-Cierto o no, no debería importarte ya que pronto estarás muerto – Respondió.

La respuesta me dejo en blanco. Permanecí inmóvil mirándola fijamente, sentí como Ikaros descendía del edificio y se posaba junto a mí. El ángel caído toco mi hombro y una calidez recorrió mí brazo precedida por la sensación de tenerlo de nuevo.

-Mátenlos-Ordeno Milla mientras que Ikaros gritaba – ¡Ahora!

Varios disparos se escucharon pero ninguno era hacia nosotros, los tiradores en los edificios comenzaron a caer abatidos, no estaba seguro de que había pasado, pero todo quedo claro cuando Travis Hawkman se mostró desde una de las azoteas. La facción de Ferravíl había venido a brindar su apoyo. Varios grupos de hombres salieron de algunos edificios y embistieron con bravura tanto a la facción de Amanthis como a los caballeros. Pronto una batalla campal se desato a nuestro alrededor. Me mantuve inmóvil, sin participar en la pelea, por su parte Shamastha e Ikaros manteniendo a raya tanto a caballeros como a los miembros de la facción de Amanthis evitando que se acerquen a Dasha y a mí.

Una mano toco mí hombro y oí una voz decirme “espabila” cuando volví en mi me percate que Travis había llegado hasta donde yo estaba.

-Quería volver a verte – Confeso- Pero no bajo estas condiciones.

No respondí, pues puede ver como su expresión cambio y se dirigió hacia donde se encontraban Bernal, Tranhon y Yermen. Les grito algo que por el ruido de la batalla no pude distinguir, ellos respondieron pero igualmente no me entere lo que le habían dicho.

Vi como los tres lo rodeaban, y le atacaban con sus espadas, pero Travis bloque los ataques sin mucho problema con sus dos sables, esquivo un par de ataques más y contra ataco pateando a Bernal, inmediatamente bloqueo a Yermen y con uno de sus sables le propino una herida mortal, se apresuro a retomar su guardia y lo hizo a tiempo evitando un ataque de Tranhon, repelió la agresión empujándole un par de metros con solo la fuerza de sus brazos, para después bloquear un golpe de Bernal y abrir su guardia al mismo tiempo permitiéndose asestarle un fuerte golpe con uno de sus sables que prácticamente lo partió a la mitad. Hawkman se apresuro a redirigir su atención hacia Tranhon quien trato de darle una estocada la cual no tuvo problemas para eludir con un giro con el que contra ataco de forma inmediata separándole la cabeza del resto del cuerpo.

Una mirada se poso en mí de forma fija transmitiéndome un gran desprecio. Voltee hacia ella y me tope con Milla frente a mí, el corazón me dio un vuelco, jamás pensé que ella me miraría de esa forma.

-Ya era hora de que voltearas- Me dijo- Quiero ver la expresión de tus ojos cuando te mate.

-Todo lo que me dijiste… ¿Fue una mentira?- Inquirí de forma ingenua.

-Desde luego.

-¿Inclusive lo de tu pasado?

-Puede que eso allá sido verdad o que todo allá sido una mentira, o puede que algo sea verdad y el resto mentira o algo sea mentira y el resto verdad.

-Esto… ¿Lo has hecho porque realmente lo has querido así, o solo porque es una orden de Saûne?

-Soy una sacerdotisa, vivo para cumplir la voluntad de los dioses.

-Ya veo.

Extendí mí brazo izquierdo frente a mi, milla se puso en guardia esperando mi ataque mientras yo sentía como se acercaba. Un fuerte estruendo se escucho sobre los ruidos del combate, no se trataba más que de un muro de la taberna siendo perforado de golpe por el porta laminas que fue a parar a mí mano extendida, lleve mí mano derecha hacia la tapa del porta laminas (note como Milla se sorprendió al darse cuenta que podía moverlo) y sustraje mí espada. Me sentía contento por haber decidido no enviarla al plano demoníaco.

Sujete la empuñadura del arma con fuerza y deje caer el porta planos, voltee a mirar a Milla, no con odio, pero tampoco como lo hacía hasta hace unas horas, más bien, con determinación. Corrí hacia ella, algunos caballeros se percataron y trataron de interponerse, sin embargo no encontraron más que la muerte al hacerlo. Milla trato de golpearme en cuanto estuve a su alcance, sin embargo evadí el golpe de su báculo y a ella misma de un gran salto, caí a sus espaldas y al hacerlo mate a otro de los caballeros, inmediatamente comencé a abrirme paso entre ellos a con mí espada, ella me siguió y cuando estuve a punto de pasar la última línea ella salto sobre mí de una manera en la que yo jamás me hubiera imaginado que pudiera hacerlo.

-No te dejare escapar-Me dijo.

-No me interesa pelear contigo.

Me lanzo una estocada con su báculo la cual no tuve problemas para bloquear, rechace su ataque e inmediatamente finte una contra, ella se preparo para bloquearme sin embargo di un giro en el último momento pasando así de ella nuevamente. De nueva cuenta trato de detenerme sin embargo un dispara le obligo a detenerse.

-Shamastha vete con Dante, necesitara de tu ayuda- Escuche decir a Ikaros-Milla Fiancusí yo seré tu oponente.
Escuche un nuevo disparo al tiempo que por el rabillo de mí ojo veía a Shamastha transformarse y venir hacia mí, la demonio me tomo entre sus brazos y extendió sus alas emprendiendo el vuelo.

La asombrosa velocidad con la que nos desplazábamos lleno de adrenalina y vértigo a mi cuerpo. Ver Amanthis desde aquella altura seguramente debería ser impresionante, aun más que verla desde la gran rueda, sin embargo, la rapidez con la que nos desplazábamos me impedía tener una buena percepción.

