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[E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Lun Ene 28, 2013 5:55 pm

Primero que nada, gracias por leer y/o comentar.

Dconanmx, aclarando un poco a lo que que señalas, si, Zôberck (1er demonio de la jerarquia) se incluye entre los siete demonios. y como bien mencionas shamastha (3er demonio) y Rêmeth (7to demonio) son parte de los 7, asi mismo se incluye Zerstören (2do demonio) el cual apareció por ahí del capitulo 13. Los tres demonios restantes aun no aparecen, pero y si me permiten un pequeño spoiler:

Spoiler:

En la siguiente saga se mencionara el nombre del 4to demonio en jerarquía

Igualmente espero comenzar a decir un poco mas sobre los demonios pronto.

Minimi, pues si hay algo de eso, de hecho me baso en eso, pero no es que sean los siete pecados como tal, a excepción de Shamastha. pero reitero si hay algo de eso.

En el capitulo anterior vimos a un dante desquiciarse al recibir cierta información, pues bien, este capitulo continua donde se quedo el anterior, asi que prepárense que la acción comienza ahora.

Capitulo 40.- El fuego divino:



La explosión derribo más de una pared y causo gran conmoción, pero no tanto comparada con la que causaría yo, pues apenas y se disipo el polvo levantado descubrí que estaba dentro del templo de Faladrin.

Sin perder el tiempo alcé mi mano llamando a mi espada y esta acudió a mí. Tan pronto como la sostuve salte hacia el vacio, con toda la intención de dirigirme hacia aquel fuego que se hallaba resguardado dentro del volcán.

Los asustados peregrinos corrían de un lado a otro, tratando ponerse a salvo de lo que estaba pasando. Algunos caballeros trataban en vano de preservar el orden guiando a la gente fuera del templo, pero los visitantes estaban tan alterados que poca atención prestaban a las indicaciones de los guardias del templo.

El resto de los caballeros en la explanada corrieron hacia el edificio que había hecho explotar. En cuanto me vieron con la espada en mano dedujeron que yo era él responsable de lo ocurrido, por lo que se abalanzaron hacia mí. No me moví de donde me encontraba, espere a que ellos llegaran a mí.

Tan pronto el primero de ellos estuvo cerca me lanzo una estocada la cual no me costó nada evadir, quizás no sea el indicado para decirlo, pero pude sentir como mi movimiento fue suave y elegante. Pero esa suavidad y elegancia se perdió en mi contraataque. Tan pronto como esquive el filo de su espada yo le ensarte la mía en el estomago. Retire él arma de su cuerpo y di un pequeño giro a la vez que blandía la espada, cortando en el rostro al siguiente caballero que se me acercaba.

Eche mi espada hacia mi espalda bloqueando un nuevo ataque, nuevamente gire sobre mí mismo y golpee a mi agresor en el rostro, esta vez con mi puño, sin embargo no me detuve ahí, tan pronto mi cuerpo se perfilo hacia el suyo me arrogue hacia él y lo tome por el cuello, solo para hundirle mi arma en el estomago. Empuje su cuerpo fuera de mi arma, al caer pude ver como detrás de él llegaban otros dos caballeros, corrí hacia ellos, ambos trataron de recibirme con un golpe. Esquive el primero y bloque el segundo, inmediatamente después patee a uno de ellos manteniendo la distancia. El otro volvió a atacarme, más nuevamente esquive el filo de su arma, enseguida le presente mi espada cortándolo a la altura del cuello. El caballero que patee me ataco nuevamente, esta vez con un mandoble que bloquee por los pelos al cambiar la orientación de mi espada. Con la fuerza de mi brazo rechace su ataque abriendo su guardia. No tuve piedad alguna y le arrebate la vida.

Más fueron los caballeros que fueron llegando hacia mí, y cada uno caía abatido. Para antes de que me diera cuenta la explanada se había llenado de la muerte que dejaba a mi paso a través de ella. Llegue al otro extremo de la explanada, aquel en el que comenzaba el camino del peregrino. Dos caballeros más trataron de pararme, bloque golpe de uno de ellos y habilidosamente desvié el del otro, haciendo que su arma se clavara en el pecho de su colega. No perdí tiempo ni me contuve, y le asesté un mandoble que le quito la vida.

Me adentren el sendero, y comencé a recorrerlo. Al principio solo caminaba por él, pero entonces las palabras de Karin venían a mi mente. Mi nacimiento había sido planificado. Me trajeron a este mundo para ser asesinado. Mi existencia nunca significo algo para mis padres, ellos solo cumplieron las ordenes de los dioses. Ellos me trajeron para morir. Me dieron la vida para matarme.

La ira comenzó a brotar dentro de mí, el coraje y la rabia ardían en mis venas y a la vez podía sentir una inmensa presencia cubriéndome, brindándome una energía inmensa y demoledora. Apreté los puños y eche a correr por el sendero. Tratando de huir de algo que me acompañaba. De huir de la verdad.

Zôberck aparición en mi mente. Él lo sabía desde un principio, siempre supo que había nacido para ser asesinado. Pero él no podía dejar pasar la oportunidad de tener mi poder de su lado. Por lo que manipulo hasta al propio oráculo y a mí mismo para que fuera junto a él y me convirtiera en su mascota, en el pequeño cachorro abandonado que lo siguió a casa y que haría el trabajo sucio en su lugar.

La rabia afloro aun más en mi piel. Apreté los dientes y corrí aun más rápido. Di la vuelta junto con el camino alrededor de la ladera del volcán y me tope de frente con un grupo de peregrinos que bajan escoltados por unos guardias, lo cuales se sorprendieron al verme.

Deje escapar un grito y apunte con mi brazo libre hacia ellos. Un as azul salió de mi mano, era energía en su estado puro. El as de energía paso éntrelos caballeros y golpeo el suelo empinado detrás de los peregrinos causando una fuerte explosión que levanto tierra y piedras. Los peregrinos cayeron al suelo, algunos fueron golpeados por sendos pedazos de roca que había salido volando. Grite de nuevo y cargué contra ellos, blandiendo mi espada hacia sus cuerpos. No tuve consideración, No distinguí entre nadie. Caballero o peregrino. Los mate a todos. Después de todo, si la razón de mi existencia era la muerte me aseguraría de dársela a todos.

Salte sobre el cráter que la explosión había creado y seguí avanzando por el sendero. Corrí por el hasta llegar a la entrada de la cueva que hace unos días Ikran, no, Karin, me había contado que residían las llamas del fuego del que Faladrin había nacido. Entre a la cueva, estaba iluminada tenuemente, ¿Por qué? No lo sé, No me detuve a observar los detalles. Recorrí un camino de roca que descendía, subía y serpenteaba, hasta llegar a una especie de cámara desde la cual se podía llegar al interior de la chimenea principal del volcán. Y ahí, cerca de del borde se alzaba un pequeño obelisco de un jaspe rojizo, en cuyo centro había una cavidad que contenía un pequeño pebetero con una llama que ardía con fuerza.

Ese era el fuego divino.

Sonreí con malicia sin saber por qué y avance hacia el obelisco mientras giraba la espada en mi mano. Una risa arrogante y burlona salió de mi boca. Pero no era yo quien reía. Sin embargo, estaba bastante seguro de que esa era mi risa.

-¡Hola! ¡Hola! – Dije sin proponérmelo –Puedo sentirte flamita, y sé que puedes oírme, ven vamos a jugar.

La llama en el pebetero exploto cobrando fuerza, de pronto una especie de látigo llameante salió de este hacia mí. Reaccione tan rápido pude y bloquee el golpe con mi espada, sin embargo la fuerza era tan grande que salí despedido hacia atrás. Me golpee la espalda en una roca cerca de la entrada esa cámara. Caí de rodillas al piso y sonreí de nuevo.

Así que esas tendríamos… Alcé mi vista buscando aquel látigo de fuego pero no lo encontré. En su lugar divise un extraño tornado horizontal de fuego que se dirigía hacia mí. Me arrogue al suelo y rodé para esquivarlo, pude sentir el calor de las llamas en mis pies más cerca que había esperado. Me incorpore sobre la marcha y corrí hacia el obelisco. El tornado de fuego desapareció, pero a cambio aquel látigo volvió a surgir desde el pebetero. Cargué la hoja de mi espada con mi energía y la blandí, golpeando el ardiente látigo y desviándolo mi camino. El látigo se desvaneció, pero solo para dar paso al tornado, justo como había ocurrido antes. Concentre más energía en la hoja de mi arma y me plante firme en el suelo. El torrente de llamas se acerco a mí y yo blandí la espada sobre mi cabeza haciendo un fuerte mandoble. La energía despedida por mi espada impacto contra el tornado y este se deshizo. No perdí tiempo y corrí los últimos metros hacia el pebetero logrando cubrirlos antes de que atacara de nuevo.

Lo siguiente que hice ni siquiera lo pensé, metí mi brazo libre dentro de las llamas del pebetero. La sensación fue extraordinaria. Sentía como si la longitud mi brazo hubiera aumentado dentro de un hoyo pues no tocaba el fondo del pebetero. Las llamas envolvieron mi brazo pero pese a su abrazador calor no consiguieron que lo retirada. De pronto sentí que había atrapado algo que se encontraba en otro lado. Sonreí sádicamente y tire de mi brazo hacia afuera con gran fuerza consiguiendo sacar aquello que estaba dentro del pebetero.

Hubo una explosión aun más grande que la anterior y las llamas alcanzaron el doble de mi altura, una cortina de fuego se extendió a mi alrededor pero no me importo, arrogue aquello que sostenía hacia la entrada de la cámara al tiempo que derribaba el pebetero de su sitio.

Todo el volcán se sacudió violentamente durante un minuto, sin embargo use mi energía para fijarme al suelo y evitar caer dentro de la chimenea del volcán.

Voltee a ver hacia la entrada, ahí un hombre pelirrojo, ataviado por ropas escarlatas y doradas se incorporaba. Él volteo a verme, nuestras miradas se cruzaron, sus ojos llameantes despedían un desprecio especial hacia mi persona. Eso solo hizo que la sonrisa en mi rostro creciera más. Después de todo tenía razón para hacerlo, lo había conseguido, había obligado a un dios a bajar a la tierra, pues él no era más que Faladrin en persona.

Espero que el capitulo haya sido de su agrado pese a su corta extensión. Como saben cualquier comentario, critica, sugerencia, duda, consejo, helado napolitano, etc. Es bien recibido.

Hasta pronto.




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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por Izanagi el Lun Ene 28, 2013 9:57 pm

Creo que Dante está equivocado ya que a pesar de que Zorbeck hizo todo lo que hizo para conseguir que Dante este de su lado terminó salvandole la vida. Si Zoberck no convencía a los sacerdotes pàra que mataran a Dante antes de tiempo hubiera muerto en manos de su hermano al cumplir los quince. Para bien o para mal Dante le sigue debiendo la vida a Zorbeck.

Sacando eso, buen capítulo Yuske, se viene otra pelea con un dios y no creo que Karin este ni cerca de estar vencido.

Saludos: Izanagi
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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Lun Ene 28, 2013 10:53 pm

@Izanagi escribió:Creo que Dante está equivocado ya que a pesar de que Zorbeck hizo todo lo que hizo para conseguir que Dante este de su lado terminó salvandole la vida. Si Zoberck no convencía a los sacerdotes pàra que mataran a Dante antes de tiempo hubiera muerto en manos de su hermano al cumplir los quince. Para bien o para mal Dante le sigue debiendo la vida a Zorbeck.

Exacto,Exacto cheers

Me alegra enormemente que lo mencionaras, pues tienes razón en lo que dices, aunque (según las palabras de karin) Zôberck solo lo haya salvado para usarlo como un arma y mostrarle a los dioses que el puede jugar su juego y ganar, el hecho de que Zôberck interviniera le salvo la vida. Eso es algo que no va a cambiar y que Dante se niega a ver, pero hay una razón para ello. Aunque también queda una pregunta en el aire y es ¿Que hubiera pasado si Zôberck no interviene? es decir, si el plan del oráculo hubiera marchado tal y como estaba planeado ¿Dante hubiera muerto? Sinceramente ni yo se responder a eso, hay factores a considerar tanto del propio Dante, como de las personas que lo rodean. (sera mejor que deje de pensar en ello o terminare haciendo una historia alterna)

Pero hablando un poco de Dante (tomar nota si piensan usarlo para el concurso de crossovers) es que en si es un muchacho confundido, no sabe ni acepta lo que quiere o desea, como ya se ha visto varias veces, en las sagas de khauntea y cyric lo único que sabia era que él tenia que matar a los dioses o los dioses lo matarían a él. Cuando conoció a Milla ella le brinda una nueva perspectiva dándose cuenta de que realmente no esta obligado a hacerlo. Ahora un desconocido se presenta ante el como su hermano y le dice que el nació para vivir y morir y le insinúa que todo su sufrimiento es por culpa de los demonios y le ofrece un trato para que acabé con ellos. ¿A que quiero llegar? La voluntad de Dante es manipulable, con solo poner en su cabeza una historia que contradiga lo que ya sabe caerá en un caos. Pero no se preocupen, si les confieso todo esto sobre el personaje es por que pronto crecerá.

Ahora, sobre la razón por la que Dante no ve que de hecho Zôberck le salvo la vida, esta ubicada en el capitulo 2 de la historia. se muestra frió y huraño con las personas por que teme lastimaras y que se conviertan en victimas de su propio poder, tal cual lo fueron los niños del orfanato que murieron a causa de la explosión que el provocó. Quizás Dante no lo diga abiertamente, ni si quiera lo acepte, pero el todo este tiempo lleva culpándose por la muerte se esos niños, si bien muchos de hechos lo molestaban o lo trataban con recelo, no les deseaba mal alguno y el saber que murieron por algo que el hizo... no le causa gracia. El saber que Zôberck tuvo que ver con que el provocara la explosión no lo ve con buenos ojos, por lo que culpa al demonio como a él por sus muertes.

En si Dante es un buen chico, se preocupa por los demás, no quiere dañaros ni que resulten perjudicados por relacionarse con él, tiene un buen corazón, aunque esta confundido y su voluntad, su convicción.... sean como un barco a la deriva que el viento y las olas llevan de un lado a otro al no haber un buen capitán al timón.


Me parece que me emocione un poco hablando sobre Dante, espero que no se me haya ido nada importante.

en fin, gracias por tu comentario izanagi.

Hasta pronto




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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Sáb Feb 09, 2013 9:29 pm

Doble post, pero que importata.

Os traigo el siguiente capitulo de la caída, la esperada pelea entre Dante y Faladrin el dios del fuego.

Que la disfrunten.

Cap. 41 Faladrin:



El dios me miro fijamente, sus ojos llameantes despedían una ardiente rabia hacia mi persona. Lo había humillado al hacerlo venir al plano humano. Era un insulto que no podía perdonar. Sonreí burlonamente y camine hacia él mientras jugueteaba con mi espada. Era más alto que yo, cuando menos por un palmo, su pelo pelirrojo estaba peinado de tal forma que parecía tener una flama en su cabeza. Su piel del color del bronce lucia impecable, y los músculos de sus brazos estaban bien marcados.

Su pecho se inflo y se vació un par de veces, lo cual me hizo saber que estaba fuera de sus casillas y trataba de retomar el control. Pareció mirar hacia alrededor, examinando el lugar y su situación. Una ligera sonrisa se dibujo en su rostro y su ira se fue atenuando, sin llegar a desaparecer. Me detuve y lo mire expectante, algo le había dado seguridad.