Arribamos al templo en apenas minutos e irrumpimos en él sin preocupación alguna, como lo había pensado todos se habían dirigido a la taberna. Shamastha regreso a su forma humana y nos dirigimos hacia la iglesia, sin embargo antes de entrar en ella notamos como el cielo se nublo y una serie de truenos y relámpagos se dejaron ver y escuchar. Eso era señal de que él estaba presente. Entramos a la iglesia y corrimos hacia el altar, no perdí tiempo alguno pase mi mano por el filo del arma dejando un rastro de mi sangre. Golpee el símbolo de Saûne y pronuncie las palabras necesarias. Una luz blanca y cegadora apareció frente a nosotros y sin dudar entramos en ella.

Espero que les haya gustado. No tengo nada más que decir asi que, nos leemos. Y recuerden cualquier comentario, ciritica, sugerencia, consejo, control para PS2 o juego es bien recibido.




avatar
yuske
Admin

Mensajes : 1141
Fecha de inscripción : 16/03/2012
Edad : 25
Localización : En un lugar de la mancha
Insignias :





Ver perfil de usuario http://alzerath.foroactivo.mx

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por MaNtoSastO el Dom Sep 30, 2012 5:38 pm

Gracias a Dios publicaste el capítulo! Ya me estaban doliendo los hombros ahí colgado xD

Qué decir? Se terminó el sueño y empezó la batalla, Dante deberá seguir aquello con lo que nació lo quiera o no.
Por otro lado reapareció Travis así que es un capítulo genial. Acabando con los tres traidores por sí solo, cómo me encanta ese personaje jaja!

Por el comienzo dice "Volvió a hablar al tiempo que se en la cama junto a mi" faltaría un "sentaba" Razz

Esta vez no me colgaré de ningún lugar mientras espero el próximo capítulo, mejor me escondo debajo de la cama Very Happy

Saludos!


Última edición por MaNtoSastO el Sáb Nov 10, 2012 6:37 pm, editado 1 vez
avatar
MaNtoSastO
Mod

Mensajes : 987
Fecha de inscripción : 18/03/2012
Edad : 28
Localización : Saturno
Insignias :





Ver perfil de usuario http://yutube.com/user/Apaerorfo

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Mar Oct 09, 2012 11:38 pm

Bueno, se que últimamente he estado un poco desaparecido del foro. Tanto como administrador como usuario. La razón es que se me han acumulado un poco los deberes tanto en el trabajo como en la escuela (sobre todo en esta) sumado a que en las ultimas semanas mi atención a estada secuestrada por la canción de hielo y fuego (Teniendo en cuenta que en las ultimas dos semanas he leído 4 de los cinco libros que hay actualmente de la saga -el libro tres vale por 2 ya que esta dividido en dos tomos-). Se que lo anterior no tiene nada que ver con la caída, pero estoy tan ajustado de tiempo que aprovecho para excusar mi ausencia.

Ya hablando de la caída no puedo creer que ya casi alcancemos el capitulo 30, siento que a pasado poco tiempo y a la vez mucho. Sera mejor que ponga en orden lo antes posible todas mis cosas por que al ritmo que vamos antes de que me de cuenta ya habrán alcanzado hasta donde tengo escrito.

Como dato curioso, hoy me lleve al trabajo la libreta donde tengo el mapa del mundo de la caída (es algo bastante sencillo y feo, solo con la división de las regiones) para escanearlo y ponerlo junto con el capitulo. Lamentablemente eso no fue posible. A uno de los jefes se le ocurrió ir a visitar el museo así que todos tuvimos que portarnos bien. Ya sera en para la próxima.

Sobre el capitulo...que puedo decir ¡Que empiece la fiesta!

Cap. 29 Plano celestial III: El reino de Sâune.:


Aparecimos dentro del limbo y lo primero que note no fue la presencia de ángeles custodiando la entrad a los dominios de Saûne. Fue algo más sorprendente, Shamastha parecía estar mareada, podía escuchar como respiraba con dificultad, como cuando se pierde el aliento tras haber corrido demasiado. Lucia confundida pero más que eso seguramente se encontraba aturdida por el cambio dimensional.

-¿Te encuentras bien?-Le pregunte.

-No del todo- Contesto con dificultad- Tú eres el Carnifixis Deus así que no te afecta el cambio dimensional como a los demás.

-La primera vez que fui al plano demoniaco vomite- Le confesé.

-Lo que te afecto fue el viaje, no el cambio. Un humano normal no podría entrar en el plano demoniaco sin morir por sofocación. Tampoco podría llegar a este plano con vida. Para nosotros los demonios, el cambio dimensional entre el plano demoniaco y el humano no es gran cosa, nuestros poderes son reducidos pero no en una gran cantidad, en cambio al entrar al plano celeste nuestra energía es reducida a la de un humano -Hizo una pausa en la que respiro de forma lenta- Tu eres especial, Zôberck debió habértelo dicho, como Carnifixis Deus tus poderes son más limitados en el plano humano que en los demás, por lo que no sientes el cambio dimensional, creo que podemos decir que entre más fuerte sea un ser en el plano humano menos se verá afectado por el cambio dimensional.

-Genial -Exclamé- Tienes la fuerza de un humano aquí, ¿De qué servirá eso para combatir a un dios? Ikaros no debió enviarte conmigo ¿Qué pensaba? ¿Por qué te ordeno vivir conmigo, si él sabía eso? Solo me estorbaras.

-Me envió porque soy una chica- Respondió y me guiño un ojo.

-Y eso de que servirá.

-Ya lo sabrás.

No hice preguntas, preferí quedarme callado aunque poco convencido de que su sexo fuera una ventaja en la batalla.

Avanzamos lo suficientemente despacio como para que Shamastha no vomitara por la velocidad, pero lo suficientemente rápido para llegar a la entrada cuanto antes. No sé cuanto tardamos en encontrarnos con los primeros ángeles, en un lugar que era un limbo podría ser que fuesen horas, incluso días o inclusive, quizás solo hayan sido unos cuantos minutos o segundos. Aunque la verdad dudaba seriamente de la existiera el concepto de tiempo en ese lugar.

Los ángeles comenzaron a disparar sus flechas hacia nosotros, normalmente las hubiera esquivado, sin embargo no estaba seguro de que tanto podría hacer Shamastha para enfrentarles, por lo que decidí que sería mejor repelerlas. Sujete mi espada con fuerza y la sacudí creando una ráfaga de viento que desvió los proyectiles, me apresure a contra atacar, no sé que me impulso pero abrí mi boca y grite como nunca antes lo había hecho. Emitiendo un sonido tal que me dio la impresión de ser mas un rugido que un grito. Los ángeles parecían haber sido aturdidos por ello, aproveche su estado y cargue contra ellos. Cree con mi espada un par de ráfagas de viento cortante, matando o hiriendo así a varios, obligándoles a romper filas. Me interne entre ellos y comencé a repartir golpes con mi espada que en la mayoría de los casos resultaron ser mortales, cree en una de mis manos una pequeña esfera de energía usando mi calor corporal y la dispare en forma de rayo, el cual incendiaba todo aquello que tocaba. Sentí un ligero escalofrío en mi cuerpo pero pasó pronto. Use la electricidad de mi cuerpo para despedir una serie de rayos desde mi mano libre terminando con la vida de algunos cuantos ángeles más. Clave mi espada en el estomago de uno de los ángeles atravesándolo de lado a lado, me apresure a retirar el arma de su cuerpo solo para asestarle un fuerte golpe en un costado a otro ángel que le produjo una herida mortal, mas ángeles comenzaron a venir hacia mí y proporcionalmente los ángeles perdieron la vida. Nuevamente me es imposible decir cuánto tiempo duro la lucha, pero al final no quedaba ningún ángel vivo.

La puerta a los dominios de Sâune estaba hecha de un reluciente mármol blanco con incrustaciones de oro y diamantes. Era sin duda una puerta preciosa, sin embargo eso no evito que la destrozara usando una gran cantidad de energía.

Mí odio poco a poco ganaba terreno dentro de mí y el saber que detrás de la puerta que había destruido se encontraba se encontraba la responsable de mi más reciente sufrimiento no ayudaba a contenerlo. Entramos a sus dominios y lo primero que note fue un dulce olor a flores, el paisaje era bastante parecido a como lo había sido el reino de Khauntea, sin embargo no le preste realmente atención, limitándome a avanzar hacia lo que parecía ser un palacio de un pulcro blanco.

Durante el trayecto viejos rencores emanaron a la superficie intensificando aun más la llama de mi odio por Sâune. De una forma podía considerarla como la causante de todas mis desgracias, a ella es a quien mis padres habían acudido y adorado, esperando obtener su favor y que les brindase un hijo. Un hijo que con el tiempo sería pedido en sacrificio por todos los dioses y su maldito oráculo, provocando que mis padres hicieran un trato don Zôberck en buscan de venganza, fue por eso que ellos me crearon, para que yo tomara revancha en su nombre. Y si, aunque también de forma indirecta, Sâune era la responsable de mi existencia, de que yo estuviera con vida, de que yo existiera, pero ¿No sería mejor no existir a tener una vida en la que se es constantemente cazado y sin poder relacionarte con las personas a tu alrededor? ¿No era mejor no existir a tener una existencia vacía? Probablemente si lo sea, pero eso es algo que jamás sabré pues mí existencia no es vacía, tiene un solo, único y renovado objetivo: Asesinar a los dioses. Tal y como lo había dicho Zôberck cuando lo conocí.

Llegamos hasta el palacio y entramos en el. Fue casi como si hubiésemos vuelto al limbo pues estábamos en una extensa habitación blanca. En medio del lugar se encontraba una cama adose lada rodeada de un biombo que impedía ver directamente a quien se encontraba en la cama. Una figura femenina se levanto de ella, podía ver las curvas de su cuerpo, no había duda de que se trataba de una hermosa mujer, ella se incorporo, pude ver su silueta completa a través del biombo parecía estar vistiéndose por lo que se tomaba su tiempo. Una vez lista camino hacia fuera del biombo que la resguardaba de cualquier mirada dispuesta a mostrarse ante nosotros. Pude apreciar el momento en el que iba a salir… fue entonces cuando todo se volvió oscuro para mí.

Forcejeaba por volver a ver, pero Shamastha no retiraba sus manos de mis ojos obstruyendo mi visión.

-Realmente no esperaba el fracaso de mi sirviente- Escuche decir a una maravillosa voz que identifique como la de Sâune- pero lo que me sorprende mas es verte aquí Shamastha ¿acaso no tuviste suficiente con nuestro último enfrentamiento? ¿Vienes a que termine lo que deje pendiente esa vez y acabe con tu vida?

- La única vida que se terminara hoy es la tuya Sâune, querida.- Escuche responder a Shamastha- A eso es a lo que vine, a verte morir.

-No me hagas reír, piensas que él podrá matarme cuando ni siquiera podrá verme sin sucumbir ante mí. Solo mírate, justo ahora le tapas la vista para que no caiga bajo mis encantos. Un solo vistazo a mi cuerpo y él como cualquier hombre terminara sucumbiendo ente mi belleza.

Me quede en silencio y deje de forcejear. Así que esa era la razón por la que Shamastha no me había permitido verla en cuanto salió, si la hubiera visto, hubiera quedado encantado por el poder de su belleza perdiendo así la pelea antes de iniciarla. Está bien, no podría verla y eso sería un problema, pero comenzaba a entender el por qué Ikaros la había enviado conmigo.

-Shamastha- La llamé- Tú serás mis ojos ¿cierto?

-No exactamente- Respondió.

Sentí como era arrojado hacia atrás. Caí al suelo con el pecho hacia el piso, quise abrir los ojos y ver que había pasado pero me resistí a hacerlo. Escuche unos cuantos sonidos fuertes, golpes secos y gritos… Los gritos de Shamastha.

No sabía qué hacer, tenía que hacer algo, ¿pero qué? Con esta desventaja pelear resultaría bastante difícil. Me incorpore con cuidado tratando de no abrir los ojos. Relaje mi cuerpo. Sentí una presencia que se movía rápido hacia mí por lo que me apresure a interceptarla con una patada que la cual fue bloqueada.