-Has sido un idiota- Me dijo- Renunciaste a la ventaja que el plano celestial te ofrecía.

Al principio no entendí sus palabras, pero luego lo comprendí. Estábamos en el plano humano, aquí mi poder apenas y llegaba al cuarenta por ciento de su capacidad y no tenía una recuperación acelerada, a diferencia del plano celestial donde tendría el cien por ciento de mis poderes. Pero, por alguna razón eso no me importaba.

-Incluso en este plano soy capaz de matarte.- Le respondí, no fanfarroneando, más bien seguro de mi mismo.

-No seas tan soberbio. No estás a la altura para serlo.- Dijo Faladrin al tiempo que creaba una espada de fuego en su
mano derecha.

-¿Perdona, pero quien es el que ha asesinado ya a tres dioses?- Pregunte sarcástico- ¡Oh! Es cierto, fui yo.

Corrí hacia Faladrin y lance un golpe de mi espada en su contra, el dios no retrocedió, en su lugar bloqueo el golpe de mi espada con la suya, tan pronto como las armas chocaron gire sobre mi izquierda, roté mi arma con mis dedos al tiempo que daba la vuelta y lance una estocada de espaldas hacia Faladrin quien volvió a bloquear mi ataque.
Volví a girar y me apresure a bajar mi espada hacía mi costado izquierdo bloqueando justo a tiempo el ataque del dios. Hice un movimiento circular tratando de abrir su guardia, sin embargo el dios del fuego no cedió y nuestras espadas volvieron a chocar.

Ambos retrocedimos un par de pasos y nos miramos el uno al otro, La confianza llenaba el rostro de Faladrin mientras que en el mío una sonrisa excitada se dibujaba. Esto sería divertido, lo presentía.

Juguetee con mi espada nuevamente antes de lanzarme en una estocada contra Faladrin, no obstantes el dios dio un paso lateral esquivando mi ataque, pude sentir el calor de la llamas de su espada acercarse a mi nuca por la espada por lo que me tire al suelo y gire sobre mi mismo eludiendo el ataque, gire poniendo al dios de nuevo en mi campo de visión e inmediatamente coloque mi arma entre los dos bloqueando un nuevo ataque, me incorpore tan rápido como pude y retrocedí esquivando un corte de su espada, sin embargo de ella salió aquel látigo de fuego, que me alcanzo enroscándose en mi brazo izquierdo. La sorpresa se apodero de mí y Faladrin no dudo en aprovecharlo dando un fuerte tirón que me arrojo contra una de las paredes de roca de la cámara.

Golpee de lleno con la espalda en la dura roca de la cámara y caí al piso, un dolor intenso recorrió mi cuerpo, sin embargo aun sentía cada parte de él. Aferre mi espada y trate de incorporarme, sin embargo antes de que pudiera poner un pie firme sobre el suelo el dios volvió a tirar de su arma enviándome hacia la otra pared de la cámara. Esta vez golpee la roca con mi hombro derecho, deje escapar un grito y solté mi espada, la manga se me desgarro y podía ver una herida sangrante. No obstante aun sentía el brazo entero y el hombro en su sitio, por lo que cuando caí trate de hacerme de nueva cuenta con mi arma, sin embargo Faladrin tiro por tercera vez de su látigo, esta vez levantándome del suelo y azotándome contra el piso, cerca del obelisco y de la chimenea del volcán. Esta vez no grite, pero si deje escapar un leve quejido, había caído de cara contra el suelo abriéndome un par de heridas en la frente y en la boca. Respire hondo jalando tanto aire hacia mis pulmones como podía, apoye mi brazo derecho sobre el suelo tratando de incorporarme y un agudo dolor apareció. No obstante el dios no me permitió ponerme de pie, tirando su látigo por cuarta vez, en esta ocasión solo para hacerme caer en el mismo lugar.

Faladrin comenzó a jalarme hacia él y el escozor de mi brazo izquierdo aumento, apreté los dientes soportando aquel ardor, y trate de concentrarme en que haría para zafarme de su agarre. Trate de absorber la energía calorífica del fuego, incluso intente disiparla y transformarla usando mis habilidades, sin embargo el fuego de Faladrin era inusualmente constante e invariable, sin importar cuanta energía desviara, alterara o absorbiera el látigo llameante permanecía intacto.

-Parece que ya te has percatado que la energía de un dios natural no es algo que puedas manipular fácilmente- Me dijo cuando llegue a sus pies.

El dios me tomo por el cabello y me obligo a ponerme en pie y a verle a los ojos.

-Te has sobreestimado a ti mismo, ahora pagaras con la vida el no saber cuáles son tus limites.

-¿Eso crees?- Inquirí sonriendo e inmediatamente cree una esfera de energía en mi mano derecha con la cual golpe a Faladrin en el torso, mandándolo a volar hacia la entrada de la cueva, rompiendo un montón de rocas las cuales le cayeron encima.

-Eso, mi estimado Faladrin era el poder que absorbí de tu fuego. – Dije en son de burla – Ahora terminemos con esto- Agregue y alcé mi mano derecha llamando a mi espada la cual acudió a mi mano.

-Tonto ingenuo.- Le escuche decir y de pronto sentí nuevamente un fuerte tiro en mi brazo izquierdo.

Caí al suelo de golpe e inmediatamente sentí como me lanzaban hacia las paredes de nuevo cuando apenas me daba cuenta que mi brazo izquierdo seguía prisionero de aquel látigo de fuego, golpee fuertemente contra las rocas de nuevo y mi espada se volvió a escapar de mi mano, una vez más me azoto contra el suelo y tiro hacia él, sin embargo esta vez no me arrastro por el suelo si no que tiro de mi con tanta fuerza que me levanto de este y me acerque volando hacia el dios quien me recibió con un puño llameante en el rostro. Deje escapar un quejido ante el golpe y el ardor de las llamas y volví a dar al suelo.

-¿De verdad creías que con algo así me derrotarías?- Pregunto el dios.

No conteste, me limite a permanecer en el suelo tratando de recuperarme.

-Eres un ser patético Carnifixis, tu existencia no vale la pena- Me dijo Faladrin.

Entonces reí, a carcajada suelta, sus palabras me habían hecho gracia, tenía razón, mi existencia no vale la pena, sin embargo fueron ellos mismos quienes habían planeado mi existencia en este mundo.

-Te equivocas, Faladrin…-Dije mientras una risa en mi cabeza se unía a la mía- …Tu existencia es la que no vale la pena, ¿O acaso tengo que recordarte que tu solo eres la una parte de un dios?

El dios del fuego tiro de su látigo nuevamente al mismo tiempo que una gran cantidad de energía se terminaba por acumular en mi brazo izquierdo. El látigo de fuego se tensó sin embargo no me moví ni un milímetro. El dios del fuego me miro extrañado ante eso, por mi parte comencé a incorporarme mientras reía, Faladrin volvió a tirar de su látigo para hacerme caer pero no lo consiguió. Levante mi mirada y mire su rostro desconcertado, deje fluir el resto de la energía que de la nada había surgido en mi interior hacia mi brazo izquierdo y este de pronto comenzó a despedir un fulgor plateado. Fue entonces que el miedo apareció en el rostro de Faladrin.

-¡Ven aquí!- Grite y aproveche su distracción tirando con mi brazo del látigo de fuego haciendo que el dios viniera hacia mi tal y como yo fui hacia él y le regrese el golpe en el rostro con un puño cargado de energía.

El dios volvió a salir despedido hacía la entrada de la cámara, esta vez sentí como el agarre que había en mi brazo desaparecía. No te algo húmedo en mi puño derecho y sonreí con satisfacción al percatarme que era la sangre del dios. Camine hacia él y mientras lo hacía volví a llamar a mi espada la cual llego a mí. Al llegar ante Faladrin lo tome con mi brazo izquierdo y lo obligue a ponerse de rodillas frente a mí. Pude ver la incredulidad y el desconcierto en su mirada, estaba asustado, tenía miedo y no sabía qué hacer. Lo libere de mi agarre al mismo tiempo que pretendía darle un golpe con mi arma, sin embargo el dios logro reaccionar a tiempo y se escabullo a mis espaldas y corrió hacia donde estaba el obelisco y el pebetero. Me gire sin prisa alguna y le señale con mi mano izquierda, una serie de finos rayos salieron hacia el dios impactándolo.

Faladrin cayó de bruces al suelo, no obstante se apresuro a avanzar, sabía que yo iba tras él. Pero mi presencia ya estaba en sobre él, por lo que se vio obligado a incorporarse y encararme. Dirigió una mirada llena de terror a mi brazo izquierdo que cada vez lucia más y más planteado y después a mis ojos.

-¡Montem ignis suscitat dimittis irae!- Bramo el dios.

Un temblor se dejo sentir por todo el lugar y un burbujeante sonido escapo desde la chimenea del volcán.

-He despertado al volcán, dentro de poco hará erupción y tomaran las vidas de los humanos de esta región- Declaro- A menos de que me dejes ir.

Me detuve en seco y lo mire a la cara, ¿Aquello era enserio? ¿De verdad lo había dicho?, en mi rostro se dibujo un semblante de seriedad y al hacerlo pude notar como en el de Faladrin aparecía una sensación de alivio.

-Faladrin, si a ti no te importa lo que le pase a tus seguidores, ¿Por qué crees que me importara a mí? – Le dije y reí.

Todo rastro de alivio desapareció del rostro del dios, quien retrocedió tratando de huir. Me alance sobre él derribándolo con mi brazo izquierdo mientras que con el derecho le enterraba mi espada en el abdomen.

- effusio maledictionem tenebris sigillum divinae.-Dije y la espada comenzó a absorber el poder de Faladrin, mientras este se veía reducido a cenizas.

Espero que haya sido de su agrado, como saben cualquier comentario, critica, consejo, sugerencia, es bienvenida.




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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por Izanagi el Dom Feb 10, 2013 8:26 pm

No hay ninguna faceta mejor de Dante que siendo un terrible hijo de mil jajaja, el final es épico, merece colgarse en un cuadro. Veremos que pasa ahora entre Dante y su hermano, ya que no creo que la cosa termine así nada más entre ellos.

Buen capítulo Yuske

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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por MaNtoSastO el Jue Feb 21, 2013 9:04 am

*Maratón de La caída completada*
Me leí los cuatro capítulos de un tirón, ha estado tremendo. Por un momento, cuando Dante empieza a desquiciarse, se me dibujó en la cabeza llegar a la última página y encontrar el texto "Fin del libro de Dante", entonces él se convertiría en una tercer fuerza en la guerra (dioses vs demonios vs Dante) y empezaría un nuevo libro con otro personaje como narrador y Dante siendo una terrible fuerza en el mundo y bla bla bla desvarié mucho xD

Hay tanto que quiero decir que ni sé por dónde empezar, aunque sí se de antemando que me voy a olvidar varias cosas. Viendo el poder de Faladrin me hace pensar en lo que debía ser Khauntea con todos sus poderes originales, seguro que le daba vueltas a la mayoría.

Así como Iza me sumo a la idea de que Karin no ha salido de cuadro ni por asomo, el peso que trae este personaje a la historia es abrumador, y me deja divagando sobre cuál es en verdad el plan de los dioses. Traer a dos seres antónimos, uno a su favor y el otro con el poder de matarlos, entonces exterminar al que representa una amenaza a la edad de quince años... ¿y entonces qué? ¿Qué eventos desataría eliminar esa mitad que representa Dante?

Lo que ha hecho Zoberck de un modo u otro va con la idea que tenía de que jamás le importó Dante en sí. Ahora confirmado.

¿Qué esencia se esconde en el interior de Dante? Que lo ha vuelto tan sádico y sobervio, ha roto su valance y creo que Karin será el único capás de regresarlo a sus cabales.

Ahora sobre las tres preguntas me esforzaré en responder a pesar del maremoto de recuerdos e imágenes que me desborda sobre toda la historia.

-La pelea que más me ha gustado... está dificil, disfruté el enfrentamiento con Saune por todo el trasfondo que tenía, era de algún modo mucho más personal para Dante que todos los enfrentamientos que había librado hasta ese punto.

-Lo que más me ha gustado... los vuelcos que da la historia, no puedo elegir uno en particular. Y lo que menos... no se me ocurre nada que no me gustara leer, todo lo he disfrutado en su medida, si he de elegir algo solo porque si, supongo que algún enfrentamiento contra muchos ángeles antes de enfrentar a alguno de los primeros dioses, era preparación pero estaba ancioso por llegar al enfrentamiento con las deidades y como que no quería ver a Dante enfrentar a esos enemigos poco importantes xD

-Y mi personaje favorito, creo que ya lo he dicho, Travis. Definitivamente Travis. Seguido por Dasha.

Y ya que estoy hablando de Dasha, cuando aparece el por aquel entonces Ikran, no recuerdo si ella mostraba una reacción en particular, pero me dio la sensación de que lo conocía de algo, tal vez ella sí sabía de que iba la cosa con Dante así como muchos otros personajes y siemrpe se lo mantuvieron oculto.

En fin, dejo de aburrirlos xD
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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Jue Feb 21, 2013 3:59 pm

Gracias a ambos por comentar y leer.

ciertamente los dos tienen razón sobre karin, lo que esperan lo verán en este capitulo.

Pero antes

cuando Dante empieza a desquiciarse, se me dibujó en la cabeza llegar a la última página y encontrar el texto "Fin del libro de Dante",

De hecho es una muy buena idea, cuando lo leí en tu comentario quede absorto ya que este punto es algo que puede prestarse para ello, incluso imagine (basicamente tuve "visiones") como sería la historia de poseer ese formato, con un libro de Dasha y uno de Karin. Es una lastima que no se me haya ocurrido antes seria algo genial ya que, como dije estoy en un punto de inflexión importante.

No obstante tengo que decir que lo que viene pese a no tener ese manejo de trama fenomenal que sugieres manto, también es exorbitantemente, no puedo dejar de emocionarle con los personajes que esta por aparecer, las peleas que van a ocurrir y las tramas y substramas que se abordarán.

Viendo el poder de Faladrin me hace pensar en lo que debía ser Khauntea con todos sus poderes originales, seguro que le daba vueltas a la mayoría.

Traer a dos seres antónimos, uno a su favor y el otro con el poder de matarlos, entonces exterminar al que representa una amenaza a la edad de quince años... ¿y entonces qué? ¿Qué eventos desataría eliminar esa mitad que representa Dante?

¿Qué esencia se esconde en el interior de Dante? Que lo ha vuelto tan sádico y soberbio

Cito esos tres pues pronto comenzare a ver esos detalles y algunos más he estado arrastrando desde sagas pasadas.

Y ya que estoy hablando de Dasha, cuando aparece el por aquel entonces Ikran, no recuerdo si ella mostraba una reacción en particular, pero me dio la sensación de que lo conocía de algo

La razón de su reacción no es tan enigmática como piensas, pero si es complicada y no tiene nada que ver con que Dasha conozca algo sobre el pasado de Dante. Su reacción se debe a algo mas simple, mundano, terrenal y peligroso: Se sintió atraída por él.