-¡Que se supone que haces idiota!- Exclamo la demonio mientras soltaba mi pie- No trates de luchar así, solo serás una molestia.

-Está también es mi pelea- Dije.

-ya no lo es.- Bramo La demonio y sentí como se apresuraba a volver al combate.

Deje escapar un quejido inconforme ante las palabras de Shamastha, de ninguna manera permitiría que ella se quedara con mi pelea. Relaje aun más mi cuerpo y regule mi respiración identificando plenamente las presencias de ambas, tal vez no veía, pero podía sentir como la presencia de Sâune rodeaba a la de Shamastha, por lo que me fue fácil suponer que le estaban dando una paliza. Rasgue mis pantalones tomando un buen trozo de tela el cual use para cubrirme los ojos y no mirarla accidentalmente, me gire hacia donde estaba la presencia de Sâune y corrí hacia ella. Ataque una vez que estaba lo suficientemente cerca, sin embargo, el golpe de mi espada paso de largo, me apresure a retomar mi guardia pero sentí un fuerte golpe en las costillas y uno más en el estomago que me doblego, poco después el dolor se traslado a mi rostro. Sentí como unas manos me tomaban por el cuello de mi playera y me obligaban a tenerme en pie.

-Eres mucho menos de lo que esperaba- De dijo para después clavarme la rodilla en la zonas blandas, deje escapar un quejido y me encorve un poco, inmediatamente sentí el impacto de un gancho a la cara.

Sentí como la presencia de Shamastha avanzaba contra Sâune, quien se apresuro a patearme en el pecho lanzándome lejos de ella. Caí de espaldas dando unos cuantos giros, la mochila que llevaba a mis espaldas se desprendió de mí quedando unos metros más allá de donde yo me había detenido. La improvisada venda que cubría mis ojos también se desprendió por lo que tuve especial cuidado antes de abrirlos, comprobando antes que Sâune no se encontrara en la dirección a la que mi vista apuntaba. Sentí la presencia de Shamastha pasar sobre mí, cuando abrí los ojos pude ver como ella chocaba contra el suelo. Se encontraba herida, tenían ya algunos moretones y rasguños debido a la pelea. Ella abrió sus ojos topándose conmigo, sin embargo su vista se desvió hacia mis pertenencias las cuales habían salido de mi mochila, quedando esparcidas entre nosotros. Su atención había sido capturada por las mascaras que había comprado. Fue ese momento en el que una maliciosa sonrisa se dibujo en su rostro.

Espero que les haya gustado un poco más que a mí, aunque lo dudo un poco pues tras leerlo no me parecido tan bueno como cuando lo escribí, sobre todo la parte de los ángeles. No obstante no tengo el tiempo para corregirlo como se debe, así que se tendrá que quedar.

Como ya saben, cualquier duda, comentario,critica, sugerencia, pregunta, consejo, ofrecimiento a ayudarme con mis deberes, es bien aceptado.

Hasta luego.


Última edición por yuske el Jue Dic 13, 2012 11:01 pm, editado 1 vez




avatar
yuske
Admin

Mensajes : 1141
Fecha de inscripción : 16/03/2012
Edad : 25
Localización : En un lugar de la mancha
Insignias :





Ver perfil de usuario http://alzerath.foroactivo.mx

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Mar Oct 30, 2012 3:33 pm

creo que estoy gafado o algo por el estilo, las cosas no me han salido bien y no han dejado de aparecer ante mi problemas y obligaciones.

Pero bueno he aqui el capitulo 30

Cap 30. Mascara y antifaz:



Veía el dolor en su rostro, le costaba moverse, pero pese a eso seguía estirando su mano hacia la máscara que yacía entre nosotros. Logro alcanzarla por my poco, apenas y las yemas de sus dedos tocaba la máscara, sin embargo ese contacto resulto ser suficiente como para jalarla hacia ella. La tomo con ambas manos y la miro fijamente apreciándola con un destello de nostalgia y alegría. Paso una de sus manos por su rostro borrando una línea de sangre la cual unto en la máscara. Lentamente la demonio comenzó a ponerse en pie, no sin dificultad alguna.

-¿Qué porquería tienes ahí? –Pregunto Sâune con un pizca de curiosidad en su voz.

-Solo una bagatela – Respondió Shamastha levantando la máscara para que la diosa pudiera apreciarla - ¿La recuerdas, no? -No hubo respuesta alguna, por lo menos no una que pudiera apreciar.-Pues entonces te contare su historia:

<< Hace muchos años existió una joven desprovista de toda gracia y belleza, la pobre estaba enamorada de un apuesto y joven hacendado, al que solo le interesaba la belleza exterior. Durante mucho tiempo la joven chica clamo por la ayuda de la diosa del amor y la belleza, diariamente dejaba alguna ofrenda al pie de su altar pidiéndole que interviniera en su favor y le ayudara a hacer que aquel hombre se fijara en ella.

Un día recibió un mensaje de la diosa: “Tu petición me es imposible, no puedo hacer nada, él no te corresponde, será mejor que lo olvides.”

Decepcionada al ver que su diosa le daba la espalda, la chica, negándose a renunciar al amor que sentía por aquel joven, busco ayuda en otros lugares y de parte de otros seres. Tras descubrir cómo, realizo un indecoroso ritual llamando a la princesa del abismo: La demonio de la lujuria. La chica le explico la razón por la que la había llamado y pidió su ayuda. Tras discutir que ganaría ella, la demonio acepto. Tomo barro del suelo y se lo unto en el rostro creando una bella mascara con su forma, la rocío con polvos de oro dándole a la mascar dicha tonalidad, le coloco plumas de colores volviéndola aun más llamativa y final mente la baño con su sangre dotándola de sus poderes.
Tras recitar un poderoso hechizo quedo lista.

-Esta es la máscara de seducción- Le dijo- Es capaz de imitar el más grande don de Sâune. Úsala frente a cualquier hombre o mujer, no importa de quien se trate caerá a tus pies dispuesto a todo. – Y tras eso la puso en sus manos.
Luego de eso, la demonio desapareció con la advertencia de que regresaría por su recompensa.