Ahora, lo que realmente nos interesa, el capitulo que viene a cerrar esta saga:

Cap 42.- La épica Sinfonía:



Un montón de cenizas se hallaban regadas bajo mi cuerpo, ellas no eran otra cosa más que los residuos de Faladrin. Me incorpore despacio y con la mirada puesta en la hoja de mi arma. Una sonrisa maliciosa se dibujo en mi rostro, tenía el poder del fuego en mi espada y en mi interior el poder dormido de la naturaleza. Había llegado la hora de despertar a Khauntea un poco.

Coloque la punta de mi espada sobre mi abdomen y tal y como lo había hecho cuando selle el poder de Khauntea en mi interior negándoselo a Zerstören me enterré. Deje escapar un grito ahogado, el dolor era aun más intenso que la ultima vez, tomé unas cuantas bocanadas de aire y después recite las palabras que liberarían el poder de Faladrin en mi interior. La descarga de energía me derribó. Perdí el sentido y deje de ver la cámara de piedra y a la chimenea del volcán, todo aquello se había convertido en un mausoleo de mármol y frente a mí se hallaba una mujer de piel café como la madera y cabellos verdes recostada en un lecho adornado con flores que luchaba por decir unas últimas palabras antes de desparecer. Desconcertado la vi mover sus labios una y otra vez, fue entonces que caí en cuenta de que aquello se trataban de mis recuerdos y que la mujer que agonizaba frente a mi era Khauntea. De pronto algo extraño ocurrió y comencé a escuchar una voz ahogada, sin embargo, pocas eran las palabras que yo lograba discernir.

- Bosque... Galicia...Kurnous...te ayudará.

Una sensación de vértigo me invadió y después sentí caer a un extraño vació que se había formado bajo mis pies. Desperté de golpe en el suelo de la caverna, mi respiración era algo agitada y no entendía muy bien que había sido eso, pero el rostro de Khauntea permanecía grabado en mi mente y aquellas palabras aun resonaban en mis oídos. Por alguna razón sentía que no debía de ignorarlas.

Respire hondo y un fuerte olor a azufre penetro en mi nariz asqueándome. Lleve una mano hacia mi estomago y retire la espada de mi torso sin sentir dolor o tener alguna herida. Me palpe el lugar revisándolo, parecía estar bien, supuse que aquello se debía a él poder de Faladrin. Revise el resto de mi cuerpo esperando que el resto de mis heridas hubieran desaparecido, sin embargo eso no era si, ellas aun estaban. La duda de lo que había ocurrido volvió a acecharme, sin embargo una vez más el penetrante olor a azufre me asqueo impidiendo que me pusiera a cavilar lo ocurrido.

Me incorporé como pude y me acerque al borde de la cámara viendo dentro de la chimenea del volcán. La temperatura del lugar cada vez se elevaba más y pude notar como el magma del volcán comenzaba a ser inestable, no pasaría mucho tiempo antes de que hiciera erupción por lo que decidí salir del lugar.

Seguramente podría detener la erupción, pero ¿Por qué lo haría?

Deje la cámara atrás y salí del corazón del volcán, la tierra bajo los pies daba de vez en cuando fuertes sacudidas, pero pese a eso seguí andando de vuelta hacia el templo.

Salí del interior del volcán hacia el sendero y un fuerte temblor se dejo sentir precedido por una contundente explosión. Casi sin proponérmelo voltee a mirar al cielo, buscando la cima del volcán. Vi como una gran nube de gases salía del cráter acompañada de grandes rocas que surcaban el aire despedidas hacia cualquier parte. Poco después la ceniza volcánica comenzó a caer.

Apresure el paso y comencé a bajar por el sendero hacia el templo, durante el camino me tope con algunos cuantos peregrinos que, aturdidos y asustados señalaban la gran nube de gris ceniza que se expandía por el cielo, algunos recitaban plegarias pidiendo misericordia y perdón. Aquello me hizo reír por lo que me detuve y atendí a sus suplicas brindándoles una muerte rápida con la cual no tuvieran que sufrir por la catástrofe que ocurriría.

Reanude mi camino de vuelta hacia el templo sin detenerme una vez más hasta casi llegar a él. Fue entonces cuando algunos caballeros del oráculo aparecieron frente a mí atacándome, retrocedí un par de pasos eludiendo el filo de una espada, inmediatamente después coloque mi arma frente a mí bloqueando el ataque de una segunda hoja la cual empuje con fuerza hacia un lado librándome momentáneamente de la presión de uno de los caballeros y me apresure a agacharme eludiendo nuevamente el filo de la espada para poco después dar una certera estocada con mi arma al caballero. Tiré una patada al caballero que ensarte para liberar mi arma de su cuerpo, rápidamente volví a alzar mi espada, una vez más deteniendo un golpe que iba dirigido hacia mí. Dibujé una sonrisa burlona en mis labios y describí un circulo en el aire despojando al caballero de su arma, y sin perder tiempo le decapité.

De la nada una saeta apareció surcando el aire y pasó cerca de mi rostro, volví a poner mi mirada hacia donde comenzaba la explanada del templo encontrándome con al menos media docena de caballeros armados con ballestas. Mas flechas fueron disparadas, sin embargo yo me limite a levantar frente a mí una de mis manos creado una barrera de energía en la cual las saetas rebotaron.

Los caballeros, aturdidos ante eso, vacilaron entre recargar y retroceder. Fue ese instante de duda el cual aproveche para cargar contra ellos, pasando el filo de mi arma de uno a otro.

Sacudí la tizona limpiándole la sangre y camine hacia la salida del templo al momento en que una segunda explosión se escucho proveniente del volcán. Poco después la sacudida que dio la tierra me hizo tambalear, no obstante logre permanecer en pie, sin embargo me distrajo como para evitar darme cuenta del momento exacto en el que su presencia apareció ante mí.

Me gire hacia él y lo contemple, vestía las mismas ropas que hace unos momentos, salvo que se encontraban desgarradas y sucias, mientras que en su mano derecha empuñaba una bella espada de un metal parecido al de la mía.

-Eres un muy mal guardián sabes- Hablé- Con este ya son cuatro.

-Realmente no quería llegar a esto- Comentó Karin.

-Lo que tú quieras me tiene sin cuidado, ya estamos aquí- Dije y lo señale con mi espada- ¡Ven!

Karin corrió hacia mi más rápido de lo que esperaba y trate de subir mi guardia sin embargo golpeo mi espada impidiéndomelo, inmediatamente dio un giro y me pateó en un costado haciéndome trastabillar. Di unos cuantos pasos más tratando de ganar algo de distancia que me permitiera ejercer mi guardia, más él no me lo permitió. Lanzo una estocada hacia mí que muy a penas logre desviar, no obstante su puño izquierdo entre de lleno en mi rostro haciéndome retroceder aun más.

Poco después trato de acertarme con un movimiento de mandoble, sin embargo logre desviarlo lo suficiente como para abrir un hueco en su defensa el cual aproveche inmediatamente devolviéndole la patada en el costado. Karin tropezó un par de veces sin llegar a caer mientras yo me abalanzaba hacia él lanzándole un golpe hacia la espalda, no obstante él de una u otra forma logro bloquearlo con la hoja de su espada. Retrocedí de nueva cuenta, esta vez por estrategia, al tiempo que Karin giraba sobre si mismo tratando de abrirme una herida con el filo de su arma.

Fue muy pequeño el instante en el que ambos nos miramos a los ojos antes de abalanzarnos el uno hacia el otro. El metal de nuestras armas choco haciendo saltar algunas chispas, no tardamos en enfrascarnos en un duelo frente a frente en el cual nuestras espadas se topaban continuamente una con otra.

Luego de un par de minutos de estruendosos choques de metal de nuestras armas ambos retrocedimos buscando llevar aire a nuestros pulmones.

-No lo haces nada mal, hermanito- Me dijo Ikran.

-Tú no lo estás haciendo para nada bien- Repuse- Se supone que deberías permitirle a mi arma alojarse en tu cuerpo.

-¿Acaso esperabas que tu hermano mayor te permitiera tener algún tipo de ventaja?- Inquirió Karin con una sonrisa.

-Desde luego que no “hermano”-Dije- Pero mucho me temo que tengo otras cosas que atender y no puedo quedarme más tiempo a jugar contigo a las espaditas- Concluí y alcé mi mano libre hacia Karin.

-Piaculo Sacra Navitas-Bramó Karin al tiempo que trataba de liberar mi energía contra él.

Una abrumadora sensación de vacío me invadió de golpe, y para antes de que me diera cuenta toda la energía que había acumulado en mi mano se había desvanecido y no podía volver a reunirla.

-¿Sorprendido?- Hablo Karin – Ese hechizo Dante, es la razón por la cual tarde tanto dar la cara ante ti. Quizás no lo sepas, pero así como tienes una habilidad innata para manipular las energías, yo como el Casto deus tengo el poder de conjurar cualquier hechizo que se me venga a la mente. –Hizo una pausa- Me tomo su tiempo, pero al final logre crear un hechizo que anulara la manipulación antinatural de la energía. Arreglaremos este asunto con el filo de nuestras espadas, Dante. –Concluyo y corrió hacia mí.

Vi venir su golpe, no obstante mi reacción fue apenas lo suficientemente rápida para evitar que me rebanara de lado a lado por completo, aun así no puede evitar llevarme un corte. Trate de regresarle la cortesía separándole de un tajo la cabeza del cuerpo, más su rápida reacción le permitió golpear el metal de mi espada con el de la suya desviando mi ataque.

Nuestras guardias se abrieron por completo en ese momento y ambos lanzamos hacia el otro un puñetazo, los cuales se cruzaron en el aire. Él recibió mi golpe a la par que yo el suyo. Ambos trastabillamos un poco hacia atrás antes de recuperar la guardia y lanzarnos al ataque. Las espadas chocaron una vez más y comenzaron a entonar la épica sinfonía del acero contra el acero. Sin importa que hiciera uno de nosotros el otro siempre encontraba una manera de bloquear el golpe y contra atacar.

Karin trato de golpearme desde abajo, más yo pare su ataque golpeando con fuerza su espada, e inmediatamente después lance una estocada contra su pecho, la cual él desvió con un movimiento circular de su arma abriendo mi guardia en el acto. Él trato lo mismo que yo, sin embargo logre eludir el golpe girando hacia mi derecha, no obstante inmediatamente tuve que usar mi arma para bloquear el filo de su espada una vez más. Le empuje con fuerza haciéndole retroceder y me apresure a alzar mi espada sobre mi cabeza dispuesto a lanzar un mandoble, Karin me imito y nuestras armas chocaron entre nosotros una vez más. Fue en ese momento en el que sentía por completo la fuerza y seguridad de su brazo que me percate de lo mucho que estaba disfrutando de esa pelea.

Una sonrisa se dibujo en mi rostro y Karin soltó una carcajada, entendiendo la razón de mi sonrisa y dejándome ver que el también lo estaba disfrutando. Nos separamos por unos instantes preparándonos para un nuevo ataque, sin embargo una fuerte explosión nos hizo perder la concentración y ambos volteamos a ver hacia la cima del volcán la cual dejo escapar un torrente de fuego y roca fundida.

En ese momento nuestra alegría se desvaneció y volvimos a estar consientes de lo que nos rodeaba. Gritos asustados a lo lejos, las oraciones que se alzaban al dios del fuego… entonces reaccione y hablé.

-Esto ha sido divertido hermano, pero no puedo quedarme más tiempo.-Dije y Karin observo con atención como alzaba una de mis manos hacia él.

-Es inútil, todos poderes como Carnifixis deus están completamente anulados mientras yo esté consciente de mi mismo. – Declaró.

-¿Y qué me dices de los poderes del dios del fuego?- Dije al tiempo que una llamarada salía despedida de mi mano hacia él.

Karin abrió los ojos sorprendido, no obstante logro saltar a un lado esquivando mis llamas. Rápidamente trato de incorporarse, sin embargo yo ya me había acercado lo suficiente a él como para acertarle una patada en la cabeza y así lo hice, impidiendo que lograra incorporarse. Mi hermano soltó su arma y cayó al suelo noqueado golpeándose de lleno contra los adoquines de la plaza del templo.

Lo mire detenidamente por un momento mientras apretaba la empuñadura de mi espada. Se parecía tanto a papá… Di un paso hacia él, más al hacerlo una abrumadora presencia apareció detrás de mí.

-Sera en otra ocasión- Murmuré para mí y envolví mi cuerpo en llamas, alejándome de ese lugar antes de que aquella presencia llegara hasta donde me encontraba.

Cuando disperse las llamas alrededor de mi cuerpo había dejado atrás al templo y me hallaba en una de las calles cercanas a la casa segura. La tierra se estremeció una vez más y una nueva explosión se escuchó. Desde donde me encontraba pude ver como un nuevo torrente de lava salía despedido del cráter del volcán. Camine hacia la casa seguro a paso apresurado. Quería zanjar un asunto y quería zanjarlo ya.

Al llegar a la casa toque a la puerta con la sutileza necesaria para derribarla. No me preocupaba por que huyeran, sabía que estaban ahí, podía sentirlo. Me apresure a subir las escaleras hacia la planta alta, pero antes de llegar hasta arriba apareció Dasha.

-¡Dante!- Exclamo, pero al ver mi aspecto y el di mis ropas su expresión cambio- ¿Te encuentras bien?

No le respondí, me limite a apartarla de mi camino con el antebrazo. Entre al pasillo que conectaba las habitaciones en el segundo piso y camine hacia el fondo, donde sabia que se encontraría él. No obstante poco antes de llegar a la primera puerta Ikaros apareció por ella, claramente molesto.

-¿Tu eres el responsable de todo esto?- Inquirió.

-¿Esta Zôberck en su despacho?- Pregunte yo.

-Responde a mi pregunta- Exigió el caído.

Alcé mi mano derecha hacia él y le entrega un torrente de flamas como respuesta, el cual le hizo retroceder hasta caer envuelto por el fuego al suelo dentro de la habitación de la cual salió. Escuche el sorprendido grito ahogado de Dasha a mis espaldas, pero no me importo y continúe mi camino.

La puerta del fondo se abrió de pronto y yo corrí hacia ella. Antes de que se diera cuenta Zôberck había recibido mi puño en su rostro, que le doblego hacia un lado. Furioso trato de girarse hacia mí, no obstante se lo impide de una patada que lo envió al fondo de la habitación. El demonio se incorporo deprisa, más yo ya había previsto que así lo haría por lo que en cuanto se estuvo en pie fue golpeado por una gran cantidad de energía eléctrica que emanaba de mi mano libre, haciéndolo retroceder contra la pared e inmovilizándolo. Zôberck dejo escapar un grito que más bien se trataba de un gruñido rabioso.

El golpe eléctrico ceso y el emperador demoniaco trato de avanzar así mi, más hice emanar una columna de fuego y lava desde el suelo la cual le bloqueo el paso. Inmediatamente después otra apareció y después tres más, siendo un total de cinco columnas llameantes las que ahora acorralaban al emperador demoniaco. Sin embargo ellas no le detuvieron, Zôberck rompió el piso bajo sus pies y cayó a la planta baja, instantes después las cinco columnas de fuego desaparecieron, seguramente bloqueadas por el poder de Zôberck.