La chica, insegura decidió probar la máscara antes. Esa misma noche se dirigió a una taberna con la máscara puesta. Fue precavida al principio, probando gradualmente el poder de la máscara. Al final de esa noche la chica había seducido a cada hombre de la taberna, los cuales comenzaron a pelear por ella creando un gran disturbio en el que varias vidas se perdieron.

Los rumores de que la pelea campal se había debido a una mujer enmascarada no se hicieron esperar. Dichos rumores recorrieron Amanthis hasta llegar a los oídos de ella: la sacerdotisa Lamia Lusfin. De inmediato la sacerdotisa sospecho del origen de la máscara. No tardo en descubrir quién era su poseedora, sin embargo no actuó. Precavida como solía ser, la sacerdotisa se mantuvo vigilando a la chica quería averiguar hasta donde llegaba el poder de la máscara antes de enfrentarse a ella. Con horror descubrió que con ella la chica podía incluso seducir a las mujeres.

Por su parte la chica se había vuelto imprudente, segura del poder que tenia gracias a la máscara creía que nadie podía detenerla, que nadie podía negársele. Ya había experimentado lo suficiente, ya sabía lo que podía hacer, ahora iría a por el único que realmente quería. Sin embargo cometió en un error al caer en una trampa muy obvia al ser cegada por el poder que poseía.

La sacerdotisa Lamia que nunca dejo de vigilarla descubrió sus planes y su objetivo real, por lo que decidió que era tiempo de actuar. Consciente del peligro que había, la sacerdotisa se presento frente al altar se Sâune exponiéndole la situación a la diosa, quien inmediatamente ideo una contramedida. Según cuenta la leyenda al día siguiente un ángel bajo hacia la tierra y le entrego a la sacerdotisa un raro antifaz dorado adornado con plumas y le dijo:

-Este es el antifaz de la castidad, creado por la propia Sâune, tiene el poder de anular los encantos de la belleza. Úsalo bien.

Con un “escudo” capaz de proteger a quien lo usaba de la aquella terrible mascara, la sacerdotisa se dirigió al hogar de aquel joven y le explico del peligro que corría, pero que tenía un plan para capturar a su agresora, por lo que necesitaría su ayuda. Fue así que la sacerdotisa convenció al joven de dar un baile de mascaras e invitar a todo el pueblo que era Amanthis en ese entonces.

La chica al enterarse de que su amado ofrecería un baile de mascaras creyó que la suerte estaba de su lado, por lo que se presento sin saber que había mordido un anzuelo.

No perdió tiempo. Inmediatamente busco al joven hacendado y al encontrarlo se acerco a él. Le causo cierta curiosidad el antifaz que llevaba, dorado y con plumas, bastante parecido a su máscara, pero no le dio importancia y lo considero como solo una coincidencia.

-Buenas noches, mi señor- Dijo con dulzura y mirándolo con interés, como tantas veces lo había hecho antes.

El joven volteo hacia ella y la miro a los ojos, más su mirada no cambio, como lo había pasado tantas veces, sino que se mantuvo trasmitiendo cierta repulsión, como si se tratara de un desperdicio.

-Buenas noches- Respondió el joven por cortesía, aunque de forma cortante y le dio la espalda a la chica.

¿Por qué no había funcionado?, se pregunto a si misma sorprendida ante lo que había ocurrido. Llego a la conclusión de que quizás no la haya visto bien. Por lo que volvió a intentarlo, sin embargo obtuvo el mismo resultado.

Confundida la chica abandono el salón del baile y se interno en los jardines de la hacienda.

A los pocos minutos la sacerdotisa, quien ahora levaba aquel antifaz, se presento ante ella y le dijo:

-Haz causado muchos problemas con esa mascara. Si te entregas ahora, abogare por que tengas una muerte rápida.

-No, porque mejor tu no olvidas esto y me dejas ir- dijo intentando encontrarla con el poder de la máscara.

-Es inútil-Declaro la sacerdotisa- Mientras use el antifaz de castidad tu mascara no tendrá efecto en mi.

-Así que es eso…-Dijo la chica para sí- ¡Entonces solo tengo que arrebatarte esa cosa!-Grito y se abalanzo sobre ella, no obstante la sacerdotisa no tuvo problema alguno y la derribo despojándola de la máscara.

-Primero destruiré esto- Dijo la sacerdotisa, sin embargo la máscara comenzó a calentarse obligando a la sacerdotisa a soltarla.

El artefacto cayó al piso para después salir disparada hacia el frente tomando altura, dando a parar a las manos de la princesa del infierno.

-He venido por mi recompensa- Dijo.

La sacerdotisa, sorprendida por la presencia de la demonio trato de interponerse, mas solo consiguió ser despedida de golpe que la separo de la antifaz.

La chica, quien chillaba en el piso rogaba al demonio por más tiempo, pero ella se negó a dárselo y tomo su energía interna, aquello a lo que ella llamaba “alma”. La demonio recogió el antifaz y lo examino con cuidado comparándolo con su máscara.

La sacerdotisa, en un intento por exterminarla, musito un hechizo, el cual fue interrumpido por la demonio al darse cuenta de su intención.

“Este antifaz contiene la esencia de Sâune, justamente igual que la máscara la mía. Quizás algún día me sea útil.” Pensó la demonio y musitando un conjuro sello los poderes de ambas mascaras esperando el día en el que los necesitara.

…luego de eso, la demonio tomo las almas de quienes habían sido seducidos por su máscara, con los días y ante el fracaso de la sacerdotisa, se llego a saber que todas esas muertes fueron causadas por una máscara maldita, así también se rumoro de la existencia de un antifaz que anulaba sus efectos malignos. Con los años la gente comenzó a reproducirlas basándose en vagas descripciones, olvidándose del origen que creó su leyenda. >>
Shamastha concluyo su historia y con una sonrisa burlona dibujada en su rostro agrego:

-Es la hora de que libere el sello que coloque.