Así mi espada con fuerza y me apresure a girar a mis espaldas esperando el ataque del emperador. No obstante el sonido de la madera quebrándose se escucho de donde antes yo estaba mirando y en menos de un segundo el emperador demoniaco apareció, más mi reacción no fue lenta, di un giro rápido y usando mi espada di un corte rápido, el cual Zôberck no logro eludir del todo llevándose un corte en la palma de la mano con la cual trato de sujetarme. El demonio dio un paso hacia atrás el cual aproveche para cogerlo y hacerle un movimiento de barrido el cual lo derribó, deje caerme mi peso sobre él e inmediatamente después le cruce mi puño por el rostro.

-¡Dante! ¡No!- Escuché gritar a Dasha cerca de las escaleras mientras alzaba mi espada y la dejaba caer hacia Zôberck.

Más la punta del arma se detuvo a poco más de un milímetro del cuello del demonio. Que me observaba con unos ojos llenos de rabia.

-Me mentiste- Le dije- Me mentiste, me usaste, e incluso manipulaste a mis padres y hasta el propio oráculo para darme esta miserable vida. Sabías desde un principio cual era la intención del oráculo y me querías para ti porque ellos tendrían a mi hermano, el cual por cierto, está vivo y no muerto como tú me asegurabas y que he dejado inconsciente en medio de una erupción volcánica. Además sé que fuiste tú quien mando a matarme cuando estaba en Dinpper, se que fuiste tú quien provoco lo que sucedió esa noche. – Brame enfurecido.

La rabia en la mirada de Zôberck pareció calmarse un poco, pero yo sabía bien que no era así. Una sonrisa burlona se dibujo en sus rostros y entonces me dijo – ¿Y si así fue que?

La rabia broto en mí y de nueva cuenta mi puño cruzo por su rostro.

-Escúchame- Proclamé- Si piensas que yo te necesito estas equivocado, yo soy el Carnifixis deus, el asesino de los dioses, aquel que temen y el que demolerá los pilares de la sociedad actual. No necesito de un demonio como tú para lograrlo. Yo lo haré, te juro que lo haré, por todo el poder que hay en mí, por la vida que no tuve, por el amor que no recibí y por el odio que cargo dentro de mí, acabare con los dioses y desapareceré al oráculo. Y una vez que haya terminado con ellos decidiré que hacer contigo, pues tú eres tan culpable como ellos de mi existencia, de mi sufrimiento, de mi soledad y de mis agonías, del tipo de vida que tengo. Hasta entonces será mejor que te escondas bajo de una roca, porque si decido matarte ni aunque pongas a todos los demonios del inframundo en mi camino podrás salvarte.


+++

Y Hasta aqui la saga de Faladrin. Espero que les haya gustado. Y si como se lo imaginan todo esto traera consecuencias por lo que:

él se convertiría en una tercer fuerza en la guerra (dioses vs demonios vs Dante)

Manto no has estado tan equivocado.

y pues esto es algo que no acostumbro, pero si hay una cancion con la cual redondear esta saga seria:

Spoiler:



En fin ya saben lo que sigue: comentario, criticas, sugerencias, consejos, insultos, amenazas de muerte, propuestas de trabajo, nominaciones a lo peor de lo mejor, etc es bien recibida.

Hasta luego.




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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por MaNtoSastO el Jue Feb 21, 2013 5:33 pm

No puedo explicar lo perfectos que fueron los últimos 15 minutos de mi vida. Primero veo que Yuske ha dejado un comentario en su historia y feliz me digo "ha de haber respondido a algo que dije, vamos a ver. Bien!" y así como cachetazo de abuela (cosa que nadie jamás se esperaría en su vida) aparece el capítulo 42 (confieso haber soltado un gritito de emoción diciendo "Síiiiii" con las manitos levantadas). Comienzo a leerlo con música de fondo y para cuando aparece Karin, exactamente durante la lucha hasta que termina, en una coordinación asombrosamente milagrosa, suena este tema: http://www.youtube.com/watch?v=__CkxbtI-AI
Posteriormente para culminar este capítulo me sale este: http://www.youtube.com/watch?v=RPzlJrelEbg

Me subió la adrenalina y la emoción como 40 puntos, ahora no voy a poder dormir como por cuatro horas. No tengo nada para decir sobre el capítulo, creo que todavía estoy en shock y mordiéndome las medias por ese final.

No me queda más que aguardar mientras me remuevo los hilos de las medias de entre los dientes.
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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Jue Feb 21, 2013 10:10 pm

Gracias por prestar atención a la actualización tan rapido manto. La verdad no me esperaba que alguien pudiera emocionarse al ver que se publicaba un nuevo capitulo de la caída.

Ah y sobre esto

y para cuando aparece Karin, exactamente durante la lucha hasta que termina, en una coordinación asombrosamente milagrosa, suena este tema: http://www.youtube.com/watch?v=__CkxbtI-AI
Posteriormente para culminar este capítulo me sale este: http://www.youtube.com/watch?v=RPzlJrelEbg

Me cuesta un poco creerlo, pero no tengo razones para dudar de ti así que lo haré y sentire un poco de miedo por la coincidente exactitud que describes.

También reconozco que eres mejor escogiendo temas que yo XD

En fin, esperemos a que se te baje un poco la adrenalina. Gracias por comentar.

Hasta pronto





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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por Izanagi el Vie Feb 22, 2013 9:30 am

En un mismo día Dante pudo matar a su hermano, a Zorbeck y hasta mató a un dios, no hay dudas de que se convirtió en alguien de temer. Según entendí ahora Dante se alejará de Zorbeck lo que nos platea la duda de como seguirá la relación con Dasha. Me imagino que necesia conseguir nuevos compañeros.

Te pasaste con el capítulo Yuske, si este no es el mejor no se cual...

Estoy seguro que Khauntea es más aliado de Dante que nadie, no se porque lo pienso pero creo que no es muy amiga de los dioses de la vida y la muerte (quienes calculo yo son los que manejan todo...). La duda mía es si es por ideologia o por conveniencia, recordemos que dividieron sus poderes porque era demasiado fuerte (Puede que esto sea un estilo alianza Gaia Kratos en el God of War II). Aunque tal vez sean todas estupideces mías...

En fin gran capítulo Yuske, estoy ansioso por ver como sigue, nunca un capítulo de La Caida será tan esperado por mí como el que viene.
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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Vie Mar 15, 2013 2:25 am

La duda mía es si es por ideologia o por conveniencia, recordemos que dividieron sus poderes porque era demasiado fuerte

Fue por miedo, como bien lo mencionas iza, khauntea era demasiado fuerte y el resto de los dioses le temia, sobre todo illmarus.

Antes que nada, les pido una disculpa por retrasar el capitulo, pero necesitaba tiempo para organizarme (ademas de que quería que el inicio del nuevo arco argumental coincidiera con el aniversario del foro XD).

Esta saga, no sé si se pueda llamar asi, como vimos en el capitulo anterior hay una ruptura entre los personajes que los a separado, las cosas no serán iguales, por lo que los siguientes capítulos serán de suma importancia puesto que representaran un periodo de replanteamiento para Dante. Es casi como comenzar de nuevo, muy parecido a lo que dijo manto en de sus post, esto, a partir de ahora podría ser visto casi como "un nuevo libro" (aunque quizás este nuevo capitulo no lo haga parecer así).

Hay una cosa que quiero decir antes de comenzar, ¿Alguna vez se han preguntado de lo que es capaz Zôberck? Su participación en la historia a sido poco, por lo que siento que aveces olvidamos que es un demonio. Dicho esto espero que con esto se hayan planteado (o replanteado) la pregunta antes de comenzar a leer el siguiente capitulo titulado:

"El emperador demoniaco"

Cap 43. El emperador demoniaco:



El humo se alzaba al cielo, quizá el incendio ya había amainado, pero la sangre derramada ni los cadáveres había desaparecido.

Esta pequeña aldea nunca había sido un lugar especial. Sus viviendas habían sido construidas con madera y ramas, sus habitantes eran personas humildes que sobrevivían de aquello que sembraban y de los pocos animales que criaban. No era más que una de esas tantas comunidades sin nombre, tan pequeñas que ni siquiera figuraban en los mapas.

Y pese a eso, la destruí.

Luego de desaparecer de Pyrieth tras tomar el poder del fuego y patearle el trasero a Zôberck emprendí el camino hacia el único lugar que existía en mi mente: El bosque de Galicia. Khauntea lo había mencionado poco antes de morir, junto con tantas otras palabras que no había podido distinguir ni recordar, y pese a no saber de qué se trataba todo eso, tenía la certeza de que en aquel lugar sabría más de lo que la diosa me había querido decir.

Por ello vine a dar aquí y para mala suerte de los lugareños convertí este lugar en el sitio donde comenzaría la destrucción de los pilares que sostienen el mundo conocido.

El matarles no me fue ningún problema. El incendio provocado por mi simple deseo los sorprendió al alba y mientras los aldeanos corrían confundidos y atemorizados por el fuego, yo caminaba entre ellos pasando por la espada a quien tuviera enfrente. Algunos trataron de oponer resistencia al percatarse de que aquello no se trataba de ningún accidente si no de un ataque, no obstante, aquellos pocos hombres armados con rastrillos, azadones, hachas y martillos no pudieron siquiera tocarme, pereciendo ya sea por mi espada o por las llamas, como lo hizo casi toda la aldea.

Pero sin duda lo más molesto de aquello fue el llanto de los niños y de sus madres. No eran muchos, cierto, y aunque la mayoría sucumbió sofocados por el humo o aplastados por los llameantes techos de sus casas, hubo quienes lo hicieron por el letal beso de mi espada.

Sinceramente espero que las plegarias de esos aldeanos, junto con sus gritos desesperados y suplicas llenas de dolor y angustia hayan llegado hasta los dioses, pues pronto les llevaría el mismo mal a todos y cada uno de ellos y en verdad odiaría que no supieran como reaccionar ante mí.

Una vez que termine de cubrir con muerte toda la aldea hice desaparecer el incendio comencé a forrajear un poco. Busqué entre las ruinas y los cadáveres algunas ropas que me quedaran bien, dinero y objetos de valor, pues al huir de esa manera de Pyrieth había dejado atrás todas mis pertenencias.

Al final termine por ceñirme unos pantalones marrones, junto con una playera de manga larga azul y una camisa verde olivo. Mientras que con unas tiras de cuero logre hacerme un cinturón en el cual podía llevar la espada, al menos por el momento. Por otra parte luego de registrar la aldea había encontrado poco más de 1700 saints. Una cantidad que me sorprendió para lo pequeña y apartada que era la aldea. Así mismo tome una cuerda, una manta y unas manzanas junto con un pequeño macuto de viaje.

Estuve dispuesto a continuar mi camino cuando una fuerte y conocida presencia apareció a mis espaldas. Me gire hacia él llevando mi mano a la empuñadura de mi arma.

Lo vi. Alto y delgado con un rostro filoso y puntiagudo, una nariz diminuta y profundos ojos color rojo, su cabeza completamente calva dejaba ver su extraña forma semi ovalada. Vestía de manera elegante con zapatos y pantalón negro, camisa blanca con mangas extravagantes y una especie de saco largo de color rojo y plata.

Camino hacia mí con una sonrisa burlona en su rostro, dejando ver sus blancos y perfectos colmillos al tiempo que unía las palmas de sus manos aplaudiendo.

-Has hecho un maravilloso trabajo aquí, chico-Dijo con una voz maligna y rasposa- Casi parece mi obra. Casi.

-Zerstören- Murmuré el nombre del demonio de la destrucción.

-Deberías saber que actos de este tipo son verdaderas señales de humo que delatan tu presencia. –Comentó el demonio.

-Es lo que quiero, que el mundo sepa que ya estoy entre ellos- Respondí desafiante- ¿Te ha enviado Zôberck?

-¿Quién si no?

-¿Y desde cuando haces lo que te ordena?

-Lo hago cuando me es conveniente-Respondió- Veras humano, deseo hablar contigo.

-Es una lástima, yo no deseo hacerlo.

-Entonces escúchame, querrás oír lo que tengo que decir.

-¿Por qué querría oír tus pavadas?

-Porque podría contarte una o dos cosas sobre nuestro amigo Zôberck-Contesto de inmediato-Dime humano, ¿Alguna vez te has preguntado cómo es que Zôberck llego a convertirse en el emperador de los demonios?

Mi vista se clavo en su profunda mirada, no lo había notado antes pero los aquellos ojos rojizos eran los ojos de un reptil que esperaba entre la maleza el momento oportuno para atacar.

-Fue el único superviviente del enfrentamiento directo contra los dioses mayores- Respondí.

-Supuse que dirías eso, pero me temo que no es lo que realmente paso-Habló el demonio- Afortunadamente yo conozco la verdad- Comentó y camino hasta sentarse sobre los restos de una carreta que apenas se mantenía en pie. –Ven siéntate – Añadió dando unos golpecitos al espacio vacío a su lado.

Dude por unos momentos, no obstante y pese a la vacilación de mis pies camine hasta la carreta y me senté a su lado, sin dejar de sujetar la empuñadura de mi arma.

-Relajate, no pienso hacerte daño- Me dijo.

-Pues yo lo haré si no comienzas a hablar- Le conteste y el me sonrío divertido.

-El ascenso de Zôberck comenzó con el declive de nuestras fuerzas ya rumbo al final de la segunda gran guerra. - Inicio el relato - En aquel entonces no era a Zôberck a quién seguíamos, si no a su “hermano” Krozber, el demonio de la perversidad.

>>Krozber siempre fue admirado y temido, poseía tres pares de alas y dos pares de cuernos de un imponente tamaño. Y pese a que su cuerpo era bastante parecido a lo que mucho tiempo después se conocería como “humano” poseía una velocidad y fuerza prodigiosa. Un poder comparable al de Zôberck pero con una habilidad combativa como la de Rhikesh y más sabiduría que Remêth, Tanta que de hecho fue él quien profetizo tu llegada.

Yo era su segundo, su mano derecha, era quién dirigía sus ejércitos por él y uno de sus consejeros más cercanos. Lamentablemente Zôberck era el otro. Nunca confíe en él, y nunca lo he hecho. Razón por la que siempre le advertí a Krozber que Zôberck no era digno de confianza, más el siempre me respondía que nuestro ahora amado emperador era su general más poderoso, que era estúpido no confiar en él. Krozber jamás entendió que confiar en él era realmente lo estúpido, después de todo, ¿Cómo confiar en alguien capaz de crear una diversidad de horrores?

La batalla final se aproximaba, todos lo sabíamos, nuestras fuerzas no resistirían mucho más teníamos que arriesgarnos a un enfrentamiento que lo definiera todo. Esa fue la oportunidad que Zôberck tanto esperaba. Él se presento ante Krozber con supuesta información importante sobre los movimientos de los dioses y un plan que nos llevaría a la victoria. Aseguraba que Khauntea, Illmarus y el traidor de Morrigan se reunirían con sus huestes en el plano terrenal para zanjar el asunto y expulsarnos de una vez por todas. Krozber reunió a todos los generales, el consejo en pleno escucho de la voz de Krozber como Zôberck planeaba matarlos a todos y ellos lo aprobaron. Fui el único entre todos ellos que sabía lo que en verdad pasaba. Con promesas de gloria y grandeza Zôberck le había vendido a su hermano una estrategia que le conduciría a la muerte.