La máscara destello de repente y Shamastha paso la máscara por su cabeza colocándosela pese a que Sâune trato de impedirlo usando lo que me pareció era una flecha. Sus heridas comenzaron a sanar, podía apreciar como su fuerza era renovada.

Shamastha salto fuera de mi campo de visión, seguramente lazándose contra Sâune. Escuche unos cuantos quejidos, así como unos fuertes golpes, oí como alguien caía al suelo. Después hubo un fuerte impacto que creo vibraciones hasta donde yo me encontraba. Una leve explosión se suscito seguido de un grito de dolor, después un leve quejido procedido de un furioso grito. Hubo otra explosión y después un fuerte golpe. Momentos después ella cayó a mi lado rebotando contra el suelo.

-¿De verdad creías…que con una simple mascara podrías ganarme?-Dijo Sâune en tono de burla.
Shamastha tomo el antifaz y le unto un extraño líquido azul, dejándolo a mi alcance antes de levantarse.

-No, realmente no- Le contesto la demonio. – Pero ya tengo lo que quiero- le mostro una de sus manos.

-¿Acaso crees que mí propio poder podrá ayudarte? Me decepcionas Shamastha, deberías saber que ese poder no te será de utilidad contra mí.

-Pero a mi si- Dije encarándola por primera vez.

Hasta luego.




avatar
yuske
Admin

Mensajes : 1141
Fecha de inscripción : 16/03/2012
Edad : 25
Localización : En un lugar de la mancha
Insignias :





Ver perfil de usuario http://alzerath.foroactivo.mx

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por MaNtoSastO el Sáb Nov 10, 2012 7:18 pm

Finalmente me leí los capítulos que me faltaban. Aunque tienes razón con la parte de los ángeles del 29, están buenos igual. Y el 31 volverá a estar tremendo.
Espero que tu suerte mejore Smile

Mientras me colgaré del venitlador y contrataré a un hombre para que sostenga una sortija y así pretender que el ventilador es una calecita de feria Very Happy

Saludos!
avatar
MaNtoSastO
Mod

Mensajes : 987
Fecha de inscripción : 18/03/2012
Edad : 28
Localización : Saturno
Insignias :





Ver perfil de usuario http://yutube.com/user/Apaerorfo

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por FN Minimi el Dom Nov 11, 2012 9:52 pm

La lei entera, me tomo todo el dia pero valio la pena,
Maldita malla desde el principio me callo mal Dx
Muere bitch!!! El es mio!! ok no ._.

Realmente quiero saber en que resultara esta batalla.
avatar
FN Minimi
Bardo

Mensajes : 54
Fecha de inscripción : 09/11/2012
Insignias :





Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Mar Nov 13, 2012 12:39 am

Hola gente.

No se que me hace mas feliz, un nuevo usuario o un/a lector@ más. No se que me produce mas felicidad, pero bueno, gracias por el interés Minimi, tanto por unirte a este foro, como por leer la caída de los dioses, me parece increíble que le hayas dedicado todo un día a esta historia. De verdad gracias y espero no decepcionarte.

Por otra parte, si lo admito, he estado muy desaparecido tanto de la administración como de esta historia, así como de Broken. Creí que tenia mas tiempo asi que me relaje un poco, pero cuando me di cuenta los exámenes y los trabajos finales estaban devuelta, siento no poder estar mas activo, pero espero que esto compense mis descuidos. Como admin...bueno creo que ya habrán notado que tramo algo, pero eso es todo lo que diré. Como usuario...Manto, lamento dejarte en solitario en el Club de " Algún día les pondré un mapa de la historia" pues es este día (o noche) les dejare un sencillo y feo mapa del mundo de dante (el plano humano) con su división política, es decir, con el nombre de las regiones y de los dioses que tienen sus templos en ellas. Repito no es muy bonito, ni muy eleborado, pero espero que sirva para ilustar un poco la historia.

Pero esperen, eso no es todo (...ok, eso sonó como un infomercial), no se si este ya se los había presentado, pero también les dejo un dibujo coloreado de dasha, hecho por Van_zirius.

Mapa:


Dasha:


Ahora sin mas preámbulo el capitulo 31

Cap. 31 Frente a frente:



No me explicaba cómo es que era capaz de ver a través del antifaz, supongo que el material a la altura de los ojos era poroso y eso me permitía ver. Pero no lo podía asegurar. Aunque al final de cuenta terminaba por importarme un pepino. Ahora que podía verla, podría enfrentarla.

Sâune era tan altacomo Shamastha, su tez era blanca y su liza cabellera rubia caía hasta su espalda, su rostro agraciado era definitivamente el de la diosa de la belleza, sus ojos color lila mostraban una mirada de enfado, pero era evidente que no siempre lo hacía. Su figura era esbelta, con unas piernas bien torneadas, sus caderas pronunciadas y una cintura que invitaba a cualquiera a sujetarla…más a parte todo del tamaño justo, ni más ni menos. Estaba vestida con una especie de toga blanca ceñida a su cuerpo.

La tensión se apoderaba del ambiente mientras ella esperaba que hiciera el primer movimiento, más yo esperaba lo mismo.

-Apuesto a que no te lo esperabas- Dijo Shamastha de forma inesperada- Que tu propia creación sea usada en tu contra- Añadió y rompió en carcajadas.

Sin embargo, Sâune la ignoro. Se obligo a hacerlo, si se desconcentraba, si bajaba la guardia por un segundo, yo obtendría la ventaja.

Alcé mi mano derecha frente a mí y ella se apresuro crear un arco y una flecha con su energía al tiempo que mi espada llegaba a mis manos. Disparo la flecha contra mí, más no me fue difícil detenerla lanzando un ataque con mi arma. Ambos ataques explotaron al colisionar. Me apresure a moverme de lugar y lo hice justo a tiempo para esquivar una nueva flecha. Me acerque a la diosa por su izquierda y trate de acertarle un golpe de mi espada, sin embargo ella logro retroceder, estiro una de sus manos atrapándome por un brazo e inmediatamente trato de golpearme, pero solo se quedo en el intento, pues mi reacción fue tan rápida que le coloque una fuerte patada que le mando contra el biombo antes de que pudiera lanzarme su golpe.