Llego el día y nuestras fuerzas se desplegaron según “El plan de Krozber” hacia donde hoy en día se encuentra el oráculo. Krozber comandaría la vanguardia junto con Zôberck y algunos otros generales. Krozber me entrego la mitad de las fuerzas bajo su mando directo y me ordeno esconderme en el bosque mientras que él y el resto de las fuerzas obligarían a los dioses a entrar en él cayendo en una trampa.

El plan marchaba bien, demasiado bien. Recién habíamos entrado al bosque y tomado posición cuando Cyric, Sâune y Patros nos emboscaron. Ellos ya estaban ahí esperándonos.

Ese bosque fue nuestra perdición. Pese a eso conseguí abrirme paso hasta donde se encontraba Krozber pero no pude hacer nada. Cuando llegue Zôberck sostenía a su hermano entre los brazos y se encontraba arrodillado ante aquellos tres.

Vi como Illmarus y Zôberck se sostenían la mirada, vi como el dios asentía dándole su aprobación a Zôberck para después retirar a sus fuerzas. Y por ultimo vi los cuerpos de los demás generales tendidos en el piso sin vida. Fue en ese instante que me quedo claro que el los había vendido.

Lo grité. Grité la verdad sin embargo nadie me creyó. Los pocos que conservamos la vida regresamos derrotados al plano demoníaco, donde comenzó a forjarse la historia que conoces, aquella que cuenta como seis de los siete grandes demonios pelearon y cayeron y como uno, al ver a sus hermanos caídos logro hacer retroceder a los dioses obligándoles a reagruparse, y que sabiéndose con pocas fuerzas para continuar la batalla, eligió vivir para pelear otro día.

No hubo más testigos de lo ocurrido más que yo y nadie creyó en mis palabras. Con el tiempo los demonios se fueron convenciendo más y más de que era Zôberck a quien tenían que seguir hasta que eventualmente le nombraron
emperador. <<

Zerstören guardo silencio y poso su vista en el vacío, su odio era palpable, sin embargo se contenía de liberarlo.

-Pero ya hace tiempo de eso, ahora la posición de Zôberck no es tan solida como antes- Comento de pronto- Hace más de medio siglo que las fuerzas del plano demoníaco están completamente restablecidas, sin embargo él se las ha arreglado para postergar una nueva guerra. Al principio se escudo bajo el plan de atraer a los humanos a nuestro lado, de apoderarnos de su energía para fortalecernos creando así los contratos. Luego lo hizo argumentando que primero tendríamos que desaparecer la orden de caballeros y al oráculo. Y continúo haciéndolo, usando de escusa largos y tediosos planes hasta casi llegar al punto de tener que enfrentarse a un golpe de estado.

Pero entonces apareciste tu ¿Recuerdas? Él te presento como el Carnifixis deus, el ser cuya llegada había profetizado Krozber como resultado de todos sus planes y paciencia, logrando apaciguar las aguas una vez más- Hizo una pausa- Hasta que tu lo atacaste. Tus acciones al negarle tu apoyo lo han puesto de nuevo en la cuerda floja y esta vez no podrá evitar un levantamiento- Me miro a los ojos. – Esto es malo, una pelea entre los demonios nos debilitara demasiado quedando a merced de los dioses. Sin embargo, hay una forma de evitar que las perdidas sean grandes- Dijo y se levanto de la carreta- Soy el segundo más grande de los actuales siete, si me rebelo muchos demonios me seguirán, pero si tú me apoyas todos lo harán, de forma que a Zôberck no le quedara más que aceptarlo. Esto es lo que te propongo Dante, apóyame para convertirme en el nuevo emperador demoníaco y te juro por todo el poder que hay en mí que te ayudare a matar a los dioses. –Concluyo y me tendió su mano.

Me levante de la carreta, camine hacia él y estreche su mano, por un instante Zerstören sonrió, más su sonrisa se borro al sentir como el cielo sobre su cabeza y el suelo bajo sus pies cambiaban de lugar. Dejo escapar un grito de dolor en el momento en que provoque que una corriente eléctrica recorriera su cuerpo al tiempo que le retorcía el brazo hasta que se disloco. Libere al demonio de mi agarre e inmediatamente trato de incorporarse, más el filo de mi espada le convenció de no hacerlo.

- Yo soy el Carnifixis Deus, el asesino de dioses, no necesito de los demonios para cumplir con mi misión- Declaré- Espero que te haya quedado claro, como le quedo claro tanto a Zôberck como al oráculo. Yo no hago tratos con nadie. Así que desaparece de mi vista y busca tu corona por ti mismo.

+++

Espero que les haya gustado, los siguientes capítulos tendrán un toque parecido en el que se irán revelando unas cuantas cosas, algunas trascendentes otras simples curiosidades.

Recuerden, cualquier comentario, critica, sugerencia, consejo, amenaza de muerte, es bienvenido.

Hasta luego.


Última edición por yuske el Miér Mayo 01, 2013 3:10 pm, editado 1 vez




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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por d-conanmx el Vie Mar 15, 2013 12:06 pm

Finalmente puedo ver que Dante madura. Buena entrega, por lo que dices mi cabeza en pieza maquinar nuevas ideas; Muajajajajajajaja(risa malvada mientras hay relampagos detras de mi).
Me arriesgo a poner lo siguiente que quizas sea un spoiler muuuuuuuyyyyy avanzado y pero creo seria lo mas obvio al mismo tiempo. Zorby usara a dasha como rehen????




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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por MaNtoSastO el Miér Mar 20, 2013 6:55 pm

No sé cómo se me pasó por alto que había un capítulo más.
Ciertamente me gusta ver a Dante "liberado", pero no me parece que esté haciendo del todo bien matando a gente inocente. Me parece que está en un momento inestable, forjando su nuevo camino y tal vez madure de manera que entienda lo que está haciendo ahora y el daño que causó le pesará. Después de todo la guerra y las desgracias son a causa de todos estos seres y entidades superiores conocidos como dioses y demonios. Los humanos están atrapados en el medio sufriendo más que nada, o por lo menos esa es la impresión que me da. No hay nadie que realmente pelee por ellos, o siguen a los dioses porque sino son erejes y malditos, o son utilizados por los demonios.

Ahora en cuanto a Zoberck, esperaba algo así, y espero todavía más y peor Razz Nunca confié en él ni lo más mínimo. Siempre lo vi como un enemigo para Dante.

En fin, buen capítulo. Esperemos a ver cómo continúa desarrollándose.

Saludos!
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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por Izanagi el Jue Mar 21, 2013 12:12 am

¡¡¿¿Zorbeck vasallo de los dioses??!!, sí algo me gustaba de él era que no le respondía cuentas a nadie, ni siquiera a Dante, me decepcionaría mucho que en realidad sea un titere de los dioses aunque aún confió que sólo los usara para ganar el control y que realmente tenga aspiraciones en matarlos, de verdad creo que tiene un plan tras de todo, Dasha es la prueba de esto.

Sobre Dante me encanta que siga con su actitud prepotente sin que le importe nada en el mundo, creo que ya era hora que declare su presencia a todo el mundo. Igualmente creo que necesitará nuevos aliados para lo que viene ya que no creo que Zorbeck o los dioses se queden de manos cruzadas ante él.

Que bueno que me haya vuelto el internet, pude ponerme a tono con este gran capítulo...

Saludos: Izanagi
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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Lun Mar 25, 2013 10:14 pm

Esto ya lo habia comentado en otra parte, pero estare ausente esta semana asi que les dejare el nuevo capitulo de la caída... auqnue los haré sufrir un poco tomandome mi tiempo XD

d-conanmx: Zôberck no usaría a Dasha como Rehén, ni siqueira como carnada para atraer a Dante, La alquimista es demasiado valiosa para arriesgarla y Dante aun tiene que pasar por muchas cosas para creer lo que su hermano le dijo sobre lo que siente por ella. Asi que me temo que esta vez has fallado.

Manto: Lo que dices es cierto, puede darse, pero es un largo camino que recorrer para que pase.

izanagi: te aseguro que Zoberck no es un vasallo de los dioses, lo que hizo lo hizo por una buena y ambiciosa razón

Y como ya no hay mas que decir ahora el capitulo.

Cap. 44.- Impostor:



El manto nocturno se había extendido por completo en el cielo. Las estrellas brillaban con un fulgor que nunca antes había visto, su destello era tan puro, claro e hipnotizarte que por unos momentos quede atrapado por su cautivadora belleza, incrédulo de que algo así realmente existiera. Tan grande fue mi enajenamiento causado por aquel resplandor que me olvide de destino, sintiéndome pequeño e insignificante, como cualquier humano ordinario ante la asombrosa cantidad de puntos luminosos que se encontraban sobre mi cabeza.

Había tardado cerca de un par de días en llegar al bosque de Galicia. Intente ganar tiempo apareciendo directamente aquí pero me fue imposible. Poco después logre comprender que necesitaba conocer el lugar al cual quería ir si tenía pensado usar las habilidades tele trasportadoras de Faladrín.

Monte una especie de campamento cerca de la entrada del bosque, no me atreví a adentrarme demasiado pues desconocía los peligrosos que tipo de criaturas habitaban el lugar. No es que sintiera miedo, pero prefería no ser sorprendido mientras dormía.

Cavé un pequeño foso para una fogata y lo llene de ramas y hojas, susurre una palabra y estas ardieron con intensidad. Me senté junto a las llamas y cerré los ojos, no tenía frio aun así me era reconfortante el calor que surgían de ellas.

Traté de dormir vaciando mi mente, alejando de ella todo pensamiento y recuerdo, al principio no creí que funcionara, más poco a poco comencé a sentir la característica pesadez del sueño en los parpados.

De la nada me encontré en un espacio vacío, totalmente negro. Intente caminar por aquel sitio, no obstante mi cuerpo no respondió. Una sensación paralizante se apodero de mí, quise oponerme, pero al final no pude hacer nada contra ella por lo que termine estático en el lugar que me encontraba.

Inesperadamente unas ondas circulares comenzaron a aparecer en el suelo a tan solo unos cuantos metros de mí.
Lentamente una figura comenzó a emerger de ellas. Su cuerpo estaba cubierto por sombras y oscuridad, solo siendo distinguible la silueta de su figura, la cual revelaba a un ser alado al menos tan alto como yo. Por un instante espere que su mirada se posara en mi sin embargo eso no ocurrió. Desvié mi mirada hacia donde me parecía que el posaba la suya, percatándome así de la presencia de alguien más en aquel tenebroso lugar.

Se trataba de una mujer, alta y esbelta con una larga cabellera roja y una piel color caoba que daba la impresión de que estaba hecha de madera.

Ambos caminaron el uno hacia el otro, retándose a lo que parecía que sería un largo conflicto. El largo brazo de aquella criatura sombría se alzo hacia ella sujetándola por el cuello, por unos instante me pareció que la mujer no se inmutaba ante ello, no obstante segundos después alzo su mano tomando el brazo de aquel ser, tratando de hacer que le soltase. Pero aquello parecía imposible, pues la criatura de las sombras no parecía que fuera a ceder. Con un poco de desesperación la mujer llevo su otra mano hacia el brazo que le tenía tomada por el cuello. Poniendo más fuerza en ellos poco a poco logro liberarse de aquel agarre, mas inesperadamente ella se encorvo hasta caer de rodillas sobre la negra superficie.

Una horripilante risa apareció en el aire, aquel sonido me estremeció. Lo conocía, sabía que lo había escuchado antes, el tono de esa voz era exactamente el mismo que hace mucho tiempo solía preguntarme “¿Por qué no los matas?” cuando estaba en el orfanato del oráculo.

Un lamentable quejido de la mujer me hizo regresar de mi epifanía, parecía subyugada, no obstante había conseguido poner un pie firme sobre la superficie. Ella luchaba por incorporarse, el deseo de ayudarla creció en mi pecho, sin embargo al tratar de intervenir aquella sensación restrictiva me impidió moverme. Desesperado trate de gritar, más ningún sonido salió de mis labios. O al menos eso me pareció a mí, más al parecer no fue así pues aquel ser giro su cabeza hacia donde me encontraba posando sus brillantes ojos naranja en los míos.

Desperté sobresaltado. Un sudor frío recorría mi rostro pero no tuve tiempo de darle importancia, ni de preguntarme que había sido ese sueño. Sentía una presencia acercándose, alguien estaba por llegar a mí.

Me levante tan rápido como pude y empuñe mi arma. Permanecí en silencio por unos instantes, expectante a la aparición de aquel sujeto. Observe a mi alrededor notando que la oscuridad de la noche se había acrecentado y que algo había cambiado, no tarde en darme cuenta de que se trataba, los destellos de la luna y las estrellas caían dentro del campamento de forma inusual. Escuché un ruido entre los árboles e inmediatamente incremente la intensidad de las llamas de la fogata, lo suficiente para terminar de iluminar el campamento.

El sonido de una rama partirse bajo un pie se dejo oír y por fin él se mostro dentro del campamento. Se despojo de su capa de viaje revelando el rostro de un joven como de mi edad, quizás un par de años menor. Su cabello era negro y la expresión de su mirada se mostraba desafiante y llena de seguridad. No, más que eso era una mirada llena de soberbia. Le mire con más detalle percatándome de algo que me llamo la atención, sus ropas eran negras y blancas, justo como las que había usado yo antes de dejar a Zôberck. Comenzaba a comprender lo que ocurría.

-¡Ja! Un contratista- Exclamé en tono de burla- Así que Zoby ha decidido hacer su movimiento. Esperaba que él viniera por mí en persona y no enviara a una de sus marionetas.

El chico dibujo una sonrisa en su rostro, como si mis palabras le hubieran hecho gracia.

-El emperador tiene asuntos más importantes por atender que aplastar pequeños insectos como tú.

Reí.

-¿Acaso sabes con quien estas tratando?

-Claro, el emperador nunca me envía a un encargo sin darme información completa de mi objetivo. Tú eres Dante Lotherlie, el impostor.

-¿Impostor?- Repetí curioso.

-Desde luego, eres el Carnifixis deus creado por los dioses con la vana esperanza de controlar la aparición de ese ser- Dijo mientras comenzaba a caminar describiendo un circulo por el campamento. Acción que yo imité- Pero los dioses son ignorante – Prosiguió- -La fuerza del Carnifixis deus es algo que no se puede manipular fácilmente.

-¿Quién eres tú?-Pregunte.

-Gerard Freyer, el autentico Carnifixis Deus.

Aquello me dejo pasmado, me parecía estúpido y sin sentido lo que decía, más aun así surgió una duda en mi interior.

-Eso es imposible. Yo soy el Carnifixis Deus. Pregunta a Sâune, a Khauntea, a Cyric y a Faladrin y te dirán quien soy- Proclamé- ¡Oh, cierto! No puedes por que han muerto, por mi mano para ser más exactos.

-Matar a un puñado de dioses no te vuelve el Carnifixis Deus- Dijo

-Curioso, porque matar dioses es lo que hace el Carnifixis Deus- Replique.

-Si eres el Carnifixis Deus es solo por que los dioses te crearon como tal, son los dioses después de todo y tienen el poder de crear. –Hizo una pausa- Te lo explicare para que te quede claro, impostor. Los dioses en su afán de controlar mi llegada crearon sin querer un segundo Carnifixis Deus, es decir a ti, con mis cualidades y poderes- Volvió a hacer una pausa y extendió su mano hacía un rayo de luna- O al menos con las que conocen- Declaró.