Recompuse mi guardia y mire hacia donde había caído. No debía precipitarme.

-¡Maldito crio!- Bramo la diosa mientras se incorporaba-¿Cómo te atreves a golpear así a una mujer?

-¡¿Cómo te atreves tu, ha darle el regalo de un hijo a una pareja para después quitárselo?!-Grite con enfado.

Sâune rompió en risas, divertida, como si hubiese recordó una buena broma lo cual me molesto aún más.

-¡Oh! Es cierto…tus padres, esos enfermos mentales que no dejaban de chillar por un vástago. Jamás entendí ese resentimiento, querían un hijo y se los di, tuvieron uno, les di justo lo que querían y aun así hicieron un trato con Zôberck… menudos mal agradecidos.

-¡Ustedes se lo quitaron! ¡Les quitaron a mi hermano!- Brame y agite mi espada creando una ráfaga de viento la cual destruyo la cama que había detrás del biombo, sin embargo Sâune logro esquivar el ataque.

Salte hacia ella y trate de hacerle un corte con mi espada, no obstante logro evadir mi ataque golpeando mi brazo para después conectarme una patada en la cara la cual me derribo.

-No deberías quejarte- Dijo – Fue gracias a eso que tu existes. De hecho deberías agradecernos por tu existencia, tal y como lo hacen todos.

-¡Jamás! Tú que sabes…ustedes que saben… mi vida… mi vida… ¡Por culpa de ustedes no tengo una vida!- Dije.- Por eso son mi objetivo, su muerte es mi razón de existir, porque mientras ustedes existan yo no podre vivir.

-¿Eso es lo que ellos te han dicho?- Dijo la diosa refiriéndose a los demonios.

-Eso es lo que ustedes me han hecho. Desde que se llevaron a mis padres, cuando estuve en aquellos orfanatos, la forma en la que sus sacerdotes me trataban, los caballeros que trataron de matarme e incluso el arcángel que enviaron a tomar mi vida en la casa de Zôberck. Y todo porque me temían… no, porque me temen. Ustedes han creado a su némesis en mí, al arrebatarme todo aquello que he querido.

-Eres un llorón – Hablo Sâune de repente- Justo como tus padres.

-¡Cállate!- Grite furioso.

-Pero tienes razón al decir que hemos hecho tu existencia miserable y que no te hemos permitido vivir como un humano normal- Hizo una pausa- Aunque tampoco es que lo seas, pero podemos solucionarlo, solo baja esa espada y quítate el antifaz y pronto estarás en el mismo lugar que tu hermano.

No dije nada, ni una solo palabra, únicamente me limite a lanzarle una esfera de energía la cual desvió con una suya.

-Entonces será por las malas- Dijo la diosa más para ella que para mí y se apresuro a lanzarme tres flechas de energía.

Corrí hacia la derecha para evadir la primera de ellas, logre frenarme a tiempo para evitar la segunda, sin embargo no logre eludir la tercera la cual roso mi pierna derecha en un costado hiriéndome.

Trate de lanzar una contra ofensiva, sin embargó la distracción causada por la herida me había impedido advertir que Sâune se había acercado a mi desde la izquierda, trate de darle una estocada, pero la esquivo girando ligeramente su cuerpo. Estiro su brazo derecho hacia mí, no con la intención de golpearme, iba hacia el antifaz, si me lo arrancaba todo terminaría.

-No olvides que si puedes enfrentarme es gracias a mi poder- Dijo la diosa.

-¡Y tú no te olvides de mí!- Intervino Shamastha apareciendo a mi lado al tiempo que le colocaba una patada en el rostro a Sâune haciéndole caer y dar un par de vueltas por el piso.

-Gracias- Le dije al demonio mientras retomaba mi guardia.

-No hay de que- Dijo- No permitas que te distraiga con tu pasado, hace que te desconcentres y eso lo aprovecha ella- Me dijo- Además me estas decepcionando Dante, creí que por tener los poderes de Khauntea en ti terminaría esto apenas y pudieras verla.

-Por alguna razón no puedo controlar sus poderes- Respondí algo ofendido y avergonzado.

-Aunque realmente no los necesitas para acabar con algún dios, trata de tener algún control sobre ellos, será una gran ventaja.

-Entendido, ¿Qué haremos ahora?

-Patearle el trasero desde luego – Dijo y se lanzo contra la diosa.

Sâune recibió el ataque de la demonio con la guardia recuperada por lo que pudo bloquearla, inmediatamente paso al contra ataque, incrustándole un gancho izquierdo en el abdomen doblegándola para después impactarla con una onda de energía que la proyecto por varios metros.

Sin embargo, mientras la diosa se concentraba en Shamastha, yo me había acercado a ella por uno de sus flancos, blandí mi espada, mas solo logre rasgar levemente la toga que vestía, Sâune trato de recomponer su postura, no obstante se lo impedí lanzándole una esfera de energía que exploto al impactarse en ella mandándola algunos metros hacia atrás. Cuando se incorporo la diosa pude ver como no la había herido como llegue a pensar, sin embargo, no tuvo tiempo de nada pues Shamastha le lanzo unas bolas de fuego obligándola a moverse, lo cual aproveche para tratar de interceptarla con un golpe de mi arma, el cual nuevamente logro eludir. Sâune me golpeo en el abdomen y nuevamente trato de arrancarme el antifaz, pero de nueva cuenta Shamastha se lo impidió, esta vez con una de sus esferas de fuego. Aproveche la distracción de la diosa para girar sobre mí mismo y acertarle una patada que la hizo retroceder, para luego ser interceptada con un golpe al rostro de parte de la demonio consiguiendo desestabilizarla, Shamastha se apresuro a tomarla por la toga y la acerco a ella uniéndole la rodilla en el estomago, inmediatamente después creó una llama en una de sus manos y trato de golpearla con ella, sin embargo la diosa reacciono a tiempo agachándose para después dar una patada barrida a la demonio derribándola.