Retiro su mano del rayo de luna y en ella había una línea de luz plateada, rápidamente eche un vistazo al haz de la luna y este lucia más estrecho y menos resplandeciente, ¿Acaso había tomado parte del rayo? Volví a posar la mirada en su mano y observe como aquel largo destello plateado parecía tornarse solido adquiriendo la forma de una lanza.

-El emperador nunca juega todas sus cartas fuertes al mismo tiempo. Él esperaba que fueras derrotado o que lo traicionaras. Y ahora que ha sucedido una de esas dos cosas he podido salir a escena, y tengo que decirte Dante, que solo hay espacio para un Carnifixis en este mundo y ese seré yo, por lo que antes de que termine la noche, ya te habré tomado tu espada, los poderes de los dioses que llevas contigo y desde luego tu vida.

-¿De veras?- Dije escéptico y le señale con mi espada- Ven e inténtalo.

Gerard se abalanzo sobre mí y yo lo espere, dio un salto a medio camino y hecho el brazo de la lanza hacia atrás al tiempo que yo hacia un sencillo ademan con la mano izquierda. El apacible fuego de la fogata estallo embravecido y un torrente de llamas salió disparado hacia Gerard golpeándolo de lleno. El pelinegro cayó al suelo y rodo por el ante mi complacida sonrisa.

-Idiota-Murmure y comencé a abandonar el lugar, no obstante una carcajada me hizo detenerme.

Gire mi vista hacia atrás y le vi incorporándose sin herida alguna, ni siquiera sus ropas parecían haber sufrido quemaduras.

-Deberías saber Dante, que al verdadero Carnifixis deus no le afecta el poder de los dioses- Exclamó y se volvió a lanzar al ataque.

Se acerco a mi más rápido que antes, dándome apenas el tiempo necesario para retroceder de un salto y evitar la filosa punta de su lanza por un pelo. Inmediatamente lanzo un corte horizontal hacia mi abdomen. Nuevamente retrocedí esquivando su corte y me apresure a dar un paso hacia la izquierda eludiendo por poco la nueva estocada.

Comencé el contraataque dejando caer sobre él la afilada hoja de mi espada, la cual fue bloqueada por su lanza en un hábil movimiento. Gerard se apresuro a tomar algo de distancia para recomponer su guardia, lo imite dando unos pasos laterales sin perderlo de vista. Nuestras miradas se clavaron la una en la otra por unos segundos. Poco después lance un corte hacia su cuerpo que consiguió bloquear.

Dio un paso hacia él acortando las distancias y trate de golpearlo en el rostro con mi puño libre, no obstante anticipo mi intención y giro sobre sí mismo. Mi puño pasó de largo y quede expuesto ante él, lo cual Gerard aprovecho para conectarme una patada que me hizo trastabillar. La sensación de peligro me invadió, por lo que me apresure a hacerme a un lado, pese a mi esfuerzo una sensación de escozor apareció en mi costado. Apreté los dientes conteniendo un grito y me apresure a lanzar un golpe hacia su cabeza, no obstante la longitud de mi arma no era suficiente como para llegar hasta ella, por lo que Gerard no tuvo que moverse para evitar el golpe, en cambio dibujo una sonrisa burlona en su rostro.

Me arroje al suelo dando una voltereta tratando de ganar distancia y posicionarme mejor. Más aquello fue un error pues solo le concedí al pelinegro el espacio necesario para blandir su lanza, con la cual logro hacerme un nuevo corte vertical poco profundo desde el abdomen hasta mi hombro derecho. Empuñe mi espada con más fuerza para no soltarle Avance un par de pasos hacia él y trate de clavarle mi arma, sin embargo esquivó mi ataque dando un único paso lateral e inmediatamente trato de golpearme con el cuerpo de su lanza. Me agache eludiendo el ataque y para luego continuar mi ofensiva, más una nueva estocada me freno, imposible de esquivar por la rapidez del ataque bloque la lanza sujetándola con mi mano. Un fuerte dolor me invadió al tocar aquella lanza por lo que la solté de inmediato, la risa burlona de Gerard lleno el claro al tiempo que retrocedía para examinar la herida de mi mano. Alcé mi vista hacia sus ojos y le mire con odio.

-Parece que ya te has cansado de jugar-Dijo-¡Bien! Terminemos con esto de una vez. Añadió y se puso en guardia.

-No, yo terminare contigo- Replique.

Corrí directo hacia él con la intención de matarlo, trato de frenar mi ataque con una estocada la cual eludí con un paso lateral sin detenerme, cubriendo la distancia necesaria para lanzar una estocada propia con mi espada la cual esquivo echándose hacia un lado, no obstante no le deje escapar lanzándole un mandoble, el cual volvió a esquivar, esta vez echando su tronco hacia atrás. Intente sorprenderlo regresando el golpe en la dirección opuesta más de alguna forma lo presintió, pues se agacho esquivando mi espada nuevamente. Dio un paso hacia mí y con su mano libre me sujeto por la muñeca de la espada impidiendo que volviera a atacar, no obstante y pese al dolor que sentía en mi mano izquierda me apresure a concentrar mi energía en ella, la cual libere sobre el cuerpo de Gerard creando una onda de choque que lo lanzo hacia el otro extremo del claro.

Gerard cayó de espaldas soltando su lanza, la cual fue a dar unos cuantos metros a su derecha. Corrí un par de metros antes de saltar sobre él con total intención de clavarle la hoja de mi espada, no obstante Gerard rodo hacia a un lado salvándose de mi mortal ataque que fue a encajarse en el suelo. Logre ver por el rabillo de mi ojo que él había llegado cerca de su arma, me apresure a incorporarme y avanzar hacia él en un intento de cubrir el espacio para inutilizar su arma, sin embargo apenas había dado un paso cuando el sonido del viento al cortarse llego a mis oídos y un fuerte dolor me atravesó el pecho de lado a lado.

Un sabor a hierro invadió mi boca, poco después lo hizo un espesó liquido que termino escapando por mis labios y cayendo al suelo. Mire a Gerard unos metros delante de mí, se mantenía agachado con su brazo derecho extendido y una sonrisa en su rostro. Entonces lo comprendí, baje un poco la mirada y vi aquella lanza plateada creada con un rayo de luna incrustada en mi cuerpo. Respire profundo tratando de reponerme, alcé mi vista hacia Gerard solo para presenciar como terminaba de crear otra laza y la arrogaba hacia mí, esta vez clavándose cerca de mi cadera. El dolor me hizo soltar mí espada y doblegó mis piernas haciéndome caer de rodillas. Mi respiración se torno dificultosa por unos instantes y mí mirada se poso en el vacío, luche por recuperar el control de mi mismo más una tercera lanza se clavo en mi cuerpo derribándome sobre la espalda.

Sentí como mí sangre inundaba mí boca al tiempo que mis desorbitados ojos contemplaban el oscuro cielo estrellado. Las fuerzas comenzaban a abandonarme, cada vez me era más difícil y doloroso respirar.

Gerard se me acerco con mí espada en sus manos, mirándome desde arriba con una sonrisa socarrona.

-Hora de ser aplastado insecto- Dijo y alzo la espada.

En ese instante me di cuenta de que podía morir, que yo también podría perder la vida. Una sensación de desesperación me invadió por completo, no quería hacerlo, yo quería vivir ¡Vivir!

De la nada una poderosa energía lleno mi cuerpo con un abrazador calor, mis heridas ya no me dolían pese a no haber desaparecido, sin embargo la hoja de la espada ya bajaba y mi cuerpo aun no podía moverse.

De pronto escuché un aullido y una enorme figura salto sobre mi embistiendo a Gerard, alejándolo de mi, poco después escuché más aullidos y algunos ladridos. El sonido de una corrida frenética hacia donde me encontraba no se hizo esperar y en poco tiempo más criaturas llegaron abalanzándose contra Gerard obligándole a retirarse.

Sorprendido por lo ocurrido no me percaté que las lanzas incrustadas en mi cuerpo habían desaparecido junto al poder que me había poseído, pues no tuve tiempo de reflexionar lo que haba pasado ya que una imponente presencia llego al lugar donde yacía, tomándome entre sus brazos y levantándome del suelo. Estaba aturdido, confundido y a medio desfallecer, más aun así conseguí ver la cabeza y las astas de un ciervo antes de desmayarme.

++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++


Espero que les haya gustado el capitulo. Realmente tuve problemas al titularlo XD

Ahora solo me queda un capitulo en la reserva, pero ya trabajare en eso.

Como saben, cualquier tipo de comentario, critica, consejo, sugerencia helado, amenaza de muerte, libro en blanco, plumas, etc.

Hasta el domingo.




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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por MaNtoSastO el Mar Mar 26, 2013 5:02 am

Ok... eso fue... inesperado.

xD

Como adoro estos vuelcos que nos traes en tu historia, Yuske. Justo cuando uno cree que empieza a entender todo el panorama: ZAS! No.

En el momento en que Gerard apareció descrito con las mismas ropas que Dante hubo usado una vez, la idea de otro carnifixis cruzó mi mente pero la descarté, ni yo mismo quise creerlo Razz
Este acontecimiento abre innumerables posibilidades.

Por un momentillo me pasaron ideas como:
- Dante logra acabar con este Carnifixis en el acto, dando un giro en redondo a los planes de Zoberck.
- Dante fue "clonado".
- En realidad hay un montón de Carnifixis, pero ninguno conoce la verdad y todos se creen únicos y "originales".
- Dante podría hacer una tregua con los dioses.

Y algunas otras cosas. Son todas ideas improbables pero era divertido pensarlas jaja.
El último ser que apareció para salvar a Dante se me hace que es o uno de los demonios importantes en la jerarquía o un posible dios, lo que no tiene mucho sentido por el momento, así que me quedo con el demonio importante.

En fin, muy buena entrega. Ahora tendré que irme a patinar sobre charcos hasta que esté la siguiente.
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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por Izanagi el Sáb Mar 30, 2013 9:55 pm

Y cuando uno menos lo esperaba, das un vuelco que cambia la único que podíamos asegurar, ahora un nuevo Carnifixis significa más problemas para Dante aunque sinceramente no creo que Gerard le suponga un verdadero desafio a Dante en el segundo round. Sí esta tan bajo la influencia de Zorbeck significa que no es tan poderoso, por lo menos no en comparación con Dante.

Sobre los extraños salvadores de Dante prefiero guardarme la clasificación que les pensé pero sí estoy casi seguro que no son ni dioses (según Gerad los poderes de los dioses no pueden lastimarlo) y después del desplante que le hizo a Zerstören no creo que ningún demonio quiera hacercarse a él por un tiempo.

Veremos que tramas por aquí Yuske
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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Sáb Abr 20, 2013 7:05 pm

Me alegra que les haya gustado el capitulo anterior y sobre todo que se cuestionaran lo que sucederia de ahora en adelante.

manto, te aseguro que dante no ha sido clonado.

Iza, quizas esto te decepcione un poco, pero no hay nada nuevo bajo el sol.

Ahora, quizas este capitulo les decepcione un poco en comparación de otros, pues lo he escrito, reescrito, y vuelto a escribir y no logro darle el sentido exacto que me gustaría, aunque me acerco algo. En si la historia a llegado a un punto de maduración. así es, no solo dante si no la historia completa. Pero me estoy adelantando mejor les dejo el capitulo para que lo juzguen ustedes mismos.

Capitulo 45.- El quinto hijo:




Un fuerte escozor en el pecho me despertó. Sobre saltado intente incorporarme pero un par de manos me tomaron por los hombros obligándome a permanecer tumbado sobre el suelo. Gire mi vista hacia el dueño de aquellas manos y no pude evitar llevarme un susto. Era imponente pese a que se encontraba arrodillado sobre lo que parecían las patas de un toro, su torso y brazos eran los de un humano, más su cabeza la de un ciervo coronado por dos inmensas astas.

Al principio creí que se trataba de un demonio, sin embargo su aura era demasiado distinta, grande y abrumadora, si, pero sin rastro de malicia, al contrario, su presencia era de cierta forma reconfortante.

-Quédate quieto- Me ordenó con una voz suave pero sería- Las lanzas que te hirieron tenían una propiedad especial que anula habilidades regenerativas. Esta pasta lo solucionará.

Atendí sus palabras e hice lo que me pidió. Mientras continuaba poniéndome aquella cosa verde en las heridas mire a mí alrededor explorando el lugar. Me encontraba dentro de una cueva o quizás una madriguera, la iluminación era escaza apenas unos haces de luz se colaban por pequeños tragaluces que había sobre nuestras cabezas.

Gire mi vista hacia la izquierda encontrando mi desgarrado macuto, algunas cosas salían de él, como unas prendas y algo de cuerda. Recorrí con mi vista aquel rincón buscando mi espada más no la encontré. Pase mi vista por el resto del lugar sin poder hallarla.

-¡¿Dónde está mi espada?!-Dije alarmado.

-Él se la llevo, siento no haber podido recuperarla- Contesto el ser.

El recuerdo de Gerard viéndome desde arriba con mi espada en mano apareció en mi mente trayendo consigo una ira que poseyó mi cuerpo, acumulando una gran cantidad de energía en mi mano derecha y obligándome a hacer un movimiento rápido, dispuesto a golpear a aquel ser, no obstante el calmadamente presiono en una de mis heridas, mi espalda se arqueo y grite de dolor al tiempo que la energía acumulada se disipaba.

-Mi prioridad fue salvarte la vida, por eso permití que escapara con la espada. Luego recuperaras, pero por ahora recupérate a ti mismo- Me dijo al tiempo que me obligaba a ponerme en el suelo de nuevo.

-Supongo que ya no importa. Lo he perdido todo, hasta lo que me daba una identidad. Ahora resulta que solo soy una copia del Carnifixis Deus- Dije con pesar.

-¿Así que simplemente te rendirás? ¿Solo porque te dijeron que eras un impostor vas a olvidarte de todo? Esperaba mucho más de ti Dante Lotherlie.

Posé mi vista en él, completamente extrañado por sus palabras, entonces le pregunté:

-¿Quién eres tú?

-Mi nombre es Kurnous, soy el dios de las bestias.

Lo mire inseguro, jamás había escuchado sobre un dios de las bestias y a juzgar por su apariencia yo diría que él era más bien un demonio. No obstante la calidez de su aura volvió a llegar a mí, aquella reconfortante sensación… ningún demonio sería capaz de producirla.

-Escucha mis palabras- Dijo y le preste atención descubriendo que sus boca no se movía, si no que su voz resonaba directamente en mi cabeza. – Sé que fue lo que él te dijo, mis pájaros me lo contaron todo, y aunque yo no puedo asegurarte que sus palabras sean mentira te diré que no creo en ellas. Es cierto que aunque los dioses actúan como si lo supieran todo no lo saben. Desconocen cosas, quizás no muchas, pero lo hacen. Y aunque no negaré que en su afán por controlar la llegada del Carnifixis deus pudieran haber creado un segundo Carnifixis, me parece poco probable. No obstante, tampoco negaré que quizás aquel joven si haya estado destinado a ser el Carnifixis Deus, y que los dioses de alguna manera hayan robado sus poderes para dártelos a ti. Al final de cuentas lo único que es cierto es que en este momento existen dos Carnifixis deus. Discutir si tú eres el verdadero y él es el impostor o tú el impostor y el verdadero sería igual que hacerlo sobre si ambos son verdaderos o ambos son impostores, pues todo eso tendría que ser sobre el terreno de las especulaciones.

Lo mire anonadado, no sabía bien que decir o responder a todo eso. Pero de alguna manera sentía que trataba de decirme que no le diera importancia a eso.

-Si me lo preguntas- Continuo- Te diría que yo creo que tu eres el verdadero Carnifixis Deus y que aquel sujeto solo una especie de imitación. Esto último desde luego sería una suposición.

-¿Por qué piensas que yo soy el verdadero?- Inquirí.

-Tengo mis razones- Respondió- Unas muy poderosas razones, pero antes de compartírtelas tienes que entender que en este asunto no importa quién es verdadero o falso, ni siquiera importa el contra quien se enfrentará el Carnifixis, lo único realmente relevante es él porque y él como.

-¿Por qué y cómo? – Dije sin entender.

-¿Por qué usaras el poder que llevas contigo? ¿Cómo utilizaras? Si realmente quieres tener éxito en tu campaña tienes que responder esas dos preguntas. No a mí, si no a ti mismo. Y solo podrás hacerlo si eres sincero contigo.

Permanecí en silencio por un momento, sopesando sus palabras, meditándolas y tratando de encontrar una respuesta. ¿Por qué usaria mi poder? Por venganza, para matar a los dioses por haberme puesto en este cruel destino ¿Cómo lo haría? Esparciendo muerte y destrucción, regando el terror, esas eran mis respuestas… ¿O no? Por alguna razón, en ese momento aquellas respuestas que me habían dado, las resoluciones que había tomado días atrás, me parecían vacías.

-¿Por qué me has salvado? – Pregunte sin pensar con un hilo de voz - ¿Por qué si crees saber quién soy yo me salvaste? Tú eres un dios y yo el asesino de los dioses, ¿Por qué lo has hecho? ¿Por qué no me dejaste morir? ¿No habría sido todo más fácil? Habría un Carnifixis menos en el mundo.

-Porque tengo una misión para contigo.

-No hago tratos con nadie-Me apresure a decir con una voz débil,

-Esto no es un trato, es un regalo. Mi misión es darte información, información que me hace creer que tu eres el Carnifixis deus.

-¿Qué me tienes que decir?

-Muchas cosas, pero creo conveniente comenzar con mi origen- Calló por un instante ordenando sus ideas antes de comenzar el relato. – Como sabes, mi diosa madre Khauntea fue obligada a separar su poder de tal forma que cayó en un profundo sueño, sin embargo no fueron cuatro si no cinco los dioses que madre creo. Faladrín a quien ya conociste y derrotaste, Adakio del viento, Itishia del agua, Shiaera de la tierra y yo Kurnous de las bestias. Illmarus jamás se percató de mi existencia, el siempre a subestimado a los animales considerándolo un desperdició de energía así que nunca sospecho de mi.

>>Sin embargo, madre no me dio vida por simple capricho, lo hizo para darme la tarea de recopilar información e informarte a ti del porque han pasado todas estas cosas. Madre sabía de la profecía que el emperador Krozber hizo, cuando se entero de Illmarus la traicionaría, ella no dudo en ponerse de tu lado

-Así que ustedes también piensan utilizarme- Dije con un tono irritado.

-No nada de eso. Madre puede parecer una diosa vengativa, pero de hecho es bastante amorosa, su intención jamás ha sido usarte, solo informarte darte el conocimiento del por qué ocurre todo esto y puedas tomar una decisión coherente sobre tus actos.

El objetivo de los dioses- Continuo- Es el mismo que el de los demonios. En ese sentido, ambos son lo mismo. Buscan poder, buscan dominación, estar por encima de todo, pueden trabajar juntos para acabar con sus enemigos, y una vez que tengan de rodillas a los demonios, se revelaran contra los creadores, pero suponiendo que logren derrotarlos todo alianza terminara ahí, ninguno tiene lealtad hacía otro, Ellos saben que al final solo un perdurada como el dios supremo. Desde luego eso no será sencillo, primero tienen que encargarse del único ser que puede pararlos. El Carnifixis deus, dime Dante Lotherlie, ¿Alguna vez te preguntaste por que los dioses le temen?

-Porque puede matarlos.

-Porque el Carnifixis Deus es el que más posibilidades tiene de sobrevivir. Porque es quien puede estropear todos y cada uno de sus planes.

Lo mire poco convencido.

-Hay otra cosa que a madre le preocupaba y es eso que llevas dentro, la razón por la que creo que tu eres el autentico Carnifixis.

-¿Lo que llevo dentro?

-Seguro ya te lo habían dicho antes, la profecía de Krozber que enunciaba tu llegada también proclamaba que tu cuerpo seria la puerta por la cual Darksammeth volvería. Madre teme que eso sea verdad, el Titán que creo a los dioses creadores y dio cuerpos a los demonios. No sabemos que sería capaz de hacer un ser así. Atiende mis palabras Dante Lotherlie, con cada dios que selles dentro de ti, el alma de Darksammeth podría fortalecerse y corromper tu mente si no estás preparado para hacerle frente. Él te atacara para apoderarse de tu cuerpo, de hecho ya lo hace, tus temores, la angustia, e incluso las voces que llegas a oír en tu interior no son tuyas, provienen de él, incluso ese poder que te embriaga cuando sientes que no puedes más le pertenece. Él quiere que te encuentres emocionalmente débil, necesita que lo estés pues así no podrás enfrentarle, así abusaras de su poder y eso le conceder el control sobre tu cuerpo y mente, estando cada vez más cerca de renacer. No debes permitírselo, si lo consigue serás lo que tanto odias ser: Una herramienta.

Me incorpore hasta recargarme contra la pared de la caverna, pese que el dolor era intenso, me negué a permanecer tumbado por más tiempo.

-Interesante eso que dices, ¿Por qué debería creerte?

-Te salve la vida.

-Me obligaste a continuar en este tormento – Brame.

-Esa es justa la actitud que favorece los deseos de Darksammeth. Ira, odio, frustración, miedo, deseo de desaparecer, eso es lo que él necesita de ti para volver. Pero puedes evitarlo, puedes pararlo. Se ha manifestado en ti antes por lo que tú eres el Carnifixis deus, más ten en cuenta que no eres el Carnifixis deus por ser la encarnación de Darksammeth, eres la encarnación de Darksammeth por ser el Carnifixis deus, él necesita un huésped tan poderoso como él capaz de soportar su presencia, de lo contrario no podría encarnarse.

Ambos guardamos silencio, Kurnous desvió su mirada lejos de mi pensativo, mientras yo mi limite a dirigir mi vista hacia el fondo de la caverna. Sus palabras me hicieron recordar todos aquellos momentos en los que parecía derrotado y como de pronto una fuerza me invadía de la nada regresándome al combate. Jamás le había dado importancia pero en todas aquellas ocasiones aquel poder siempre estuvo acompañado de una pequeña presencia ajena a mí. Pero ahora, con esto que Kurnous me había dicho, no podía seguir ignorándolo. Si algún ser trataría de apoderarse de mí, yo me opondría.

Volví la vista hacia el dios topándome con su mirada, sus ojos marrones poseían un brillo opaco lo cual me pareció de lo más extraño.

-Hay algo más que tengo que decirte- Habló- Para aquellas preguntas que te he hecho debes conocer quien realmente eres, debes conocer tu pasado, busca un pequeño poblado llamado Lurieleth, cerca de la frontera entre Raspakastan y Blathorn, allí conocerás tu identidad.

Afirme con la cabeza, sopesando realmente la posibilidad de ir hacia allá.

-Y algo más- agregó- Mi misión ya ha sido cumplida, no tengo nada más por lo que permanecer aquí. Porque es tiempo de volver con madre.

-Eso es imposible. No puedo sellarte en mi sin mi espada, además no has dicho tu que con cada dios que sello en mi la fuerza de Darksammeth se incrementa. Si tú deseas que no me controle porque harías eso.

-Madre no es débil, no se dejara absorber tan fácilmente. Y tampoco creo que tu lo permitas, además solo soy una sexta parte de un dios, mientras que dos sextas partes ya están dentro de ti si lo deseo puedo regresar a madre, si regreso a madre ella recuperara la mitad de su fuerza y podrá resistir por más tiempo a Darksammeth y quién sabe, quizás algún día seas tú quien someta a Darksammeth y no al revés. – concluyo y de pronto su cuerpo de ilumino hasta volverse un haz de luz que se introdujo en mi interior llenándome de su poder y sanando mis heridas por completo.


Más pese a eso, volví a caer inconsciente.


****

Espero que les haya gustado. Ahora no se que decirles, salvo que quizas le deba una pequeña explicación

Spoiler:


í estoy casi seguro que no son ni dioses (según Gerad los poderes de los dioses no pueden lastimarlo

Kurnous tiene control sobre las bestias, es decir las bestias de obedecen por lo que al final del capitulo anterior el no ataca directamente, si no que le ordena a unos lobos atacar a Gerard.


Bueno esa es la duda que creo que puede surgir, pero como saben si surgue alguna otra, tienen un comentario, sugerencia, consejo, señalamientos, amenaza de muerte, pastel de carne, refresco de naranja, shampoo para perro, etc, es bien recibida.

Hasta luego.




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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por MaNtoSastO el Dom Abr 21, 2013 10:00 am

Venía esperando que actualizaras hace semanas, me alegré mucho de ver que al fin lo hiciste. El capítulo se me antojó cortísimo. Como alguna vez habré dicho, a mí me gustan más los capítulos explicativos -que avanzan la historia- que los de acción. Por lo que este me ha gustado bastante. Después de todo sí era un dios el ser que lo salvó, era mi segunda opción. Y si mal no recuerdo una vez, cuando explicabas algo sobre los dioses en Ika, habías mencionado a este dios de las bestias y dicho que era algo especial.

Ahora las cosas empiezan a perfilar hacia una dirección más definida, Dante tendrá que investigarse y conocerse a sí mismo para al fin comprender todo lo que lo rodea y ser capaz de elegir el camino a seguir. SU camino a seguir. Tengo fé en que combatirá todas esas emociones negativas, posiblemente desntro de muchos capítulos, pero confío en que seguirá un buen camino y traerá verdadera paz.

Ahora me toca de nuevo esperar con imperiosas ansias por el siguiente capítulo. Espero que no se tarde mucho!
Saludos!!!
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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por Izanagi el Dom Abr 21, 2013 9:31 pm

Conincido con Manto me encantan estos capítulos de explicación y avance de la trama, como venía sospechando Khauntea es más aliada de Dante que su enemiga, cuando logre dominar su poder será imparable. Ahora bien sigo pensando que Dante necesitará aliados para lo que se le viene como así también sigo pensando que no tendrá problema en vencer al otro Carnifis.

Sobre Lurieleth si está relacionado con su pasado no me puedo evitar preguntar sino se encontrará con su hermano, aunque tal vez sea sobre su pasado como Darksammeth y no como Dante.

Veremos que tramas por aquí Yuske...

PD: Pensé que se venía los titanes.

Saludos: Izanagi
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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Miér Mayo 01, 2013 3:08 pm

En esta ocasión no hay mucho de que hablar previo al capitulo, lo que si mencionare es que es el ultimo capitulo....... que tengo escrito hasta el momento (no se asusten, apenas me estoy acercando a la mitad de la historia) ¿Por que lo publicare de una vez en lugar de esperar a tener otro o un par más? Básicamente por que siento que me estoy haciendo muy perezoso al escribir teniendo eso margenes, así que de ahora en adelante capitulo que termine, capitulo que publiqué (claro después de ser revisado y editado tanto como pueda).

Sin mas preambulos pasemos al capitulo 46

Cap. 46 Bardiel:



El aire era húmedo y frio, llevaba consigo la fragancia natural de los pinos. Hacía ya un par de días que había despertado solo en aquella madriguera que perteneciera al ser que se había presentado ante mí como Kurnous, dios de las bestias. Más él había desparecido en un haz de luz que se introdujo en mí. No sabía bien como lo había hecho aunque creía recordar vagamente algún tipo de explicación sobre eso.

No obstante no fue él como se sello a sí mismo en mí lo que mantenía mis pensamientos ocupados, si no, las preguntas que me hizo: “¿Por qué usaras el poder que llevas contigo? ¿Cómo utilizaras? ” Y no solo eso, sino también sus palabras respecto a mi identidad: “Para conocer quien realmente eres debes conocer tu pasado”. Era evidente que él sabía algo sobre mí, algo que no me dijo, más esperaba que yo descubriera por de lo contrario no me hubiera dicho a donde ir.

Gracias a esas incógnitas que Kurnous me planteo, mi sed de sangre y destrucción se vio atenuada hasta el punto en la que, por decirlo de alguna forma, pude sentir esa frágil barrera de cordura de pie una vez más en mi interior, pues la curiosidad y mi necesidad por encontrar la respuestas a aquellas preguntas habían desplazado de mi mente aquel deseo destructivo. Razón por la que no perdí el tiempo y salí del bosque de Galicia hacia el norte, en busca del poblado de Lurieleth, en donde según Kurnous, me encontraría.

Tras pasar por una pequeña aldea en la que me deshice de mis viejas y raídas prendas luego de robar unos pantalones grisáceos y una genial camiseta manga larga con todo y capucha de un gris aun más oscuro que los propios pantalones, continúe con mi camino hasta internarme en el bosque frio, el cual se hallaba en la frontera entre Raspakastan y Blathorn. El otoño comenzaba a llegar a aquel lugar, las finas y delgas hojas de los pinos comenzaban a teñirse de un color amarillento, las piñas de los arboles caían cubriendo el suelo. El silencio que se mantenía en el bosque era solo interrumpido por mis propios pasos que de vez en cuando hacían crujir algunas hojas o rompían alguna rama seca que yacía en el piso. El cielo sobre mi cabeza se mantenía nublado, más de vez en cuando la luz del sol lograba colarse entre las grises nubes, mostrando su posición e indicándome qué dirección tomar.

Luego de algunos minutos de caminata algo capturo mi atención. Durante mi travesía en el bosque había visto varias especies de animales, pequeñas y veloces como las ardillas, agiles ciervos, algunos cuantos gordos jabalíes, amenazadoras serpientes, aves cantarinas y un par de lobos. Sin embargo ninguno de ellos había rehuido a mi presencia, ni se mostraron amenazantes como lo hubieran hecho con cualquier persona, aquello se lo atribuí al propio Kurnous que se había alojado en mí, sin embargo no fue la presencia de aquellos animales lo que me alertó, si no su ausencia. De pronto todos ellos desaparecieron por completo y el bosque se había sumiendo en un silencio engañoso, irreal… artificial. Disminuí mi paso y avance entre los árboles, tratando de extender mis sentidos, sobre todo el del oído. Me era claro que alguien o algo me acechaba.

Fue en ese momento que él comprendió que yo sabía que me vigilaba y que se dejo de ocultar y revelando su presencia. Gire mi vista al cielo, se encontraba sobre las copas de los pinos, suspendido en el aire por sus alas de un color pardo extendidas revelando su inmensa envergadura. Su cabello corto y tan café como la madera, vestido con ropas sencillas poseedoras de los colores del bosque.