Me apresure a atacarle, pero ella ya estaba preparada, lanzo una onda de energía contra mí que muy a penas conseguí esquivar de un salto, no obstante quede expuesto al disparo de una flecha de la diosa, gire tanto como pude el cuerpo para esquivarla y cuando pensé que lo había logrado la flecha estallo.

El dolor de mi caída en seco contra el suelo se sumo al producido por la explosión. Me ardía la mitad del cuerpo, como si estuviera quemado, sin embargo tras quedarme un poco quieto el dolor fue disminuyendo hasta volverse soportable y eventualmente desaparecer.

Trate de tomar mi espada, fue en ese momento en el que me di cuenta que la había perdido, alcé mi vista para buscarla con la mirada pero lo que encontré fue algo que me dejo anonadado. Cerca de una docena de flechas estaban incrustadas en el cuerpo de Shamastha, las cuales explotaron poco después. Deje escapar un grito negativo de desesperación y horror ante lo que había presenciado.

Me incorpore tan rápido como pude y corrí hacia la diosa, aun no se había dado cuenta de lo que hacía, estaba totalmente complacida por lo que le había hecho a la demonio. Cree una ráfaga de viento la cual la golpeo, levantándola del piso, un torbellino apareció haciéndola girar, desorientándola, alcé mi brazo izquierdo y mi espada llego a mí, salte hacia ella dispuesto a interceptarla en el aire y… una flecha se incrusto en mi pecho.

Ambos caímos al suelo, la flecha en mi cuerpo no exploto, sin embargo la energía que la formaba entro en mi causándome un gran dolor. Tome mi espada con dificultad y me puse en pie, levante la vista y me encontré con Sâune lista para lanzar una nueva flecha hacia mí, La diosa disparo la saeta y yo la esquive de la peor forma posible: saltando. Quede expuesto a un nuevo disparo, el cual llego poco después incrustándose esta vez en mi abdomen, la energía de la flecha volvió a penetrar en mi sin embargo eso no me freno, no sabía bien lo que me pasaba, pero sentía como una mi fuerza aumentaba, una corriente de aire apareció alrededor mío propulsándome hacia la diosa, caí sobre Sâune quien trato de recibirme con un golpe sin ningún éxito, en cambio si recibió el frio metal de mi espada.

Espero que haya sido de su agrado este capitulo. Como saben cualquier comentario, consejo, critica, sugerencia, café con leche, es bienvenido.

Y para dejarles aun con mas intriga les dijo que el próximo capitulo cierra la saga de Amanthis Smile




avatar
yuske
Admin

Mensajes : 1141
Fecha de inscripción : 16/03/2012
Edad : 25
Localización : En un lugar de la mancha
Insignias :





Ver perfil de usuario http://alzerath.foroactivo.mx

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por Izanagi el Mar Nov 13, 2012 2:55 pm

Si que tenía abandonada esta historia (Todavía tengo que relear la de Manto también...) pero en fin me puse a leer unos cuantos capítulos juntos y a pesar de que creo que ya te lo dije (digo creo porque es el final del año y mi cabeza no está en su mejor momento) es sorprendente ver como mejoras en cada entrega de capítulos, ahora se nota menos porque estas re-editados pero igual se nota tu mejora Yuske y eso es el mejor elogio posible (Espero que no suene mal XD), igualmente estoy esperando los nuevos capítulos que donde te habías quedado era la mejor parte. Sobre el mapa me sorprendió que todo sea un continente conjuntado, al mejor estilo pangea auqnue hasta ahora en esta historia la "geografía" no fue lo más importante.

En fin, como siempre me quedo sin nada para decir rapidamente....

Saludos: Izanagi
avatar
Izanagi
Escudero de palabras

Mensajes : 209
Fecha de inscripción : 18/03/2012
Insignias :





Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por FN Minimi el Mar Nov 13, 2012 3:44 pm

;o; Shamastha!!!.

Ojala haya matado a esa bitch!




avatar
FN Minimi
Bardo

Mensajes : 54
Fecha de inscripción : 09/11/2012
Insignias :





Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por MaNtoSastO el Mar Nov 13, 2012 5:14 pm

Recuerdo haber visto el dibujo de Dasha en el Deviant art de Van.
Y sobre el mapa solo tengo una cosa por decir... ¿Sabes lo que significa que lo hayas puesto al fin? Ahora tengo que esforzarme y hacer el mío xD

Tal y como dije el capítulo fue tan bueno como la primera vez. Esa Saune (no sé poner el techito) D: sí que se hace odiar.

Ya estamos casi llegando a los capítulos estreno!!! No puedo esperar Very Happy

Saludoh!
avatar
MaNtoSastO
Mod

Mensajes : 987
Fecha de inscripción : 18/03/2012
Edad : 28
Localización : Saturno
Insignias :





Ver perfil de usuario http://yutube.com/user/Apaerorfo

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por d-conanmx el Mar Nov 13, 2012 6:25 pm





"Los rumores son como chispas: si reúnes suficientes, algo acabara ardiendo"
- Flavor text de "Muchedumbre azusada"
avatar
d-conanmx
Escudero de palabras

Mensajes : 291
Fecha de inscripción : 30/03/2012
Edad : 32
Localización : Leondres, provincia de Guanawashintong
Insignias :





Ver perfil de usuario http://d-conanmx.deviantart.com

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Mar Nov 13, 2012 9:12 pm


Creo que se refiere a esto http://browse.deviantart.com/?q=la+caida+de+los+dioses#/d5bv74a

sobre el mapa solo tengo una cosa por decir... ¿Sabes lo que significa que lo hayas puesto al fin? Ahora tengo que esforzarme y hacer el mío xD

Imagine que desencadenaría esa reacción XD

Y lo mejor es que la historia crece y sin que me esfuerce ya lo verán.




avatar
yuske
Admin

Mensajes : 1141
Fecha de inscripción : 16/03/2012
Edad : 25
Localización : En un lugar de la mancha
Insignias :





Ver perfil de usuario http://alzerath.foroactivo.mx

Volver arriba Ir abajo

Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 5. Precedente  1, 2, 3, 4, 5  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.