Cayó en picada hacia mí por lo que me apresure a saltar hacia atrás para eludirlo, más pese a ello tuve dar algunos brincos más hacia mi derecha, esquivando un golpe de su larga ala. Trató de golpearme de nuevo, esta vez con su otra ala, sin embargo volví a retroceder evitando el golpe por muy poco. Tomó impulso con sus piernas y se arrogó en mí contra una vez más, extendiendo su puño derecho hacia mi rostro, desvíe su golpe con un brazo e inmediatamente me arroje al piso esquivando un nuevo ataque de ala. Rodé por el piso hacia mi izquierda, y me apresure a bloquear una rápida patada que me impidió incorporarme. Rodé de nuevo, esta vez sobre mi espalda, me incorpore un segundo después más solo lo hice para esquivar un nuevo golpe y escabullirme a sus espaldas. Giro tratando de golpearme con el revés de sus alas, sin embargo me agache esquivándolas una vez más. Lanzo una patada hacia mí la cual bloque con un brazo, intente contra atacar pero su puño ya se encaminaba hacia mi rostro por lo que me vi obligado a mantener la defensa y bloquear su golpe.

Comencé a caminar hacia atrás buscando poner distancia entre los dos, más el avanzo conmigo manteniendo así el terreno corto. Mi defesa cayó por un instante en el cual mi espalda choco contra un árbol, lo cual fue aprovechado por él, intentando conectarme un derechazo, que esquive gracias a mis reflejos. Escuché el crujir del árbol a mi espaldas y el sonido que hacia al caer, lo cual me saco de concentración impidiéndome ver el gancho al torso que trataba de conectarme. Baje mis brazos tratando de bloquearlo, más aunque le frene no pude evitar que su puño hiciera contacto con mi cuerpo.

Me deje caer sobre mi espalda esquivando así un nuevo puñetazo que iba hacia mi rostro, inmediatamente él trato de darme un pisotón, más gire por el suelo eludiendo la agresión y me puse en pie al instante, bloqueando una de sus patadas, él ser alado trato de golpearme una vez más, no obstante, esta vez fui yo quien ataco conectándole una patada con más fuerza de lo que pensaba, pues salió despedido unos cuantos metros.

Se golpeo contra unos árboles y cayó al suelo. Di un respiro y recompuse mi guardia mientras él se incorporaba con el orgullo herido y una mirada llena de miedo, pero no de un miedo ordinario, si no, el tipo de miedo que enciende el valor. Posó sus almendrados ojos en mi y dibujo una mueca en su rostro antes de volver a lanzarse en mi contra.

Aguarde por él con firmeza, esperando poder usar su propia fuerza contra él al recibirlo, más un destello marrón apareció de la nada, golpeándolo por completo en uno de sus costados y llevándolo al suelo a varios metros de mi.

Ambos rodaron por el suelo forcejeando, las pardas plumas de las alas de aquel eran regadas por donde pasaban. De pronto golpearon con un árbol, pero en lugar de detenerse giraron de vuelta en sentido contrario. Por un momento me dio la impresión de que quienes peleaban eras dos niños y no dos seres más allá de lo humano.

-¡Basta, suficiente, deténganse ya!- Brame y ambos se detuvieron.

Shamastha se encontraba sobre el ángel sujetándolo por el hombro y el cuello y enterrando una rodilla en su entrepierna cuando alzo la vista hacia mí.

-Suéltalo, hoy no se derramará sangre – Dije sin creer que yo había dicho esas palabras.

-¿Te encuentras bien, Dante?- Inquirió ella incrédula mientras obedecía mi orden.

-No, no lo estoy. Es por eso que he venido aquí. –Respondí.- Y tú- Me dirigí al ángel- No tengo intención de matarte, pero eso no quiere decir que no esté dispuesto a torturarte, así que será mejor que cooperes, ¿El oráculo te envió o ha sido algún dios? Responde.

El ángel permaneció en el suelo, en silencio, con una mirada analítica evaluando la situación, le superábamos en número y al parecer sabía muy bien con quienes estaba tratando, por lo que no tardo en dar un largo suspiro y comenzar a hablar.

-Nadie me ha enviado, he venido tras de ti por mi propia cuenta.

-¿Por qué?

-Para cumplir mi deber.

-¿Tú deber?-Dijo Shamastha extrañada.

-Yo soy Bardiel, arcángel guardián de mi señora Dzohara, juré protegerla de cualquier amenaza, dios o demonio.

-¿Dzohara? Ya la recuerdo, es aquella debilucha que rehuía a la batalla en la segunda guerra y solo se dedicaba a “alabar a los caídos”, ¡JA! ¿Qué tipo de dios es ese?- Comentó Shamastha.

-Cuida tu lengua, serpiente inmunda o te la arrancare- Amenazo el arcángel a Shamastha quien rió.

-Tienes agallas además de un lindo rostro, comienzas a gustarme angelito- Dijo la demonio y le acaricio el rostro- Pero no te olvides que yo soy Shamastha Demonio de la lujuria y diosa del amor, así que más te vale hablarme con respeto.

-Disculpe usted, su serpientica majestad.

-Que tierno.- Hablo la Demonio y le encajo las uñas.

-Para ya, Shamastha. –Le ordene y ella volvió a obedecer al instante… algo raro ocurría

-Yo no soy ningún demonio ni ningún dios.- Le dije al arcángel.

-No, eres algo peor, el Carnifixis Deus.

-Quizás lo sea, quizás no- Contesté- De todas maneras no tengo intención de matar a una diosa de la que nunca había oído hablar. Tengo preguntas y necesito respuestas, me dirijo hacia el poblado de Lurieleth pues me han dicho que ahí puedo encontrarlas.

-¡Te dijeron!- Exclamó de pronto Bardiel- Esa bestia cornuda te envió hacia nosotros, ¿No es así?

-Vaya forma de expresarte de quien fuera un dios.- Le dije- Pero si, Kurnous me dijo que en Lurieleth encontraría mi pasado, más no menciono a ningún dios. –concluí y le sostuve la mirada. Kurnous sabía que había otro dios en el mundo y no me había dicho, en cambio si me indico que en el poblado donde se encontraba conocería mi pasado, esto no era ninguna coincidencia, no, Dzohara, sea quien sea, sabía algo de mí.

Bardiel me miro buscando provocarme, pensaba crearse una oportunidad para escapar. Lo sabía bien pues yo hubiera hecho lo mismo en su posición, sin embargo no se lo iba a permitir.

-Me llevaras ante tu diosa, quiero hablar con ella, más exactamente quiero interrogarla, si astas me envío a ese poblado a sabiendas de que haba una diosa allí debe ser porque ella sabe algo.- Le dije.

-Nunca, no lo haré.

-Entonces tendré que matarte o de lo contrario interferirás en mi camino.

-Dijiste que no derramarías sangre hoy- Me recordó.

-¿Y qué te hace pensar que no puedo matarte sin derramar tu sangre? – Le espeté.

Él me miro aturdido, en sus ojos comenzaba a aparecer la desesperación, pronto haría algo muy poco pensado.

-Será mejor que lo hagas- Intervino Shamastha- Solo míralo de esta forma si te rehúsas morirás y ya no habrá nadie que pueda proteger a tu diosa. Pero si aceptas y nos llevas ante ella, tendrás la oportunidad de protegerla si realmente tratamos de hacerle daño…aunque si eso es así de todas formas morirás, pero oye, al menos abras tratado.

El arcángel me miro desde abajo, escudriñando en mi rostro algo que le sirviera para salir de aquella situación, mas en ese instante mi expresión era gélida, serena, como pocas veces lo había sido, por lo que no obtuvo nada. Resignado, Bardiel dejo escapar un suspiro y dijo:

-De acuerdo, los llevare con ella, pero si intentan algo raro, les mataré.

El arcángel se incorporo y para mi asombro sus alas se desvanecieron en el aire, mas no le pregunte como lo había hecho, no me pareció momento para ello.

Caminamos hacia la salida del bosque, el cielo estaba aun más nublado que antes y el viento corría aun más frio. Pronto se desataría una tormenta, quizás no hoy, pero a la mejor mañana. Recorrimos un largo trecho en completo silencio, sin producir más ruido más que el ocasional crujido de alguna rama seca bajo nuestros pies. No fue hasta llegar a una zona en donde la maleza se hacía menos espesa y abundante, en señal de que una civilización se encontraba cerca, que me dirigí hacia Shamastha.

-¿Por qué has venido? ¿Te ha enviado Zôberck?

-No, para nada. Él ya no tiene autoridad sobre mí, sobre muy pocos ya de hecho. –Hizo una pausa.- El plano demoniaco es un caos, hay demasiados pequeños grupos buscando el poder, claro, Zôberck no tiene problemas al aplastarlos, sin embargo los grandes grupos si representan para él una amenaza. No puede simplemente eliminarlos, tienen demonios de jerarquía, si ataca a alguno, los demás grupos pequeños se unirán a ese volviéndose más grande.

-No has respondido mi pregunta- Le dije.

-Es un ambiente estresante. Como el tercer demonio en jerarquía y poseedora del poder de un dios no paraban de estar sobre mi “únete a nosotros”, “apóyame a mí”, “se tú la emperatriz”, “Danos tu respaldo”. Es sofocante, termine matando algunos.

-¿Entonces apoyas a Zôberck?

-No. Salí del plano demoniaco antes de que él pensara eso. – Se detuvo de pronto. La imite y unos pocos metros más adelante Bardiel también se detuvo- Al parecer estoy obligada a escoger un bando, a eso es a lo que he venido, a elegirlo. –Hizo una pausa- Te elijo a ti, Dante, me otorgaste el poder de Sâune y me demostraste que eres alguien a quien vale la pena seguir. Por lo que si he de pelear en esta guerra por alguien, será por ti.

-Gracias, pero…

-No me mal interpretes.- Me interrumpió- Esto no es un trato, no te pido nada a cambio.

-¿Nada?

-Nada.

-Si no es un trato…Entonces puedes quedarte a mi lado.

-Así lo haré- Dijo sonriente.

Reanudamos nuestra marcha por el bosque la cual no tardo mucho en sacarnos de él. Habiendo salido de entre los arboles entramos a campo abierto donde los cultivos de trigo, maíz, judías y algunas otros vegetales parecían estar casi listos para la cosecha.

Caminamos entre ellos sin detenernos mucho, pronto estuvimos caminando por las calles del pueblo. Sus edificios no podían ser más diferentes a la aldea que había destruido. Había casas de madera, si, y algunas de arcilla, pero esas eran las menos, la mayoría de los edificios estaban construidos con ladrillos de cemento o rocas pulcramente talladas. Más la simpleza de sus edificios no le restaba a la rustica belleza al entorno, había pabellones de madera con vendedores en ellas, músicos en cada esquina, pintores y otros tipos de artistas. Niños corrían de un lado a otro divirtiéndose, algunos trataban de tocar algún instrumento o hacer colores, el ambiente que se respiraba en aquel poblado era de tranquilidad, de alivio, de paz.

Antes de que me diera cuenta ya estábamos en el centro de aquel lugar, un jardín circular se erguía en medio de la calle formando una rotonda en la cual los edificios se alzaban a su alrededor. Había un santuario y una taberna, algo parecido a una botica, un edificio grande que me pareció ser la alcaldía, a su lado se encontraba uno más pequeño con el símbolo de los caballeros del oráculo. Justo al otro lado se encontraba un edificio de un extraño color rosado, casi tan grande como el de la alcaldía pero más pequeño que el santuario. Fue en ese en el que entramos.

Dentro había un patio y tanto este como sus pasillos estaban llenos de niños y jóvenes con instrumentos, también había alguno que otro adulto. Algunos de los presentes saludaron a Bardiel y este les devolvió el saludo sin detenerse. Nos condujo al segundo piso a través de unas estrechas escaleras, una vez arriba entramos en la primera puerta a la derecha.

La habitación estaba tenuemente iluminada, cruzamos el recibidor adentrándonos en el cuarto, con una forma circular, muebles por aquí y por allá, cortinas en las ventanas y una chimenea central. Ella se encontraba en ese lugar, una dulce y delicada melodía ambientaba el lugar, era calmada y relajante. Bardiel camino hacia el fondo de la habitación y se arrodillo ante una gran cortina colgada en la pared. Dijo algo en voz baja, luego se aparto. La música cesó y la cortina se abrió de par en par revelando una especie de hueco repleto de cojines, almohadas y mantas. Ella salió de él. No era muy alta, su piel tenía una tonalidad bronceada, como la de Shamastha, llevaba su cabello rizado negro azulado corto hasta los hombros, su rostro parecía una lágrima, su boca era mediana y sus ojos almendrados. Era delgada, aunque no muy escultural como lo había sido Sâune. Su cuerpo estaba ataviado por un vestido que se sostenía por el cuello de color lila, lucia como la seda, sin embargo no me parecía que lo fuera. Dio un par de pasos hacia nosotros, sus pies calzaban unas sencillas sandalias mimbre.

Bardiel se paró a su lado, al tiempo que la diosa habló:

-Sabía que algún día vendrías, Dante Lotherlie.

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

Espero que les haya gustado el capitulo. Como saben, cualquier critica, comentario, consejo, sugerencia, teoria, amenaza de muerte, dedicatoria, invitacion a una cena de gala o a la final de la champions es bien recibida.


Hasta luego.







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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por MaNtoSastO el Miér Mayo 01, 2013 3:51 pm

Esto se pone cada vez mejor y mejor. Estamos a punto de conocer un poco más del pasado que embarga, no solo a Dante creo, sino a todo el mundo en el que transcurre la historia. Me da esa impresión.

Y se van cumpliendo, por el momento, predicciones sobre Shamastha. Espero que sea la primera del grupo que se formará al rededor de Dante. Y espero que de alguna extraña manera Travis aparezca y se una a él xD Ya saben todos que es mi personaje favorito Very Happy

Esperemos que ahora que te has quedado sin reservas te sirva como motivación y te de un ataque de escritura así nos das 45 capítulos por semana y todos somos felices xD
Bueno, exageré un poco... con 43 nos conformamos.

Saludos!
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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por Izanagi el Jue Mayo 02, 2013 11:32 pm

Sinceamnte estoy un poco sorprendido (y hasta aturdido) con la actitud de Shamastha, siempre pareció estar del lado e Dante pero nunca creí que tuviera una lealtad tan alta hacia él para unírsele sin dudar. Sin embargo me alegro que por fin Dante empiece a conseguir aliados para su bando.

No se porque pero creo que Bardiel también se unirá a Dante.
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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por MaNtoSastO el Vie Mayo 03, 2013 4:31 am

Estaría fantástico que del lado de Dante empezaran a unírsele de todos los tipos de seres (demonios, dioses-ángeles, humanos, mostros de debajo de la cama y todo todín) Sería como un shock para el resto de los bandos Very Happy
Esta diosa que apareció ahora me da cierta buena espina, ya la mencionaron evitando combates durante la guerra, se ve que no está muy de acuerdo con el funcionamiento actual de las cosas (la puja por el poder). Espero que haya más dioses como Khauntea (aunque lo dudo).
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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

Mensaje por yuske el Vie Mayo 03, 2013 8:41 am

podria comentar de forma mas clara el ultimo post de manto pero estoy casi seguro de que no podria evitar soltar un spoiler por ahí, por lo que solo me limitare a decir que el siguiente capitulo marcha sorprendente mente bien y ahi podrán encontrar algunas respuestas.

PS: "Ni dios es tan bueno, ni el diablo es tan malo"

Ups?




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Re: [E] La caída de los dioses. {--¡¡¡¡ Cap. 52 [3/04/14 ]!!!!--}

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